Fue el propio Cayetano Martínez de Irujo (1963) quien propuso a la editorial La Esfera de los Libros (y no al revés) escribir un libro sobre su madre, Cayetana Fitz-James Stuart, con motivo del centenario de quien fuera la aristócrata más popular, influyente y singular de cuantas ha conocido España en el último siglo. El quinto hijo de la XVIII duquesa de Alba ya había firmado De Cayetano a Cayetana, una especie de ajuste de cuentas con su madre, a quien recriminaba haberlo criado en una disciplina excesiva exenta de cercanía y afecto.. Amante de la música, el flamenco, la filantropía y el arte. A sus 63 años, Cayetano, el hijo más locuaz de la duquesa y también el más controvertido (él mismo admite que su sinceridad no le ha hecho siempre un favor), ha superado aquel ‘trauma’ y se ha aproximado de nuevo a la figura de esta noble, que el próximo 28 de marzo habría cumplido 100 años: huérfana muy pronto (7 años), casada tres veces (aunque el segundo marido, Jesús Aguirre, no gozó de las simpatías de la familia), madre de seis hijos, filantrópica en silencio, apasionada del arte, la lectura, la música (Mahler, Bach eran sus favoritos) y sobre todo del flamenco, monárquica de pies a cabeza y libre para hacer siempre lo que quiso y cómo quiso.. Así era, al decir de quienes la conocían, María del Rosario Cayetana Paloma Alfonsa Victoria Eugenia Fernanda Teresa Francisca de Paula Lourdes Antonia Josefa Fausta Rita Castor Dorotea Santa Esperanza Fitz James Steart, para los íntimos, Tana o Tanuquinet (así, como un ‘trabalenguas, la llamaba su padre, el XVII duque, Jacobo de Alba).. Cayetano citó a la prensa en ‘su casa familiar’, el madrileño y fabuloso palacio de Liria, y a casi todos sus hermanos (solo faltó Jacobo, que reside en la Costa Brava y por definición huye de todo aquello que suena a convocatoria pública), también a primos y a muchos conocidos, para presentar su nuevo libro con un padrino amigo de la casa, el periodista y académico Luis María Anson, y con la periodista que le ha ayudado en la redacción del libro, Ana Fernández Pardo.. Una relación intermitente con sus hermanos. Distendido y amable, Cayetano mantuvo un simpático diálogo, citando reiteradamente a sus hermanos, con quienes no siempre ha mantenido una buena relación. De hecho, estos días en que se conmemora el centenario de su madre con diversas actividades, ha señalado que los implicados han sido todos, menos Alfonso y Jacobo: «No sé si no han podido o no han querido», llegó a decir de ellos hace unos días ante las cámaras.. Alfonso, que sí estaba en la presentación este martes, se sentó en el medio de la sala y aunque fue aludido varias veces por su hermano e incluso requerido para hablar, se limitó a decir: «Yo he venido a escuchar». Fue casi el primero en abandonar el lugar cuando el acto terminó.. Travesuras y disciplina. Volviendo al libro, Cayetano recordó a su madre como una mujer «irrepetible» y una madre «exigente». En sus páginas reúne recuerdos personales, testimonios familiares y fotografías, muchas inéditas, y ha contado con la colaboración de sus hermanos Carlos y Fernando, el viudo de la duquesa, muy estimado en la familia, Alfonso Díez y sus nietos Tana (hija de su hermana Eugenia), Luis y Amina (sus mellizos), así como la del académico Anson.. «Yo soy solo la cara visible de mis hermanos», apuntó Cayetano, quien rememoró algunas de las muchas «travesuras» que cometió de niño en esa residencia (desde romper un cuadro con un cuchillo de plástico, hasta tirar huevos de Pascua sobre invitados de la realeza…), aunque también ha hecho hincapié en que «la vida en palacio no es fácil, hay que tener disciplina y una mentalidad especial».. Anson, con 91 años, ha recordado que estuvo presente el día en que el palacio de Liria abrió sus puertas tras su reconstrucción, el 13 de junio de 1956, y ha destacado de Cayetana de Alba su lealtad a la monarquía y en particular a Juan de Borbón (padre de Juan Carlos I), en tiempos