The congresswoman encourages massive participation in the polls from Murcia and states that she does not want a Spain that is a ‘hybrid between Maduro’s Venezuela and Mélenchon’s France’.
«Promover una revolución de la decencia». Ese el mensaje que ha lanzado este martes la diputada del Partido Popular en el Congreso, Cayetana Álvarez de Toledo, quien, además, ha pedido al Tribunal Constitucional, presidido por Cándido Conde-Pumpido, que «no sea cómplice de esas maniobras de Sánchez contra la democracia para manosear el censo electoral».
Un asunto, la ley de nietos y sus posibles consecuencias en las elecciones del 29-N, sobre el que Álvarez de Toledo ha querido advertir apuntando directamente contra el presidente del Gobierno: «Sánchez empezó dando un pucherazo en su propio partido y ahora ha hecho maniobras para dar un pucherazo contra la democracia española y contra todos los españoles», ha señalado ante los medios de comunicación a las puertas del Real Casino de Murcia.
Por ello, dice, el papel de este Tribunal es «importantísimo» a la hora de dirimir esta cuestión y ha apelado a la población a «convertir esa preocupación» -sobre un posible fraude- en una participación «masiva» el próximo mes de noviembre. «Cuantas más sospechas hay sobre las maniobras de Sánchez, más fuerte, más decidido y más masivo tiene que ser nuestro voto», ha añadido.
Ese día, Álvarez de Toledo espera «cerrar la era de la indecencia» y «fijar de nuevo el listón de la vida pública en España» después de unos años donde, señala, han existido «cloacas, saunas, joyas, prostitutas, enchufes, mordidas, mafias y narcos».
«España tiene que elegir entre la delincuencia o la decencia«, ha afirmado la diputada al tiempo que apostaba por un futuro en el que los españoles «vuelvan a sentirse orgullosos, no solamente de su país, sino también de sus políticos».
Una España que, dice, no sea «un híbrido entre la Venezuela de Maduro y la Francia de Mélenchon«. «La izquierda no sabe gobernar y tampoco acepta perder. Siempre utiliza la misma estrategia: fraude, ocio, miedo y violencia», ha agregado.
En esta línea y en relación al odio, Álvarez de Toledo ha recalcado que esa estrategia «ya ha fracasado». «Cuando no tienes la capacidad de concitar la adhesión de los españoles, hay quienes buscan el odio y la división», ha apuntado.
Porque, para Álvarez de Toledo, el único «amor» que procesa Pedro Sánchez es «él mismo». «Ha levantado muros entre españoles, muros nosotros estamos decididos a derribar. Lo he dicho alguna vez en el Congreso pero lo voy a repetir: los españoles no nos odiamos«, ha subrayado.
Y no lo hacemos, ha destacado, como «algunos socios» de Sánchez odian al país y como el Presidente «odia a la mitad de España». «Somos los hijos de la paz civil española y también somos sus padres», ha recalcado.
Además, Álvarez de Toledo ha insistido en el mandato del PP de llevar a cabo esa «reconstrucción nacional«, con la defensa de las institucional y de los que «nos une a unos y a otros».
Con Alberto Núñez Feijóo como presidente, ha dicho, «España tendrá un Estado fuerte, que garantice la libertad y el orden», porque «si no hay libertad sin orden y no hay orden sin autoridad».
«Vamos a defender la soberanía nacional, a ordenar la inmigración, a defender las clases medias y a promover un gran movimiento en defensa de la vivienda de los jóvenes y de las pensiones. Vamos a poner este país otra vez a trabajar», ha sentenciado.
Sobre las posibles negociaciones con Vox para llegar a un acuerdo en el Senado, la diputada ha manifestado que ella no está en esas conversaciones pero sí ha querido señalar que su partido «siempre antepone el interés de España ante cualquier interés partidista o personal». «España está por delante. Vamos a echar a Pedro Sánchez por decencia nacional»
«Es una emergencia ética, es una urgencia ética nacional desalojar a Sánchez de la Moncloa y, por tanto, nosotros tenemos ese objetivo por delante de cualquier otra consideración partidista», ha sentenciado.
España // elmundo
The congresswoman encourages massive participation in the voting booth from Murcia and states she does not want a Spain that is a ‘hybrid between Maduro’s Venezuela and Mélenchon’s France’.
