La IA de la ‘startup’ coordina citas, hace seguimiento y supervisa al paciente tras el alta, evitando dolores de cabeza a sus trabajadores. Leer
La IA de la ‘startup’ coordina citas, hace seguimiento y supervisa al paciente tras el alta, evitando dolores de cabeza a sus trabajadores. Leer
A lomos del salvaje potro de la IA desaparecen puestos de trabajo, los programadores más expertos en la materia acusan los primeros síntomas de agotamiento, las grandes tecnológicas se frotan las manos con sus modelos de suscripción y empresas de todo corte sueñan con un futuro sin carga laboral y con la brecha entre ingresos y gastos más ancha y profunda que nunca. Ese mismo potro, curiosamente, se dirige a la vez a un horizonte luminoso donde no existe ejemplo más nítido de progreso que la sanidad.. España ha movido varias fichas en ese vertical. En estas páginas han aparecido en los últimos años dos startups de biotecnología situadas en la vanguardia de la innovación; Universal DX, con sus tests de detección precoz del cáncer de colon, y Plus Vitech con un fármaco oral reformulado con nanopartículas para curar el cáncer de pulmón. La primera batió el récord de capital captado por una biotech española en una sola ronda (64 millones en noviembre de 2023); la segunda ha logrado remisiones del 100% en sus ensayos preclínicos y apunta al infinito. También ha habido espacio en Actualidad Económica para Qida, centrada en los cuidados a domicilio, con más de 2.000 trabajadores en nómina y avalada por los fondos (37 millones captó en noviembre de 2025), y Docline, un hospital digital con 6.000 médicos y 22.000 farmacias enroladas para acabar con el embudo de las listas de espera.. Fundada en septiembre de 2019 por María González (CEO) y Marcos Rubio (CTO) y con sede en Madrid, Tucuvi se define como una plataforma de inteligencia artificial que permite a un ramillete de agentes –unificados bajo el nombre de Lola– comunicarse con los pacientes para ejecutar una serie de trámites administrativos y ciertas labores de seguimiento. «Nuestro cliente es tanto el sistema sanitario público como el privado y la propuesta de valor consiste en incrementar la capacidad de sus equipos humanos sin aumentar la carga de trabajo. Automatizamos el 80% de las tareas que antes correspondían a estos profesionales. No hay que olvidar un dato terrorífico: para hacer todo lo que deben en una sola jornada, los médicos de atención primaria necesitarían en realidad 27 horas», ilustra la segoviana González (30 años).. Lola es el agente orquestador y al paciente le agrada porque «se siente escuchado». Este factor garantiza una consistencia que es vital para el sistema. «Si llamas al centro de salud, van a atenderte. Si es Lola quien te llama a ti y no lo coges, vuelve a llamarte. Y si le devuelves la llamada, ahí estará. Con los hospitales acordamos siempre cuál va a ser el tiempo de respuesta ante una petición gestionada por Lola, con los casos más graves se interviene antes, pero en cualquier caso la tasa de adherencia es muy elevada», describe la CEO. Tucuvi está presente en el 10% de los hospitales españoles, cuenta con una plantilla de 55 personas, ha atendido ya a más de un millón de pacientes y también comercializa su solución en distintos puntos de la UE, EEUU y Reino Unido.. La gran ventaja de Tucuvi es que su software está considerado, tanto en Europa como en las islas británicas, un dispositivo médico. «Esto garantiza precisión, seguridad y que toda la información es correcta. Una llamada no es una llamada, es un acto sanitario». Lola y sus subagentes se ocupan de acordar citas, supervisar al paciente tras el alta, asegurarse de que se acude a una prueba en las condiciones idóneas (a veces a uno se le olvida lo del ayuno, por ejemplo) y hacer seguimiento de cirugías y urgencias. Para coordinar todas esas piezas, el software se integra con la información del hospital y activa los protocolos adecuados a cada episodio. Del otro lado de la plataforma suelen estar los equipos de admisión y enfermería, pero en la vista, el médico en cuestión accede también desde el ordenador al historial del paciente. Esa usabilidad se evalúa año a año. «Dependiendo del nivel de integración del hospital, a veces ni se nota que el software está ahí».. Con cada nuevo proyecto clínico, Tucuvi define unas métricas. Una de ellas es la ya citada adherencia, es decir, la cantidad de pacientes que contesta a las llamadas de Lola. En un proyecto con enfermos de Epoc (dolencia pulmonar progresiva y tratable que dificulta la respiración) fue del 95%. Sobre el pedigrí de estos porcentajes se apoya todo el modelo de negocio, ya que la empresa sólo cobra si Lola cumple sus tareas. El precio por usar la licencia del software no es fijo: depende de las características del cliente.. En enero, Tucuvi anunció una ronda de inversión de 20 millones de dólares (17,1 millones de euros) donde participaron Seaya, Frontline Ventures, K Fund, Cathay Innovation y Shilling VC. Previamente, apunta González, la startup había recibido una inyección de fondos comunitarios (2,5 millones a través del EIC Accelerator) y, antes aún, levantó otra ronda de un millón. «Queremos convertirnos en el referente de la IA regulada y segura para la gestión de pacientes. Lola es el principal producto, pero gracias a las relaciones entabladas con los hospitales detectamos muchas otras necesidades. La aproximación siempre será la misma: ofrecer un servicio con un elevado grado de confianza», afirma González.. Ingeniera biomédica de formación, María González comenzó su carrera programando software de imagen médica. Aunque viaja a menudo a EEUU, vigila con el rabillo del ojo su Segovia natal, «un lugar desde el que ya es posible emprender sin tener que mudarse a otra ciudad. Cuando estemos en el hospital de allí significará que cubrimos a casi toda la población española».. En la esfera sanitaria, vaticina la CEO de Tucuvi, «se harán cosas impensables» y es muy factible que se concreten rápido, a la vuelta de la esquina, vista la evolución de la tecnología. «Todo está definido hoy por la capacidad humana, por los cupos horas/días/personas. El proceso asistencial va a redefinirse desde la prevención, que es donde más cuesta invertir, hasta la personalización de tratamientos. Y todo será gracias a una capa de IA que funcionará como primera interfaz en cualquier ámbito».
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