Las guardias de 24 horas de trabajo seguidas han terminado para los médicos residentes. El Consejo de Ministros ha aprobado este martes un Real Decreto que actualiza las condiciones laborales de estos profesionales, algo que el Gobierno no ha podido hacer con el resto de los facultativos al estar regidos por el Estatuto Marco, una ley cuya tramitación decayó con la convocatoria electoral.. Seguir leyendo
La nueva norma aprobada por el Consejo de Ministros rebaja el tiempo de trabajo de los facultativos, que están en contra del cambio porque no se acompaña de un aumento de presupuesto que mantenga sus salarios
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Las guardias de 24 horas de trabajo seguidas han terminado para los médicos residentes. El Consejo de Ministros ha aprobado este martes un Real Decreto que actualiza las condiciones laborales de estos profesionales, algo que el Gobierno no ha podido hacer con el resto de los facultativos al estar regidos por el Estatuto Marco, una ley cuya tramitación decayó con la convocatoria electoral.. La nueva norma, que entrará en vigor un día después de su publicación en el BOE ―previsiblemente esta semana―, limita las jornadas a una media de 35 horas semestrales, y garantiza un descanso mínimo de 12 horas continuadas entre jornadas y de 24 horas ininterrumpidas de descanso semanal. Estos descansos serán obligatorios, efectivos, irrenunciables y no recuperables. Si por alguna razón justificada (catástrofe con heridos en gran número, por ejemplo) no se pueden cumplir los descansos como están reglamentados, se podrán reajustar en las dos semanas siguientes y solo en situaciones justificadas se podrán establecer descansos alternativos dentro de un periodo de referencia máximo de 14 días.. Los médicos residentes, aquellos que han aprobado el examen MIR y pasan entre cuatro y cinco años formándose en el Sistema Nacional de Salud, han soportado históricamente buena parte del peso de las guardias en los hospitales. Ha sido una forma de garantizar la continuidad asistencial y de complementar salarios que siempre han calificado como bajos: 1.477 euros brutos de media en España, según el Sindicato Médico Andaluz, aunque varía en función de la comunidad autónoma.. Pero esto se ha hecho a costa de jornadas extenuantes y, a menudo, varias guardias semanales. El Real Decreto aprobado el martes también limita esto. “Con carácter general, los residentes podrán realizar hasta cuatro módulos de guardia al mes, de 17 horas cada uno. Excepcionalmente, podrá añadirse un módulo por razones docentes justificadas; la ampliación no podrá basarse exclusivamente en necesidades ordinarias de cobertura asistencial o en una insuficiencia estructural de plantilla. También se podrán ampliar voluntariamente los módulos hasta un máximo de siete al mes, con consentimiento expreso y revocable del residente”, explica el Ministerio de Sanidad en un comunicado.. También hay una actualización salarial para que los residentes mantengan el sueldo base que les corresponde por su titulación, además de un complemento de formación calculado sobre ese sueldo, cuyo importe aumentará con cada año de residencia: equivaldrá, como mínimo, al 18% en el primer año, al 28% en el segundo, al 38% en el tercero, al 48% en el cuarto y al 58% en el quinto.. La Asociación MIR España (AME), sin embargo, se ha posicionado en contra del texto. Su presidente, Jesús Francisco Arzúa Moya, explica que no ha habido consenso para su aprobación: “Nuestras principales alegaciones en materia retributiva no han sido atendidas de manera satisfactoria. Consideramos que no se ha acompañado esta modificación de una dotación presupuestaria adicional suficiente para modernizar y dignificar verdaderamente la Formación Sanitaria Especializada. No podemos aceptar que una reforma que pretende mejorar las condiciones laborales de los residentes termine provocando una pérdida de poder adquisitivo como consecuencia de la reducción de las guardias”.. Considera, además, “difícil de justificar que, a las puertas de unas elecciones generales y ante la posibilidad de un cambio de Gobierno, se apruebe una norma de semejante calado, cuyas consecuencias laborales, económicas y organizativas tendrá que gestionar el próximo Ejecutivo”.
