Se suele decir que a la tercera va la vencida, pero con Louis Tomlinson se ganan todas y cada una de las veces. Desde que la banda que le vio nacer, One Direction, acabase su trayectoria, el de Doncaster dejó muy claro que su talento todavía seguía muy presente. Ahora, diez años después, si algo ha dejado claro con su reciente paso por España es que aquel joven que llegó a The X Factor es toda una estrella. Y como no podría ser de otra manera, volvió a deslumbrar a todos sus fans.. How do I get here? es su tercer trabajo en solitario. Un disco con el que el cantante ha encontrado finalmente su sonido, una mezcla de pop rock que hace de enlace a toda su trayectoria. Desde los temas más marchosos como Lemonade, con el que empezó esta nueva etapa, a Dark to Light, donde recuerda con un inmenso cariño a Liam Payne.. Así, con las energías renovadas y una gran ilusión, el intérprete llegó el pasado 12 de abril a Barcelona y al día siguiente a Madrid. España es la niña bonita para Tomlinson, así lo aseguró él mismo en el Movistar Arena, y así lo vivieron sus seguidoras. Aunque antes de que subiera al escenario Pale Waves caldeó el ambiente para las «lesbianas que venían por Louis», como así bromeó Heather, su cantante.. No sería hasta las 9:15 cuando, ataviado de un pantalón de chándal rojo y una camiseta sin mangas negra, Louis subiese al escenario, haciendo que todo el recinto comenzase a gritar sin parar. Al primer single le siguió On Fire, y no habría mejor manera de definir el concierto. Fuego y pasión por el cantante y el fuego de la rabia de las fans que, después de soportar la tensión por los números aleatorios en la cola, descubrirían que se había dividido la pista a pesar de haber pagado lo mismo.. Entre confeti amarillo, como la portada del disco, se mezclaron temas de toda su discografía en solitario. Las fans cantaron todas ellas con un perfecto inglés y con ese mismo idioma pidieron al unísono que se interpretase No control. Pero, a pesar de que el tema lo escribió el propio Tomlinson, la canción de One Direction nunca llegó a sonar. «No chicos, no voy a ceder a la presión social», bromeó. Y nos sorprendió con Lucky Again. No hubo más queja.. Entre las luces de colores también hubo momentos de lo más emotivos, como las versiones acústicas de Defenceless o Just Hold On. Además, para las mayores fans, sorprendió con The Observer y The Answer, temas exclusivos de la edición en físico de su disco. Quedó en la recámara Angels Fly y todo finalizó con Places. Porque no, no queríamos volver a casa. No cuando Louis aseguró que España siempre ha tenido un lugar muy importante en su corazón.. «España es uno de esos países», comenzó a explicar entre canción y canción. «Desde el primer día que he estado, obviamente desde que estaba con la banda (One Direction), he sentido un gran apoyo en cada lugar al que hemos ido. Se vive una pasión que me encanta. Es una especie de caos», aseguró. Y, con una bandera de este nuestro país a la espalda a modo de capa, terminó su concierto.. No bebió, porque seguía con resaca de Barcelona, y dijo que nos «put* quería», porque sí la palabra ‘fucking’ sigue siendo de sus favoritas. A la salida, como suele suceder, había quien aprovechó para comprar el merchandising que no había podido, quien se limpiaba las lágrimas y quien intentaba recomponerse. Ese es el efecto Tomlinson. Y es que cuando se pregunta «¿cómo he llegado aquí?», la respuesta se vive en cada uno de sus conciertos.
Louis Tomlinson, exmiembro de One Direction, realizó dos conciertos en España con su tercera gira en solitario ‘How did we get here?’.
Se suele decir que a la tercera va la vencida, pero con Louis Tomlinson se ganan todas y cada una de las veces. Desde que la banda que le vio nacer, One Direction, acabase su trayectoria, el de Doncaster dejó muy claro que su talento todavía seguía muy presente. Ahora, diez años después, si algo ha dejado claro con su reciente paso por España es que aquel joven que llegó a The X Factor es toda una estrella. Y como no podría ser de otra manera, volvió a deslumbrar a todos sus fans.. How do I get here? es su tercer trabajo en solitario. Un disco con el que el cantante ha encontrado finalmente su sonido, una mezcla de pop rock que hace de enlace a toda su trayectoria. Desde los temas más marchosos como Lemonade, con el que empezó esta nueva etapa, a Dark to Light, donde recuerda con un inmenso cariño a Liam Payne.. Así, con las energías renovadas y una gran ilusión, el intérprete llegó el pasado 12 de abril a Barcelona y al día siguiente a Madrid. España es la niña bonita para Tomlinson, así lo aseguró él mismo en el Movistar Arena, y así lo vivieron sus seguidoras. Aunque antes de que subiera al escenario Pale Waves caldeó el ambiente para las «lesbianas que venían por Louis», como así bromeó Heather, su cantante.. No sería hasta las 9:15 cuando, ataviado de un pantalón de chándal rojo y una camiseta sin mangas negra, Louis subiese al escenario, haciendo que todo el recinto comenzase a gritar sin parar. Al primer single le siguió On Fire, y no habría mejor manera de definir el concierto. Fuego y pasión por el cantante y el fuego de la rabia de las fans que, después de soportar la tensión por los números aleatorios en la cola, descubrirían que se había dividido la pista a pesar de haber pagado lo mismo.. Entre confeti amarillo, como la portada del disco, se mezclaron temas de toda su discografía en solitario. Las fans cantaron todas ellas con un perfecto inglés y con ese mismo idioma pidieron al unísono que se interpretase No control. Pero, a pesar de que el tema lo escribió el propio Tomlinson, la canción de One Direction nunca llegó a sonar. «No chicos, no voy a ceder a la presión social», bromeó. Y nos sorprendió con Lucky Again. No hubo más queja.. Entre las luces de colores también hubo momentos de lo más emotivos, como las versiones acústicas de Defenceless o Just Hold On. Además, para las mayores fans, sorprendió con The Observer y The Answer, temas exclusivos de la edición en físico de su disco. Quedó en la recámara Angels Fly y todo finalizó con Places. Porque no, no queríamos volver a casa. No cuando Louis aseguró que España siempre ha tenido un lugar muy importante en su corazón.. «España es uno de esos países», comenzó a explicar entre canción y canción. «Desde el primer día que he estado, obviamente desde que estaba con la banda (One Direction), he sentido un gran apoyo en cada lugar al que hemos ido. Se vive una pasión que me encanta. Es una especie de caos», aseguró. Y, con una bandera de este nuestro país a la espalda a modo de capa, terminó su concierto.. No bebió, porque seguía con resaca de Barcelona, y dijo que nos «put* quería», porque sí la palabra ‘fucking’ sigue siendo de sus favoritas. A la salida, como suele suceder, había quien aprovechó para comprar el merchandising que no había podido, quien se limpiaba las lágrimas y quien intentaba recomponerse. Ese es el efecto Tomlinson. Y es que cuando se pregunta «¿cómo he llegado aquí?», la respuesta se vive en cada uno de sus conciertos.
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