Unir en una denominación dos términos como delicia e infinito, es volar muy alto. Si la delicia se convierte en plural, cualquier habitante de Madrid reconoce inmediatamente el barrio de Delicias, marcado por el paseo del mismo nombre, al que en el siglo XVIII se le llamaba ‘de las Delicias del río’, al unir la Puerta de Atocha con el río Manzanares. El infinito nos llevará todo lo lejos que podamos imaginar.. Infinito Delicias nació en diciembre de 2025 como brillante sintagma, pero lo más importante es que, detrás de ese lema, se encuentra un centro de cultura contemporánea y participación ciudadana. Destinado a galvanizar la actividad artística y social de ese triángulo que forman Atocha, Delicias y Madrid Río, surgió con una clara voluntad de integración con el entorno.. El buque insignia de este proyecto es un espectacular edificio rehabilitado por Husos Arquitecturas a partir de una antigua fábrica, donde se ha preservado el mayor número de elementos originales. A ello se añade un carácter sostenible que le ha valido galardones como el Primer premio Gold Europe Holcim Awards de construcción sostenible, 2023. El edificio cuenta con sistemas de energía renovable donde se hace uso de la aerotermia, geotermia y paneles fotovoltáicos.. Llama especialmente la atención, desde el exterior, un complejo entramado de madera de castaño en la fachada, en forma de zigzag, incluyendo toldos y plantas destinados a regular la temperatura del espacio interior. Una arquitectura audaz que destaca en su entorno, constituyendo ya un referente estético del barrio y quién sabe si de la capital entera. La madera ha llegado desde Asturias y el País Vasco, con el certificado que atestigua la reposición de los árboles.. Javier Martín-Jiménez dirige este centro y recibió a 20minutos en el acogedor espacio central del edificio, cálido y amplio, donde predomina la madera como material esencial, las plantas como habitantes permanentes y unas lámparas reflectantes, obra de Lucas Muñoz, que proporcionan una iluminación mixta al recinto.. Algunas vigas industriales nos recuerdan que estamos en una antigua factoría metalúrgica, pero encontrar una cocina a la vista en la entrada, así como el restaurante UNMAR, con mesas que se extienden a modo de terraza -dispone de un menú del día a precio estándar-, nos ofrece una pista de que la alimentación y la gastronomía forman parte sustancial del proyecto. Como nos recuerda Javier tras la bienvenida, Infinito Delicias está impulsado por la Fundación Daniel y Nina Carasso, que desde su génesis responde a dos desafíos: la alimentación sostenible y el arte ciudadano.. Nadie en este país -al menos los que ya contamos con cierta edad- desconoce lo que es un danone. Esta marca consiguió penetrar de tal manera en el mercado español de la alimentación que desplazó la denominación de ‘yogur’ durante años. Todo eran danones.. Danone fue fundada en Barcelona por Isaac Carasso en 1919, y como a su hijo Daniel le llamaban familiarmente ‘danón’, de ahí surgió la identidad corporativa de un grupo que se haría mundialmente famoso. Daniel murió en París a los 103 años, pero su legado sigue vivo en el barrio de Delicias.. «Compartimos el ADN de la Fundación Carasso, aunque funcionamos de manera autónoma como empresa de labor social y cultural que se financia, fundamentalmente, a través del coworking, con oficinas disponibles en la parte alta del edificio. La alimentación sostenible y saludable es uno de los ejes y por eso tenemos tres cocinas», nos comenta Jesús.. Uno de los ejes de la programación, de hecho, se titula Cocinar y comer con propósito, y para desarrollarla hay iniciativas como ceder durante unos meses la Cocina beta para que un chef ponga en práctica sus concepciones gastronómicas y valide su proyecto en condiciones operativas reales, siempre bajo unos parámetros como el empleo de productos de proximidad y la gestión adecuada de los residuos. Eso les habilita a hacer uso de los huertos urbanos dispuestos en la parte superior del edificio.. «Tendremos talleres donde personas mayores del barrio vendrán a Cocina plató -en el primer piso, habilitada para demostraciones- para compartir sus recetas. Con este proyecto, titulado Recetas en compañía, también pretendemos combatir la soledad no deseada, porque hay mucha gente mayor que se está quedando sola en el barrio», reconoce Javier.. Habitar el espacio es otra de las líneas de desarrollo de la temporada. «Queremos atraer a gente que no necesariamente venga a un evento o una actividad concreta, sino que quiera conocer la arquitectura del centro, visitar los huertos o simplemente sentarse a descansar y charlar. Que la gente pueda decir ‘vamos a acercarnos a Infinito Delicias, a ver qué nos encontramos’. Eso es habitar el espacio».. Un eje más participativo será Crear en comunidad. «No queríamos caer como un ovni en este barrio, que no está en un eje turístico. Ahí están los talleres creativos, los diseños para mejorar el barrio, laboratorios de investigación colectivos, etc.», reconoce. Todo esto se enmarca dentro de las temáticas sobre las que Infinito Delicias pretende ofrecer respuestas creativas: la soledad no deseada, el