Confía en el civismo de los convocantes, pero actuarán si se producen altercados Leer
El camino hasta el 29 de noviembre es un sprint en una carrera de vallas, donde cada día, cada semana, surge un nuevo obstáculo que los líderes y partidos políticos se afanan por superar para mantenerse en la competición con posibilidades. Hay barreras que se prevén, pero otras surgen por sorpresa y obligan a cambiar el paso. Es lo que ha sucedido con la violencia callejera de los últimos días en ciudades como Barcelona y Bilbao y las convocatorias para los próximos días. La Moncloa había cogido buen ritmo con asuntos como las pensiones, la vivienda, la visita -con descalificaciones incluidas- de Javier Milei o la remontada de Lula da Silva en Brasil. Pero los graves disturbios de los últimos días permiten a PP y Vox hacer girar el tema de conversación, con graves acusaciones: «Sánchez ya tiene su kale borroka».. Es habitual que cada semana, la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros comience resaltando algún dato macroeconómico o una buena previsión de crecimiento de un organismo internacional. Este martes se supo que el empleo marca récord de 22,8 millones de ocupados, según adelantó el INE. No hubo mención. El primer comentario fue para los disturbios. «Condenamos los actos vandálicos y violentos en Cataluña y País Vasco. En democracia, la violencia no tiene cabida».. Quien impone el marco de una campaña es determinante. Se pudo ver en 2023, cuando en las municipales y autonómicas los populares lograron centrarlo en el «que te vote ‘Txapote’»; mientras, en las generales los socialistas marcaron el paso con el miedo a un gobierno con Vox.. La Moncloa afronta ahora una valla en la carrera. Violencia, destrozos, barricadas, saqueos, enfrentamientos con los policías. En el Gobierno asumen que estos altercados son un flanco de ataque para PP y Vox para hacer girar el debate y poner el foco en la inseguridad, un elemento que, a priori, les beneficia más. Alberto Núñez Feijóo acusó este martes a Pedro Sánchez de generar «tensión» en las calles. «Saben que están perdiendo y cuanto más pierden más tensión crean». En el Ejecutivo hacen el siguiente análisis: «Quien sale beneficiado cuando se agita el odio es la ultraderecha», y bajo esta denominación engloban ya también al PP. «Llevan tres años de odio y violencia verbal. Hacen una exaltación que sólo fomenta violencia; y la violencia solo beneficia a los violentos».. «La derecha y la ultraderecha pretender cambiar el debate y el clima de la campaña. No se lo vamos a permitir y creemos que no lo va a permitir la ciudadanía», exponen fuentes de La Moncloa. En el Ejecutivo confían en que la violencia se ataje de manera rápida, no se repitan episodios tan violentos como los de Barcelona y Bilbao, se identifique a los hostigadores… y que la huelga general del próximo 11 de noviembre no se vea contagiada por esta oleada de episodios violentos. «A nosotros este fenómeno nos preocupa y trabajamos para que no se repita, para garantizar la seguridad de los ciudadanos», señalan fuentes gubernamentales.. En el horizonte no ya sólo las convocatorias para próximos días, sino la jornada de huelga general convocada por distintas organizaciones sindicales y sociales. «Nuestra perspectiva no cambia. Está legítimamente convocada, compartimos los motivos -la lectura de La Moncloa es que la huelga general, que siempre se convoca contra el Gobierno, es ahora contra la oposición- y estamos convencidos de que se celebrará con toda la normalidad y el civismo que hay detrás de los convocantes. El trabajo del Gobierno es garantizar la seguridad de los ciudadanos y trabaja para garantizar que la jornada de huelga se desarrolle con normalidad».. En el Ejecutivo se esfuerzan por defender la actuación de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad -«Han habido hechos graves, violentos, pero se ha actuado y controlado la situación; ha habido detenidos»- al tiempo que se traza un línea profunda entre los jóvenes que han protagonizado los altercados y los jóvenes que llaman a la huelga general con el pretexto de la vivienda -«La violencia de Barcelona y Bilbao no es la gente que ha convocado la huelga»-.. Eso sí, pese a que está claro quienes son los convocantes del parón del día 11 -CCOO y UGT, CGT, CNT, Co.Bas, Solidaridad Obrera y la Confederación de Sindicatos de Inquilinas-, esta convocatoria no está exenta de que otros grupos se puedan servir de ella para otros fines, para aprovechar la situación y generar disturbios, como lo sabe y asume el Gobierno. «Si hay convocatorias paralelas, se actuará en consecuencia». En sectores de la Policía sí hay temor a que la violencia de estos días acabe eclosionando en una jornada de caos el 11-N.
España // elmundo
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