La expresión ‘irse de rositas’ se usa para hablar de quien consigue esquivar las consecuencias de sus actos, saliendo indemne de una situación en la que lo lógico sería pagar una deuda, asumir un castigo o, al menos, dar explicaciones.. No está del todo claro cuál es su origen, existiendo varias teorías sobre la procedencia de esta locución.. Una de las hipótesis sitúa su origen en las corridas de toros de los siglos XVIII y XIX, en las que, tradicionalmente, tras una faena excepcional, los espectadores lanzaban flores al coso taurino (predominantemente rosas), mientras el torero daba la vuelta al ruedo triunfante.. Otra interpretación taurina vincula la expresión a la indumentaria del traje de luces. Las medias de los toreros suelen ser de color rosa intenso y, salir de la plaza con las ‘medias rositas’ (es decir, limpias, sin manchas de sangre, sin roturas por cornadas y sin la arena del ruedo) significaba que el matador no había sufrido contratiempos ni se había esforzado en exceso en la lucha cercana. De ahí que la frase pasara a significar salir impecable de una situación peligrosa sin pagar el ‘precio’ del esfuerzo o el riesgo.. También encontramos una teoría que señala hacia la Sevilla del XIX y a una antigua ‘calle de Rositas’ (en el barrio del Arenal), conocida por sus alquileres muy asequibles, casi de favor. Vivir allí ‘de rositas’ era hacerlo con facilidad, casi sin esfuerzo económico.. Finalmente, hay quien indica que la clave está en el diminutivo de la palabra ‘rosa’, que reforzaría el tono sarcástico de la locución, por lo que quien ‘se va de rositas’ no solo se libre del problema, sino que lo haga como si caminara sobre pétalos, ligero y sin cargar con nada, mientras deja a los demás lidiando con las espinas y las verdaderas dificultades.
La expresión ‘irse de rositas’ se usa para hablar de quien consigue esquivar las consecuencias de sus actos, saliendo indemne de una situación en la que lo lógico sería pagar una deuda, asumir un castigo o, al menos, dar explicaciones.
La expresión ‘irse de rositas’ se usa para hablar de quien consigue esquivar las consecuencias de sus actos, saliendo indemne de una situación en la que lo lógico sería pagar una deuda, asumir un castigo o, al menos, dar explicaciones.. No está del todo claro cuál es su origen, existiendo varias teorías sobre la procedencia de esta locución.. Una de las hipótesis sitúa su origen en las corridas de toros de los siglos XVIII y XIX, en las que, tradicionalmente, tras una faena excepcional, los espectadores lanzaban flores al coso taurino (predominantemente rosas), mientras el torero daba la vuelta al ruedo triunfante.. Otra interpretación taurina vincula la expresión a la indumentaria del traje de luces. Las medias de los toreros suelen ser de color rosa intenso y, salir de la plaza con las ‘medias rositas’ (es decir, limpias, sin manchas de sangre, sin roturas por cornadas y sin la arena del ruedo) significaba que el matador no había sufrido contratiempos ni se había esforzado en exceso en la lucha cercana. De ahí que la frase pasara a significar salir impecable de una situación peligrosa sin pagar el ‘precio’ del esfuerzo o el riesgo.. También encontramos una teoría que señala hacia la Sevilla del XIX y a una antigua ‘calle de Rositas’ (en el barrio del Arenal), conocida por sus alquileres muy asequibles, casi de favor. Vivir allí ‘de rositas’ era hacerlo con facilidad, casi sin esfuerzo económico.. Finalmente, hay quien indica que la clave está en el diminutivo de la palabra ‘rosa’, que reforzaría el tono sarcástico de la locución, por lo que quien ‘se va de rositas’ no solo se libre del problema, sino que lo haga como si caminara sobre pétalos, ligero y sin cargar con nada, mientras deja a los demás lidiando con las espinas y las verdaderas dificultades.
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