Varias decenas de miles de personas han llenado este sábado las calles de Budapest para celebrar el Orgullo. Lo hacen por segundo año consecutivo, pero con un ambiente muy diferente. Si el año pasado la convocatoria estaba prohibida y amenazada por la extrema derecha, este año se ha festejado por todo lo alto, tras la revocación del veto a esta celebración. Los manifestantes han clamado por deshacerse del legado lgtifóbico del ultra Viktor Orbán y de su partido, Fidesz, tras 16 años en el Gobierno. “En 2025, el Orgullo de Budapest hizo historia”, ha dicho el alcalde de Budapest, el progresista Gergely Karácsony (del partido verde Párbeszéd), quien, horas antes de iniciarse la marcha, dio una rueda de prensa junto a la comisaria de igualdad de la Unión Europea, Hadja Lahbib. “Orbán quiso testar los límites de nuestra democracia. Y falló. Hizo el ridículo, que es el mayor temor de un líder autoritario”, ha agregado Karácsony. Seguir leyendo
La capital de Hungría reivindica con récord de temperaturas los derechos LGTBIQ+ un año después de que la cita fuese prohibida por el Gobierno de extrema derecha
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Decenas de miles de personas han llenado este sábado las calles de Budapest para celebrar el Orgullo. Lo hacen por segundo año consecutivo, pero con un ambiente muy diferente. Si el año pasado la convocatoria estaba prohibida y amenazada por la extrema derecha, este año se ha festejado por todo lo alto, tras la revocación del veto a esta celebración. Los manifestantes han clamado por deshacerse del legado lgtifóbico del ultra Viktor Orbán y de su partido, Fidesz, tras 16 años en el Gobierno. “En 2025, el Orgullo de Budapest hizo historia”, ha dicho el alcalde de Budapest, el progresista Gergely Karácsony (del partido verde Párbeszéd), quien, horas antes de iniciarse la marcha, dio una rueda de prensa junto a la comisaria de igualdad de la Unión Europea, Hadja Lahbib. “Orbán quiso testar los límites de nuestra democracia. Y falló. Hizo el ridículo, que es el mayor temor de un líder autoritario”, ha agregado Karácsony. “Budapest paró una oleada reaccionaria y anti LGTBI+ que pretendía entrar en Europa desde Rusia con una manifestación masiva”, ha resumido el español Ignacio Paredero desde la capital húngara, poco antes de la marcha. Este activista por los derechos del colectivo ha viajado a la ciudad para celebrar el Orgullo por segundo año consecutivo, cuenta al teléfono desde un banco de la capital húngara, a la sombra. Este sábado, en la ciudad se han batido récords de temperatura y hay una alerta por calor para la ciudadanía. El alcalde de Budapest, Gergely Karácsony, con la comisaria europea de Igualdad, Hadja Lahbib, horas antes del Orgullo de Budapest.Zoltan Kocsis (Zoltan Kocsis/MTI via AP)“Hay un color diferente en Budapest, más arcoíris, más alegría, más gente joven. La sensación es distinta. También hay carrozas. Además, el año pasado no vi ni una persona trans y este año ya he visto varias. Es llamativo”, ha continuado Paredero, que sobre las 14.00 ya estaba en la plaza de la Ópera, punto de partida de la manifestación, que arrancó una hora después con el lema Orgullo fue, Orgullo es, ¡Orgullo será!. En esa plaza había también había un pequeño grupo de neonazis que se había concentrado con banderas para mostrar su oposición a la marcha. “No sé si va a ser tan multitudinaria como el año pasado, pero aquí se ve a mucha gente. Pinta muy bien”, ha detallado Paredero, “lo sabremos al cruzar el puente”. Se refiere al puente de Isabel, donde el año pasado se tomaron unas fotos en las que aparecía atestado y que ya han pasado a formar parte de la historia del país, además de convertirse en icónicas para el activimo LGTBIQ+ de todo el mundo. En 2025, cuando el Orgullo de la capital húngara celebraba su 30 aniversario, “las autoridades hicieron todo lo posible para intimidarnos y desalentarnos, incluso amenazándonos con la cárcel”, han detallado los organizadores del Budapest Pride, “pero no dimos marcha atrás”. “Nuestro amor por la libertad y nuest
