Ávila, Madrid y Toledo viven, actualmente, uno de los peores momentos de su historia. Con miles de personas confinadas y evacuadas y los pueblos ardiendo, los pocos vecinos que se quedaron en las poblaciones afectadas por los incendios trataron de prestar su ayuda a los servicios de emergencia, que han trabajado sin descanso hasta extinguir el fuego.Este miércoles, Vamos a ver ha conectado en directo con Víctor Eduardo, alcalde de La Iglesuela del Tiétar, en Toledo, que ha pasado 50 horas sin dormir para poder ayudar a su pueblo: «Soy más vecino y ganadero que alcalde».»Esta zona es parecida a la de la provincia de Ávila, que está todo lleno de pinos. Pero estos pinos no son algo de aquí, estos se utilizan para hacer muebles y es un combustible muy rápido. Estos pinos se plantaron hace 40 años y se han ido. Las encinas se recuperarán todas porque han quedado algunas», ha señalado Víctor.»Estoy muy mal. Esto se puede evitar si hubiera una municipalidad de los incendios. Es decir, si a la gente que conocemos la tierra nos echan de aquí… En los puestos de mando avanzado se necesita gente que conozca el terreno. Aquí, nos echaron y después nos reclamaban para todo: para arreglar una avería, para decir dónde estaba un vecino, para buscar desaparecidos… Porque no conocían el terreno. Es fundamental que exista la municipalidad en los puestos de mando avanzados y así lo he hecho saber a los mandos de Castilla La Mancha», ha asegurado Víctor, visiblemente fatigado a causa del humo del incendio.»Es necesario que esto se acabe. Somos nosotros quienes vivimos en este territorio, en las zonas despobladas y no nos ayudan. Necesitamos intervenir en estos incendios», ha señalado Víctor, que ha podido comentar estas propuestas a Emiliano García-Page, presidente de Castilla La Mancha.En cuanto a las necesidades de los animales, Víctor ha apuntado: «Estamos en verano y los animales necesitan agua, es fundamental. Para ponerlos a salvo hemos tenido que llevarlos a sitios donde no hay comida. El prado no se puede comer. El problema fue que a los ganaderos nos echaron, nos quedamos tres o cuatro que nos tuvimos que hacer cargo de muchas ganaderías. Ha sido una odisea. De ahí vienen mis 50 horas sin dormir».
El alcalde ha asegurado que llevaba 50 horas sin dormir para poder poner a salvo a sus vecinos y a los animales de las fincas
Ávila, Madrid y Toledo viven, actualmente, uno de los peores momentos de su historia. Con miles de personas confinadas y evacuadas y los pueblos ardiendo, los pocos vecinos que se quedaron en las poblaciones afectadas por los incendios trataron de prestar su ayuda a los servicios de emergencia, que han trabajado sin descanso hasta extinguir el fuego.Este miércoles, Vamos a ver ha conectado en directo con Víctor Eduardo, alcalde de La Iglesuela del Tiétar, en Toledo, que ha pasado 50 horas sin dormir para poder ayudar a su pueblo: «Soy más vecino y ganadero que alcalde».»Esta zona es parecida a la de la provincia de Ávila, que está todo lleno de pinos. Pero estos pinos no son algo de aquí, estos se utilizan para hacer muebles y es un combustible muy rápido. Estos pinos se plantaron hace 40 años y se han ido. Las encinas se recuperarán todas porque han quedado algunas», ha señalado Víctor.»Estoy muy mal. Esto se puede evitar si hubiera una municipalidad de los incendios. Es decir, si a la gente que conocemos la tierra nos echan de aquí… En los puestos de mando avanzado se necesita gente que conozca el terreno. Aquí, nos echaron y después nos reclamaban para todo: para arreglar una avería, para decir dónde estaba un vecino, para buscar desaparecidos… Porque no conocían el terreno. Es fundamental que exista la municipalidad en los puestos de mando avanzados y así lo he hecho saber a los mandos de Castilla La Mancha», ha asegurado Víctor, visiblemente fatigado a causa del humo del incendio.»Es necesario que esto se acabe. Somos nosotros quienes vivimos en este territorio, en las zonas despobladas y no nos ayudan. Necesitamos intervenir en estos incendios», ha señalado Víctor, que ha podido comentar estas propuestas a Emiliano García-Page, presidente de Castilla La Mancha.En cuanto a las necesidades de los animales, Víctor ha apuntado: «Estamos en verano y los animales necesitan agua, es fundamental. Para ponerlos a salvo hemos tenido que llevarlos a sitios donde no hay comida. El prado no se puede comer. El problema fue que a los ganaderos nos echaron, nos quedamos tres o cuatro que nos tuvimos que hacer cargo de muchas ganaderías. Ha sido una odisea. De ahí vienen mis 50 horas sin dormir».
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