Con apenas 24 años está siendo una de las revelaciones de este Mundial, adueñándose de la posición de extremo izquierdo y siendo fundamental en la mejoría de España. Introvertido, se ha visto envuelto en alguna polémica que le hizo daño. Hoy mira a Portugal sin complejos Leer
Con apenas 24 años está siendo una de las revelaciones de este Mundial, adueñándose de la posición de extremo izquierdo y siendo fundamental en la mejoría de España. Introvertido, se ha visto envuelto en alguna polémica que le hizo daño. Hoy mira a Portugal sin complejos Leer
Álex Baena (Roquetas de Mar, 24 años) es un futbolista que lo ha pasado mal varias veces en la vida. La primera, cuando se marchó de su casa con 11 años dejando atrás a su madre y a sus hermanos. La segunda, cuando intentaba llegar al primer equipo del Villarreal y no terminaba de conseguirlo. Y la tercera, cuando tuvo aquel altercado con Fede Valverde en 2023. El poder mediático del Real Madrid, que ofreció una versión disfrazada de lo que ocurrió, llevó al límite a un chico introvertido, con un carácter, él mismo lo reconoce, difícil. Distante, con un punto de desconfianza hacia quien no conoce, ha emergido en este Mundial como el estupendo jugador que es. Dueño sin que nadie lo cuestione del puesto de extremo izquierdo, afronta el duelo contra Portugal con la seguridad de quien ha dado un paso adelante y con la firmeza de quien, al mirar hacia atrás, se siente orgulloso del camino recorrido.PREGUNTA. Existe la sensación, no sé si usted la comparte, de que ha dado un paso adelante en la selección en estos últimos meses, y desde luego en este Mundial.RESPUESTA. Bueno, es verdad que siempre que he venido me he sentido importante, tanto fuera como dentro, en el lugar que me haya tocado estar. Ahora tengo esta oportunidad bonita, en la que me estoy viendo más dentro del campo, y la verdad es que estoy muy feliz.P. ¿Ha sido un año difícil para usted con el cambio del Villarreal al Atlético de Madrid?R. Sí, porque llevaba desde los 11 años en Villarreal y es verdad que a mí los cambios me cuestan un poquito. Empecé también con lesiones, con el tema de la apendicitis, así que los primeros seis meses no tuve casi continuidad. Estuve sólo los primeros dos o tres meses jugando, y tuve un poco de esa ansiedad que te viene cuando quieres demostrar cosas y no puedes. Después de Navidad también me costó un poquito, porque no estaba dentro del equipo, me costaba adaptarme… También tuve algunos problemas míos… Varias cosas. Visto con perspectiva, ha sido un año de aprendizaje que me va a servir para todo lo que viene.P. ¿Temió no estar en el Mundial?R. Todos tenemos esa duda de si vamos a poder estar o no. Tenemos la suerte de tener grandísimos jugadores en España, que cualquiera que hubiese venido lo hubiese hecho muy bien y sí que tenía esa incertidumbre, por así decirlo, pero es verdad también que siempre que he venido a la selección he rendido, lo he hecho muy bien.P. ¿Confiaban en el despegue del equipo el otro día? ¿Confiaban en que iban a estar así, como se les vio, tras el inicio?R. Sí, nosotros desde el primer día sabíamos que nuestro fútbol iba a salir. Los comienzos de los Mundiales nunca son fáciles para ninguna selección y nosotros tuvimos ese bachecillo al inicio, pero confiábamos. Y luego fíjate el partido de Argentina, es que no es nada fácil. Tú puedes pensar que Cabo Verde, a priori, era un partido para meterles cinco, seis o siete goles, pero nosotros sabíamos que era una sele
Deportes // elmundo
