A raíz de mi anterior post publicado «¿Por qué al Sol le llaman Lorenzo y a la Luna Catalina?», varios lectores del blog me han pedido que escriba sobre nombres propios que también sirven para denominar otras cosas que nada tienen que ver con personas. La lista es extensa y he hecho una primera selección de «9 nombres de mujer que también dan nombre a cosas que quizá no sabías». Todas estas voces están recogidas en el diccionario de la RAE.. Catalina. En el anterior post explicaba que «Catalina» es el nombre con el que popularmente se conoce a la Luna en diversas coplas y canciones del folclore español, pero resulta que esta palabra también aparece en el diccionario de la RAE con una acepción mucho más sorprendente y escatológica. «Catalina», escrito con minúscula, es un término coloquial utilizado en España para referirse a un excremento, especialmente el humano, y la propia Academia indica que procede del nombre propio Catalina.. Cristina. Una «cristina» también puede comerse. En España este nombre sirve para designar un bollo redondo cubierto de azúcar en polvo, acepción que el diccionario hace proceder directamente del nombre propio Cristina. En Ecuador, Perú y Venezuela también denominó un gorro militar sin visera que utilizaron asimismo estudiantes de escuelas públicas.. María. Pedir «una maría» puede significar pedir una de las conocidas galletas redondas. Pero el nombre ha dado mucho más de sí. También denominó una moneda española de plata de finales del siglo XVII y, coloquialmente, llamamos «maría» a una asignatura tan fácil que apenas requiere esfuerzo para aprobarla.. Berta. Aunque hoy prácticamente ha desaparecido de nuestro vocabulario cotidiano, una «berta» era una tira de punto o blonda utilizada como adorno en los vestidos femeninos, colocada alrededor del pecho, los hombros y la espalda. El DLE todavía conserva la palabra, marcada como desusada, y señala que procede del nombre propio Berta.. Rebeca. La «rebeca» es una chaqueta femenina de punto, sin cuello y abrochada por delante, pero su nombre tiene un origen cinematográfico. Procede de Rebecca, la película de Alfred Hitchcock estrenada en 1940 y basada en la novela de Daphne du Maurier. La actriz protagonista aparecía utilizando este tipo de prenda y en español terminó quedándose con el nombre del personaje.. Pamela. La «pamela» es el conocido sombrero femenino de paja, bajo de copa y con alas muy anchas. El nombre procede de Pamela Andrews, protagonista de la novela Pamela; or, Virtue Rewarded, publicada por Samuel Richardson en el siglo XVIII. El personaje acabó prestando su nombre a una prenda que todavía hoy seguimos llamando así.. Victoria. También fue una reina quien dejó su nombre en un objeto. La «victoria» era un coche de caballos abierto, con dos asientos y capota, denominado así por la reina Victoria de Inglaterra, quien, según recoge el DLE, lo utilizó por primera vez. Durante el siglo XIX se convirtió en uno de los carruajes característicos de las clases acomodadas.. Verónica. «Verónica» tiene dos significados muy alejados del nombre de mujer. Es una planta herbácea de pequeñas flores azules y también uno de los lances más conocidos de la tauromaquia, realizado con la capa extendida entre ambas manos mientras se espera la embestida del toro. En ambos casos, el diccionario hace proceder la palabra del nombre propio Verónica.. Carlota. Una «carlota» también es un postre. El diccionario la define como una torta elaborada tradicionalmente con leche, huevos, azúcar, gelatina y vainilla, y relaciona su denominación con Carlota de Mecklemburgo-Strelitz, esposa del rey Jorge III de Gran Bretaña. La preparación también aparece con el nombre de «carlota rusa».
Catalina, Cristina, María o Rebeca son nombres propios que también sirven para denominar alimentos, prendas, objetos y otras cosas sorprendentes.
A raíz de mi anterior post publicado «¿Por qué al Sol le llaman Lorenzo y a la Luna Catalina?», varios lectores del blog me han pedido que escriba sobre nombres propios que también sirven para denominar otras cosas que nada tienen que ver con personas. La lista es extensa y he hecho una primera selección de «9 nombres de mujer que también dan nombre a cosas que quizá no sabías». Todas estas voces están recogidas en el diccionario de la RAE.. Catalina. En el anterior post explicaba que «Catalina» es el nombre con el que popularmente se conoce a la Luna en diversas coplas y canciones del folclore español, pero resulta que esta palabra también aparece en el diccionario de la RAE con una acepción mucho más sorprendente y escatológica. «Catalina», escrito con minúscula, es un término coloquial utilizado en España para referirse a un excremento, especialmente el humano, y la propia Academia indica que procede del nombre propio Catalina.. Cristina. Una «cristina» también puede comerse. En España este nombre sirve para designar un bollo redondo cubierto de azúcar en polvo, acepción que el diccionario hace proceder directamente del nombre propio Cristina. En Ecuador, Perú y Venezuela también denominó un gorro militar sin visera que utilizaron asimismo estudiantes de escuelas públicas.. María. Pedir «una maría» puede significar pedir una de las conocidas galletas redondas. Pero el nombre ha dado mucho más de sí. También denominó una moneda española de plata de finales del siglo XVII y, coloquialmente, llamamos «maría» a una asignatura tan fácil que apenas requiere esfuerzo para aprobarla.. Berta. Aunque hoy prácticamente ha desaparecido de nuestro vocabulario cotidiano, una «berta» era una tira de punto o blonda utilizada como adorno en los vestidos femeninos, colocada alrededor del pecho, los hombros y la espalda. El DLE todavía conserva la palabra, marcada como desusada, y señala que procede del nombre propio Berta.. Rebeca. La «rebeca» es una chaqueta femenina de punto, sin cuello y abrochada por delante, pero su nombre tiene un origen cinematográfico. Procede de Rebecca, la película de Alfred Hitchcock estrenada en 1940 y basada en la novela de Daphne du Maurier. La actriz protagonista aparecía utilizando este tipo de prenda y en español terminó quedándose con el nombre del personaje.. Pamela. La «pamela» es el conocido sombrero femenino de paja, bajo de copa y con alas muy anchas. El nombre procede de Pamela Andrews, protagonista de la novela Pamela; or, Virtue Rewarded, publicada por Samuel Richardson en el siglo XVIII. El personaje acabó prestando su nombre a una prenda que todavía hoy seguimos llamando así.. Victoria. También fue una reina quien dejó su nombre en un objeto. La «victoria» era un coche de caballos abierto, con dos asientos y capota, denominado así por la reina Victoria de Inglaterra, quien, según recoge el DLE, lo utilizó por primera vez. Durante el siglo XIX se convirtió en uno de los carruajes característicos de las clases acomodadas.. Verónica. «Verónica» tiene dos significados muy alejados del nombre de mujer. Es una planta herbácea de pequeñas flores azules y también uno de los lances más conocidos de la tauromaquia, realizado con la capa extendida entre ambas manos mientras se espera la embestida del toro. En ambos casos, el diccionario hace proceder la palabra del nombre propio Verónica.. Carlota. Una «carlota» también es un postre. El diccionario la define como una torta elaborada tradicionalmente con leche, huevos, azúcar, gelatina y vainilla, y relaciona su denominación con Carlota de Mecklemburgo-Strelitz, esposa del rey Jorge III de Gran Bretaña. La preparación también aparece con el nombre de «carlota rusa».
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