La popularidad de Donald Trump se ha desplomado hasta el 36 %, su nivel más bajo desde que inició su segundo mandato en enero de 2025, en medio del creciente rechazo a la guerra contra Irán y sus efectos sobre la economía doméstica. El dato, recogido en el último sondeo de Reuters/Ipsos finalizado el 23 de marzo, refleja una caída acelerada. Apenas una semana antes, el presidente mantenía un 40 % de aprobación, lejos ya del 47 % con el que arrancó su segundo periodo.. El deterioro coincide con el desgaste de la operación militar ‘Furia Épica’, lanzada el 28 de febrero contra objetivos en Irán. Solo el 35 % de los estadounidenses respalda la intervención, frente a un 61 % que la desaprueba. Además, un 46 % considera que el conflicto hará que Estados Unidos sea menos seguro a largo plazo, evidenciando un rechazo no solo a la ofensiva en sí, sino también a sus posibles consecuencias estratégicas.. El impacto económico de la guerra se ha convertido en uno de los principales factores de descontento. Apenas un 25 % de los ciudadanos aprueba la gestión del costo de vida, mientras que un 63 % califica la economía como «débil». La percepción de que la administración ha priorizado el gasto militar sobre la estabilidad interna ha ganado terreno, erosionando uno de los pilares centrales del discurso electoral de Trump.. La crisis energética ha agravado este escenario. La inestabilidad en el estrecho de Ormuz, por donde transita el 20 % del crudo mundial, ha impulsado el precio del petróleo hasta cerca de los 100 dólares por barril. Como consecuencia, el precio de la gasolina en Estados Unidos ha subido aproximadamente un dólar por galón desde el inicio de la guerra, golpeando directamente el bolsillo de la clase trabajadora.. A este contexto se suman la persistencia de la inflación y los altos tipos de interés, mantenidos entre el 3,5 % y el 3,75 %, lo que ha encarecido hipotecas y préstamos. Analistas señalan además un creciente desgaste político por el incumplimiento de promesas clave, como evitar «guerras interminables» y mejorar las condiciones económicas.. Incluso dentro de su propio partido se percibe una erosión: un 34 % de los republicanos desaprueba su gestión del costo de vida, en un momento en el que su respaldo cae a niveles que, aunque aún por encima de mínimos históricos anteriores, confirman un claro debilitamiento.. Evolución de la aprobación de Trump. Los datos de Reuters/Ipsos permiten trazar la evolución reciente del respaldo al presidente de EEUU. Apenas siete días antes del último sondeo, se situaba en el 40 %, lo que supone una caída de cuatro puntos en una semana.. Antes de la actual crisis derivada de la guerra en Irán, su popularidad se había mantenido relativamente estable en torno al 40 % desde el verano de 2025. Al inicio de su segundo mandato, en enero de ese año, contaba con un 47 % de aprobación, lo que evidencia una tendencia descendente sostenida.. En perspectiva histórica, el nivel actual sigue por encima del mínimo registrado durante su primer mandato, que fue del 33 %. También se sitúa ligeramente por encima del punto más bajo alcanzado por su predecesor, Joe Biden, cuya aprobación cayó hasta el 35 %, según las mismas fuentes.
El dato, recogido en el último sondeo de Reuters/Ipsos finalizado el 23 de marzo, refleja una caída acelerada.
20MINUTOS.ES – Internacional
La popularidad de Donald Trump se ha desplomado hasta el 36 %, su nivel más bajo desde que inició su segundo mandato en enero de 2025, en medio del creciente rechazo a la guerra contra Irán y sus efectos sobre la economía doméstica. El dato, recogido en el último sondeo de Reuters/Ipsos finalizado el 23 de marzo, refleja una caída acelerada. Apenas una semana antes, el presidente mantenía un 40 % de aprobación, lejos ya del 47 % con el que arrancó su segundo periodo.. El deterioro coincide con el desgaste de la operación militar ‘Furia Épica’, lanzada el 28 de febrero contra objetivos en Irán. Solo el 35 % de los estadounidenses respalda la intervención, frente a un 61 % que la desaprueba. Además, un 46 % considera que el conflicto hará que Estados Unidos sea menos seguro a largo plazo, evidenciando un rechazo no solo a la ofensiva en sí, sino también a sus posibles consecuencias estratégicas.. El impacto económico de la guerra se ha convertido en uno de los principales factores de descontento. Apenas un 25 % de los ciudadanos aprueba la gestión del costo de vida, mientras que un 63 % califica la economía como «débil». La percepción de que la administración ha priorizado el gasto militar sobre la estabilidad interna ha ganado terreno, erosionando uno de los pilares centrales del discurso electoral de Trump.. La crisis energética ha agravado este escenario. La inestabilidad en el estrecho de Ormuz, por donde transita el 20 % del crudo mundial, ha impulsado el precio del petróleo hasta cerca de los 100 dólares por barril. Como consecuencia, el precio de la gasolina en Estados Unidos ha subido aproximadamente un dólar por galón desde el inicio de la guerra, golpeando directamente el bolsillo de la clase trabajadora.. A este contexto se suman la persistencia de la inflación y los altos tipos de interés, mantenidos entre el 3,5 % y el 3,75 %, lo que ha encarecido hipotecas y préstamos. Analistas señalan además un creciente desgaste político por el incumplimiento de promesas clave, como evitar «guerras interminables» y mejorar las condiciones económicas.. Incluso dentro de su propio partido se percibe una erosión: un 34 % de los republicanos desaprueba su gestión del costo de vida, en un momento en el que su respaldo cae a niveles que, aunque aún por encima de mínimos históricos anteriores, confirman un claro debilitamiento.. Evolución de la aprobación de Trump. Los datos de Reuters/Ipsos permiten trazar la evolución reciente del respaldo al presidente de EEUU. Apenas siete días antes del último sondeo, se situaba en el 40 %, lo que supone una caída de cuatro puntos en una semana.. Antes de la actual crisis derivada de la guerra en Irán, su popularidad se había mantenido relativamente estable en torno al 40 % desde el verano de 2025. Al inicio de su segundo mandato, en enero de ese año, contaba con un 47 % de aprobación, lo que evidencia una tendencia descendente sostenida.. En perspectiva histórica, el nivel actual sigue por encima del mínimo registrado durante su primer mandato, que fue del 33 %. También se sitúa ligeramente por encima del punto más bajo alcanzado por su predecesor, Joe Biden, cuya aprobación cayó hasta el 35 %, según las mismas fuentes.