cambio climático, la vivienda, la integración social, la precariedad, la sanidad, la inteligencia artificial, la gentrificación… Este barrio tampoco se libra de la gentrificación, como advierte Javier: «Yo lo observo porque vivo en Delicias desde hace veinte años y, poco a poco, he visto una transformación brutal».. No obstante, como el propio Javier reconoce, «a la gente le da igual cómo nos definimos oficialmente, sino saber qué se puede hacer en Infinito Delicias». En ese sentido, le pedimos algunos apuntes de próximas actividades previstas en el extenso programa de la temporada. Un ejemplo de actuaciones que harán referencia a ese problema será la instalación de Paco Graco -a partir del 11 de noviembre-, con algunos de los trescientos rótulos de comercios desaparecidos de Madrid, muchos de ellos luminosos, que ha ido recuperando desde hace años. Se mostrarán bajo un diseño específico para Espacio Grada, en la planta baja.. «Desde lo escénico, tendremos Mapa caníbal, de María Camila, una performance teatral donde el público se va a encontrar una reproducción del barrio hecha con alimentos, sobre una mesa -comenta el director-. Los espectadores van a poder participar activamente ‘comiéndose’ el propio barrio». Eso será el 7 de noviembre, pero las entradas para ese festín están ya a la venta, por 9€. No nos comeremos el mundo, pero al menos tendremos un pequeño aperitivo.. En último término, existe la pretensión de Dialogar para generar pensamiento. “Aquí hacemos muy pocas conferencias, porque preferimos generar diálogos y mesas redondas desde muchos puntos de vista”. Javier nos anuncia cine-clubs donde lo más interesante será la conversación posterior a la película, incluso con cena de por medio, en sesiones que comenzarán en el mes de octubre; o actividades en Navidad donde, en familia, se animará a imaginar la ciudad del futuro.. Finalizamos el recorrido por el edificio junto a Javier en la Librería Infinito, inaugurada en abril del pasado año como parte del proyecto, que alberga una selección muy cuidada de títulos poco habituales en grandes librerías. Un pequeño espacio que pretende ser un lugar para la reflexión y la conversación compartida, quizás como testimonio de esa línea de fomento del pensamiento. Arquitectura, arte ciudadano, vida sostenible o tecnología con propósito, son las temáticas presentes en sus expositores. La invitación a pasarse por Infinito Delicias y ver qué nos ofrece está hecha, así que no desaprovechen la oportunidad.
20minutos recorre el Centro de cultura contemporánea Infinito Delicias junto a su director, Javier Martín-Jiménez, con motivo de la nueva temporada 26-27
Unir en una denominación dos términos como delicia e infinito, es volar muy alto. Si la delicia se convierte en plural, cualquier habitante de Madrid reconoce inmediatamente el barrio de Delicias, marcado por el paseo del mismo nombre, al que en el siglo XVIII se le llamaba ‘de las Delicias del río’, al unir la Puerta de Atocha con el río Manzanares. El infinito nos llevará todo lo lejos que podamos imaginar.. Infinito Delicias nació en diciembre de 2025 como brillante sintagma, pero lo más importante es que, detrás de ese lema, se encuentra un centro de cultura contemporánea y participación ciudadana. Destinado a galvanizar la actividad artística y social de ese triángulo que forman Atocha, Delicias y Madrid Río, surgió con una clara voluntad de integración con el entorno.. El buque insignia de este proyecto es un espectacular edificio rehabilitado por Husos Arquitecturas a partir de una antigua fábrica, donde se ha preservado el mayor número de elementos originales. A ello se añade un carácter sostenible que le ha valido galardones como el Primer premio Gold Europe Holcim Awards de construcción sostenible, 2023. El edificio cuenta con sistemas de energía renovable donde se hace uso de la aerotermia, geotermia y paneles fotovoltáicos.. Llama especialmente la atención, desde el exterior, un complejo entramado de madera de castaño en la fachada, en forma de zigzag, incluyendo toldos y plantas destinados a regular la temperatura del espacio interior. Una arquitectura audaz que destaca en su entorno, constituyendo ya un referente estético del barrio y quién sabe si de la capital entera. La madera ha llegado desde Asturias y el País Vasco, con el certificado que atestigua la reposición de los árboles.. Javier Martín-Jiménez dirige este centro y recibió a 20minutos en el acogedor espacio central del edificio, cálido y amplio, donde predomina la madera como material esencial, las plantas como habitantes permanentes y unas lámparas reflectantes, obra de Lucas Muñoz, que proporcionan una iluminación mixta al recinto.. Algunas vigas industriales nos recuerdan que estamos en una antigua factoría metalúrgica, pero encontrar una cocina a la vista en la entrada, así como el restaurante UNMAR, con mesas que se extienden a modo de terraza -dispone de un menú del día a precio estándar-, nos ofrece una pista de que la alimentación y la gastronomía forman parte sustancial del proyecto. Como nos recuerda Javier tras la bienvenida, Infinito Delicias está impulsado por la Fundación Daniel y Nina