Uno de los últimos discos del año pasado, sin buscar las listas, pleno de eclecticismo, rock, pop, glam, excesos y algo genética salvaje. Así suena, así sabe el nuevo material de Tigre y diamante. Sumergidos previamente en los primeros temas del disco, lanzados como sencillos de adelanto, buceamos en el Cantábrico, de emociones y septiembre, buscando gasolina para calentar nuestras almas acalambradas en la muerte de Jorge Ilegal. Las calles son plomo, las anfetas han metabolizado hacia el ácido, quedan pocas respuestas para tantas preguntas, así que es el momento de elegir pareja para el baile. Enérgica electricidad británica con Palomas entre halcones, con el acompañamiento sucinto de Tania Pereira, con lo épico que exige un comienzo, voces de estribillo y ventas de recuerdos para seguir hacia Amanecer en la playa, tintineante y lumínico post disco, cuando ya no esperas que se deslice la inditrónica de The postal service, llega Sra. Trueno Negro, entre Family y Nadadora, para mezclar lo tropical con el río de la Plata. Una delicia que enhebra arreglos múltiples, como un conjunto de canciones desnaturalizadas que hacen de la propuesta de Tigre y Diamante algo herético, un panteón de dioses múltiples.. Porque Los asesinos de tus hijos ofrece una sección rítmica del sur, unas guitarras de la independencia mediterránea y un estribillo agresivo. Te colocas en lugares inesperados y así te pillarán siempre con la guardia baja. Un texto que pivota entre García Lorca y William s. Burroughs. Una letra que sugiere el terror más deseado y concluyente. No se parecen ustedes a nada, les dijo, y ellos ponen en mi walkman Albino busca sexo y estamos en la zona de plata y buenos principios, mejores finales. Saboreamos las historias de un sobrino bastardo de Chucho, un poco de no-wave, lo que hace falta para alcanzar los Minutos musicales, en efluvio de láudano, los hombres del espacio, el diablo metido en una caja, un recitado a lo Blam de Lam.. Y claro, Soy adicto. Ya veníamos avisados, por un lado, Nacho, con su toque sardónico y, por otro, Igor, con el suyo más sórdido. Entre lo implícito y lo explícito, tres vértices del polígono del eclecticismo musical gijonés. Uno elige el alma y el otro la entrepierna. Al final, sustancias, con o sin receta, sueño o aceleración. Quieres ser mi amigo es pop de manual, con sus sintetizadores juguetones, voces y entorchados de nueva ola, sin más exigencia de la que tendrían unos afines a Mamá o Elegantes, eso sí, con el colmillo muy afilado. Y es que, como ya he comentado, existe un manual de usuario amplio y variado, una paleta que, al llegar a Represalias químicas, tiene más de susurro y diazepam que otra cosa. Justo cuando piensas que los ojos son vidrios, le das vueltas con la cucharilla al polvillo, fundiéndose en una medicina infantil. Me vuelve el bajo a subir hasta el comienzo de Ámame de viernes (Tic-Tac), teníamos un poco más de pop, que nunca viene mal, mientras que hay una guitarra acústica, una guitarra de palo, viento del norte, folk de Los lunes no te quiere nadie. No habíamos tenido de eso en catálogo, así que, cuando pensábamos que el menú se había terminado, llega Contigo, un juego de voces con Milana Bonita, en estos tiempos de sinceridad y nouvelle vague, parece que retomamos 1999.. Yo estoy afónico, no tengo más ganas de gritar. Me quedo contigo, con la rumba, con el puerto de Gijón y el coñac. Una más para el camino.
Desde un Cantábrico de emociones, lo nuevo de Tigre y Diamante
Uno de los últimos discos del año pasado, sin buscar las listas, pleno de eclecticismo, rock, pop, glam, excesos y algo genética salvaje. Así suena, así sabe el nuevo material de Tigre y diamante. Sumergidos previamente en los primeros temas del disco, lanzados como sencillos de adelanto, buceamos en el Cantábrico, de emociones y septiembre, buscando gasolina para calentar nuestras almas acalambradas en la muerte de Jorge Ilegal. Las calles son plomo, las anfetas han metabolizado hacia el ácido, quedan pocas respuestas para tantas preguntas, así que es el momento de elegir pareja para el baile. Enérgica electricidad británica con Palomas entre halcones, con el acompañamiento sucinto de Tania Pereira, con lo épico que exige un comienzo, voces de estribillo y ventas de recuerdos para seguir hacia Amanecer en la playa, tintineante y lumínico post disco, cuando ya no esperas que se deslice la inditrónica de The postal service, llega Sra. Trueno Negro, entre Family y Nadadora, para mezclar lo tropical con el río de la Plata. Una delicia que enhebra arreglos múltiples, como un conjunto de canciones desnaturalizadas que hacen de la propuesta de Tigre y Diamante algo herético, un panteón de dioses múltiples.. PORTADATigre y Diamante (Astro / Ataque, 2025). Porque Los asesinos de tus hijos ofrece una sección rítmica del sur, unas guitarras de la independencia mediterránea y un estribillo agresivo. Te colocas en lugares inesperados y así te pillarán siempre con la guardia baja. Un texto que pivota entre García Lorca y William s. Burroughs. Una letra que sugiere el terror más deseado y concluyente. No se parecen ustedes a nada, les dijo, y ellos ponen en mi walkman Albino busca sexo y estamos en la zona de plata y buenos principios, mejores finales. Saboreamos las historias de un sobrino bastardo de Chucho, un poco de no-wave, lo que hace falta para alcanzar los Minutos musicales, en efluvio de láudano, los hombres del espacio, el diablo metido en una caja, un recitado a lo Blam de Lam.. Y claro, Soy adicto. Ya veníamos avisados, por un lado, Nacho, con su toque sardónico y, por otro, Igor, con el suyo más sórdido. Entre lo implícito y lo explícito, tres vértices del polígono del eclecticismo musical gijonés. Uno elige el alma y el otro la entrepierna. Al final, sustancias, con o sin receta, sueño o aceleración. Quieres ser mi amigo es pop de manual, con sus sintetizadores juguetones, voces y entorchados de nueva ola, sin más exigencia de la que tendrían unos afines a Mamá o Elegantes, eso sí, con el colmillo muy afilado. Y es que, como ya he comentado, existe un manual de usuario amplio y variado, una paleta que, al llegar a Represalias químicas, tiene más de susurro y diazepam que otra cosa. Justo cuando piensas que los ojos son vidrios, le das vueltas con la cucharilla al polvillo, fundiéndose en una medicina infantil. Me vuelve el bajo a subir hasta el comienzo de Ámame de viernes (Tic-Tac), teníamos un poco más de pop, que nunca viene mal, mientras que hay una guitarra acústica, una guitarra de palo, viento del norte, folk de Los lunes no te quiere nadie. No habíamos tenido de eso en catálogo, así que, cuando pensábamos que el menú se había terminado, llega Contigo, un juego de voces con Milana Bonita, en estos tiempos de sinceridad y nouvelle vague, parece que retomamos 1999.. ContraportadaTigre y Diamante (Astro / Ataque, 2025). Yo estoy afónico, no tengo más ganas de gritar. Me quedo contigo, con la rumba, con el puerto de Gijón y el coñac. Una más para el camino.
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