Vicente, el aspirante de MasterChef 14 que había dejado su vida en Estocolmo para participar en el talent culinario de La 1, se convirtió en el segundo expulsado de la edición. Pepe Rodríguez pronunció el veredicto ante el silencio de las cocinas, y la galería estalló: «El aspirante que no continúa en las cocinas de MasterChef es… Vicente». Un «¡no!» colectivo rompió el plató.. La despedida fue tan emotiva como el propio concursante. Carlota y Soko se salvaron por poco, y Pepe no dudó en advertirles: «Hay que ponerse las pilas y acelerar en el proceso del aprendizaje». Mientras subían a la galería, los compañeros ya no podían contenerse. «¡Vicente, te queremos!», gritaban desde arriba, mientras una de ellas confesaba entre lágrimas: «Estoy rota, de verdad».. El propio expulsado tomó la palabra con una mezcla de humor y melancolía que define su paso por el programa. «Estoy muy contento, me llevo a todos ellos, que son lo más. Pero me voy supertriste, sobre todo por irme de aquí, porque me voy un poco con el síndrome del impostor», admitió. «De repente me voy y es como no sé hacer nada, no sé hacer un huevo frito, llevo toda la vida cocinando y de repente no sé hacer nada», añadió.. Pepe, que no dejó pasar la broma sobre Estocolmo, le devolvió el guiño antes de la despedida oficial. Vicente fue claro sobre su futuro: «Estocolmo no sé si voy a volver, estoy enfadado. Pero en caso de que vuelva voy a seguir peleando hasta que pueda abrir algo mío, algo íntimo. Me gusta que la gente disfrute comiendo, así que a por todas y de aquí para arriba».. Ya con el delantal entregado, Vicente no pudo evitar mirar atrás con pena y con ‘fomo’. «Tengo una impotencia bastante heavy, porque voy a perderme muchísimas cosas», confesó. Y remató con la generosidad de quien se va sin rencores: «MasterChef para mí ha sido un sueño. El equipo es genial, mis compañeros son lo más y los jueces, vamos, no tengo una palabra negativa que decir sobre ellos».
Vicente abandonó las cocinas entre los lamentos de sus compañeros y el cariño del jurado tras una prueba de eliminación en la que los nervios le superaron.
Vicente, el aspirante de MasterChef 14 que había dejado su vida en Estocolmo para participar en el talent culinario de La 1, se convirtió en el segundo expulsado de la edición. Pepe Rodríguez pronunció el veredicto ante el silencio de las cocinas, y la galería estalló: «El aspirante que no continúa en las cocinas de MasterChef es… Vicente». Un «¡no!» colectivo rompió el plató.. La despedida fue tan emotiva como el propio concursante. Carlota y Soko se salvaron por poco, y Pepe no dudó en advertirles: «Hay que ponerse las pilas y acelerar en el proceso del aprendizaje». Mientras subían a la galería, los compañeros ya no podían contenerse. «¡Vicente, te queremos!», gritaban desde arriba, mientras una de ellas confesaba entre lágrimas: «Estoy rota, de verdad».. El propio expulsado tomó la palabra con una mezcla de humor y melancolía que define su paso por el programa. «Estoy muy contento, me llevo a todos ellos, que son lo más. Pero me voy supertriste, sobre todo por irme de aquí, porque me voy un poco con el síndrome del impostor», admitió. «De repente me voy y es como no sé hacer nada, no sé hacer un huevo frito, llevo toda la vida cocinando y de repente no sé hacer nada», añadió.. Pepe, que no dejó pasar la broma sobre Estocolmo, le devolvió el guiño antes de la despedida oficial. Vicente fue claro sobre su futuro: «Estocolmo no sé si voy a volver, estoy enfadado. Pero en caso de que vuelva voy a seguir peleando hasta que pueda abrir algo mío, algo íntimo. Me gusta que la gente disfrute comiendo, así que a por todas y de aquí para arriba».. Ya con el delantal entregado, Vicente no pudo evitar mirar atrás con pena y con ‘fomo’. «Tengo una impotencia bastante heavy, porque voy a perderme muchísimas cosas», confesó. Y remató con la generosidad de quien se va sin rencores: «MasterChef para mí ha sido un sueño. El equipo es genial, mis compañeros son lo más y los jueces, vamos, no tengo una palabra negativa que decir sobre ellos».
20MINUTOS.ES – Televisión