Carasso, que desde su génesis responde a dos desafíos: la alimentación sostenible y el arte ciudadano.. Nadie en este país -al menos los que ya contamos con cierta edad- desconoce lo que es un danone. Esta marca consiguió penetrar de tal manera en el mercado español de la alimentación que desplazó la denominación de ‘yogur’ durante años. Todo eran danones.. Danone fue fundada en Barcelona por Isaac Carasso en 1919, y como a su hijo Daniel le llamaban familiarmente ‘danón’, de ahí surgió la identidad corporativa de un grupo que se haría mundialmente famoso. Daniel murió en París a los 103 años, pero su legado sigue vivo en el barrio de Delicias.. «Compartimos el ADN de la Fundación Carasso, aunque funcionamos de manera autónoma como empresa de labor social y cultural que se financia, fundamentalmente, a través del coworking, con oficinas disponibles en la parte alta del edificio. La alimentación sostenible y saludable es uno de los ejes y por eso tenemos tres cocinas», nos comenta Jesús.. Uno de los ejes de la programación, de hecho, se titula Cocinar y comer con propósito, y para desarrollarla hay iniciativas como ceder durante unos meses la Cocina beta para que un chef ponga en práctica sus concepciones gastronómicas y valide su proyecto en condiciones operativas reales, siempre bajo unos parámetros como el empleo de productos de proximidad y la gestión adecuada de los residuos. Eso les habilita a hacer uso de los huertos urbanos dispuestos en la parte superior del edificio.. «Tendremos talleres donde personas mayores del barrio vendrán a Cocina plató -en el primer piso, habilitada para demostraciones- para compartir sus recetas. Con este proyecto, titulado Recetas en compañía, también pretendemos combatir la soledad no deseada, porque hay mucha gente mayor que se está quedando sola en el barrio», reconoce Javier.. Habitar el espacio es otra de las líneas de desarrollo de la temporada. «Queremos atraer a gente que no necesariamente venga a un evento o una actividad concreta, sino que quiera conocer la arquitectura del centro, visitar los huertos o simplemente sentarse a descansar y charlar. Que la gente pueda decir ‘vamos a acercarnos a Infinito Delicias, a ver qué nos encontramos’. Eso es habitar el espacio».. Un eje más participativo será Crear en comunidad. «No queríamos caer como un ovni en este barrio, que no está en un eje turístico. Ahí están los talleres creativos, los diseños para mejorar el barrio, laboratorios de investigación colectivos, etc.», reconoce. Todo esto se enmarca dentro de las temáticas sobre las que Infinito Delicias pretende ofrecer respuestas creativas: la soledad no deseada, el cambio climático, la vivienda, la integración social, la precariedad, la sanidad, la inteligencia artificial, la gentrificación… Este barrio tampoco se libra de la gentrificación, como advierte Javier: «Yo lo observo porque vivo en Delicias desde hace veinte años y, poco a poco, he visto una transformación brutal».. No obstante, como el propio Javier reconoce, «a la gente le da igual cómo nos definimos oficialmente, sino saber qué se puede hacer en Infinito Delicias». En ese sentido, le pedimos algunos apuntes de próximas actividades previstas en el extenso programa de la temporada. Un ejemplo de actuaciones que harán referencia a ese problema será la instalación de Paco Graco -a partir del 11 de noviembre-, con algunos de los trescientos rótulos de comercios desaparecidos de Madrid, muchos de ellos luminosos, que ha ido recuperando desde hace años. Se mostrarán bajo un diseño específico para Espacio Grada, en la planta baja.. «Desde lo escénico, tendremos Mapa caníbal, de María Camila, una performance teatral donde el público se va a encontrar una reproducción del barrio hecha con alimentos, sobre una mesa -comenta el director-. Los espectadores van a poder participar activamente ‘comiéndose’ el propio barrio». Eso será el 7 de noviembre, pero las entradas para ese festín están ya a la venta, por 9€. No nos comeremos el mundo, pero al menos tendremos un pequeño aperitivo.. En último término, existe la pretensión de Dialogar para generar pensamiento. “Aquí hacemos muy pocas conferencias, porque preferimos generar diálogos y mesas redondas desde muchos puntos de vista”. Javier nos anuncia cine-clubs donde lo más interesante será la conversación posterior a la película, incluso con cena de por medio, en sesiones que comenzarán en el mes de octubre; o actividades en Navidad donde, en familia, se animará a imaginar la ciudad del futuro.. Finalizamos el recorrido por el edificio junto a Javier en la Librería Infinito, inaugurada en abril del pasado año como parte del proyecto, que alberga una selección muy cuidada de títulos poco habituales en grandes librerías. Un pequeño espacio que pretende ser un lugar para la reflexión y la conversación compartida, quizás como testimonio de esa línea de fomento del pensamiento. Arquitectura, arte ciudadano, vida sostenible o tecnología con propósito, son las temáticas presentes en sus expositores. La invitación a pasarse por Infinito Delicias y ver qué nos ofrece está hecha, así que no desaprovechen la oportunidad.
20MINUTOS.ES – Cultura