complicados políticamente.. Cayetano, con la ayuda pinceladas de sus hermanos Carlos (que cerró el acto) y Eugenia, describió un perfil menos conocido de la duquesa de Alba, quien heredó un patrimonio monumental, gestionado con la ayuda de su primer marido, Luis Martínez de Irujo, y en los últimos años, de Alfonso Díez, presente este martes en el palacio. Como anécdota, cuando Cayetano señaló que su madre siempre tenía razón, su hermana Eugenia matizó: «No siempre. A veces, no».. Cayetana tuvo que asumir responsabilidades desde muy joven, asumir la enfermedad de su madre y temprana orfandad y las consecuencias de dos guerras. «Este libro va a dar a conocer a nuestra madre más allá de los últimos 20 años», ha resaltado su hijo.. Con motivo del centenario del nacimiento de Cayetana de Alba, la familia ha organizado una programación que también incluye un documental sobre la vida y la figura de la duquesa, que se estrenó el 19 de marzo en el Cine Cervantes de Sevilla. Además, el sevillano Palacio de Dueñas alberga una exposición de sus enseres personales, cuya inauguración presidió el rey Felipe VI. Este jueves 26, se abrirá un un ciclo de conferencias con el expresidente del gobierno Felipe González y el presidente de la Junta de Andalucía, Juanma Moreno.. Abuela consentidora que permitía a sus nietos saltar en su cama mientras a sus hijos no les dejaba sentarse en las sillas isabelina; autoritaria pero solidaria en el anonimato; enamorada y fiel a sus marido, a pesar de que nadie entendió el amor que sintió por Jesús Aguirre; amante de la vida bohemia y lectora incansable de Antonio Machado… Así fue esta mujer a veces imposible de calificar, según reza el último libro de su hijo Cayetano: contradictoria en sus pasiones y leal y firme en sus obligaciones.
El quinto hijo de la aristócrata, que hubiera cumplido cien años este 28 de marzo, publica ‘La última duquesa’.
Fue el propio Cayetano Martínez de Irujo (1963) quien propuso a la editorial La Esfera de los Libros (y no al revés) escribir un libro sobre su madre, Cayetana Fitz-James Stuart, con motivo del centenario de quien fuera la aristócrata más popular, influyente y singular de cuantas ha conocido España en el último siglo. El quinto hijo de la XVIII duquesa de Alba ya había firmado De Cayetano a Cayetana, una especie de ajuste de cuentas con su madre, a quien recriminaba haberlo criado en una disciplina excesiva exenta de cercanía y afecto.. Amante de la música, el flamenco, la filantropía y el arte. A sus 63 años, Cayetano, el hijo más locuaz de la duquesa y también el más controvertido (él mismo admite que su sinceridad no le ha hecho siempre un favor), ha superado aquel ‘trauma’ y se ha aproximado de nuevo a la figura de esta noble, que el próximo 28 de marzo habría cumplido 100 años: huérfana muy pronto (7 años), casada tres veces (aunque el segundo marido, Jesús Aguirre, no gozó de las simpatías de la familia), madre de seis hijos, filantrópica en silencio, apasionada del arte, la lectura, la música (Mahler, Bach eran sus favoritos) y sobre todo del flamenco, monárquica de pies a cabeza y libre para hacer siempre lo que quiso y cómo quiso.. Así era, al decir de quienes la conocían, María del Rosario Cayetana Paloma Alfonsa Victoria Eugenia Fernanda Teresa Francisca de Paula Lourdes Antonia Josefa Fausta Rita Castor Dorotea Santa Esperanza Fitz James Steart, más trastada como Tana o Tanuquinet (así, como un ‘trabalenguas, la llamaba su padre, el XVII duque, Jacobo de Alba).. Cayetano citó a la prensa en ‘su casa familiar’, el madrileño y fabuloso palacio de Liria, y a casi todos sus hermanos (solo faltó Jacobo, que reside en la Costa Brava y por definición huye de todo aquello que suena a convocatoria pública), también a primos y a muchos conocidos, para presentar su nuevo libro con un padrino amigo de la casa, el periodista y académico Luis María Anson, y con la periodista que le ha ayudado en la redacción del libro, Ana Fernández Pardo.. Una relación intermitente con sus hermanos. Distendido y amable, Cayetano mantuvo un simpático diálogo, citando reiteradamente a sus hermanos, con quienes no siempre ha mantenido una buena relación. De hecho, estos días en que se conmemora el centenario de su madre con diversas actividades, ha señalado que los implicados han sido todos, menos Alfonso y Jacobo: «No sé si no han podido o no han querido», llegó a decir de ellos hace unos días ante las cámaras.. Eugenia Martínez de Irujo llega a Liria con su marido, Narcís Rebollo. EFE/ Victor Lerena. Alfonso, que sí estaba en la presentación este martes, se sentó en el medio de la sala y aunque fue aludido varias veces por su hermano e incluso requerido para hablar, se limitó a decir: «Yo he venido a escuchar». Fue casi el primero en abandonar el lugar cuando el acto terminó.. Travesuras y disciplina. Volviendo al libro, Cayetano recordó a su madre como una mujer «irrepetible» y una madre «exigente». En sus páginas reúne recuerdos personales, testimonios familiares y fotografías, muchas inéditas, y ha contado con la colaboración de sus hermanos Carlos y Fernando, el viudo de la duquesa, muy estimado en la familia, Alfonso Díez y sus nietos Tana (hija de su hermana Eugenia), Luis y Amina (sus mellizos), así como la del académico Anson.. «Yo soy solo la cara visible de mis hermanos», apuntó Cayetano, quien rememoró algunas de las muchas «travesuras» que cometió de niño en esa residencia (desde romper un cuadro con un cuchillo de plástico, hasta tirar huevos de Pascua sobre invitados de la realeza…), aunque también ha hecho hincapié en que «la vida en palacio no es fácil, hay que tener disciplina y una mentalidad especial».. ‘La última duquesa’.CEDIDA. Anson, con 91 años, ha recordado que estuvo presente el día en que el palacio de Liria abrió sus puertas tras su reconstrucción, el 13 de junio de 1956, y ha destacado de Cayetana de Alba su lealtad a la monarquía y en particular a Juan de Borbón (padre de Juan Carlos I), en tiempos complicados políticamente.. Cayetano, con la ayuda pinceladas de sus hermanos Carlos (que cerró el acto) y Eugenia, describió un perfil menos conocido de la duquesa de Alba, quien heredó un patrimonio monumental, gestionado con la ayuda de su primer marido, Luis Martínez de Irujo, y en los últimos años, de Alfonso Díez, presente este martes en el palacio. Como anécdota, cuando Cayetano señaló que su madre siempre tenía razón, su hermana Eugenia matizó: «No siempre. A veces, no».. Cayetana tuvo que asumir responsabilidades desde muy joven, asumir la enfermedad de su madre y temprana orfandad y las consecuencias de dos guerras. «Este libro va a dar a conocer a nuestra madre más allá de los últimos 20 años», ha resaltado su hijo.. De izda. a drcha., Ymelda Navajo, editora de La Esfera de los Libros, Anson, Cayetano y Ana Fernández Pardo. EFE/ Victor Lerena. Con motivo del centenario del nacimiento de Cayetana de Alba, la familia ha organizado una programación que también incluye un documental sobre la vida y la figura de la duquesa, que se estrenó el 19 de marzo en el Cine Cervantes de Sevilla. Además, el sevillano Palacio de Dueñas alberga una exposición de sus enseres personales, cuya inauguración presidió el rey Felipe VI. Este jueves 26, se abrirá un un ciclo de conferencias con el expresidente del gobierno Felipe González y el presidente de la Junta de Andalucía, Juanma Moreno.. Abuela consentidora que permitía a sus nietos saltar en su cama mientras a sus hijos no les dejaba sentarse en las sillas isabelina; autoritaria pero solidaria en el anonimato; enamorada y fiel a sus marido, a pesar de que nadie entendió el amor que sintió por Jesús Aguirre; amante de la vida bohemia y lectora incansable de Antonio Machado… Así fue esta mujer a veces imposible de calificar, según reza el último libro de su hijo Cayetano: contradictoria en sus pasiones y leal y firme en sus obligaciones.
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