La Federación había celebrado una cumbre con el capitán y Jorge Jesús para zanjar la polémica de su suplencia. Al jugador no le gustó que el seleccionador pusiera en su boca una frase: «Estoy aquí para que ustedes decidan» Leer
La Federación había celebrado una cumbre con el capitán y Jorge Jesús para zanjar la polémica de su suplencia. Al jugador no le gustó que el seleccionador pusiera en su boca una frase: «Estoy aquí para que ustedes decidan» Leer
Cristiano Ronaldo ha abandonado esta tarde la concentración de Portugal a pocas horas del tercer partido de la Nations League que disputará en Copenhague frente a Dinamarca. La estrella portuguesa cogió un vuelo rumbo a Madrid después de un encontronazo con el seleccionador, Jorge Jesús por su suplencia en el último partido ante Noruega. Ni la dos victorias que tienen a la selección lusa con un pie en cuartos han calmado los ánimos.. Cristiano Ronaldo venía de haberse perdido sólo once minutos, y los de añadido en el duelo ante Croacia, en la Copa del Mundo. Roberto Martínez había respetado su rol de estrella de Portugal y él ha querido mantenerlo. Quien pensó que la derrota ante España en los cuartos de final del Mundial podía ser su último partido como internacional, por toda la emoción que transmitió en los días previos, se equivocaba. CR7, a sus 41 años, no ha tomado la misma decisión que Leo Messi, ni el relevo en el banquillo la ha provocado… hasta ahora… Con Jorge Jesús los problemas han surgido en la primera ventana de partidos. Tanto es así que la Federación Portuguesa organizó una cumbre el martes por la noche en Copenhague para intentar pulir las diferencias que separan a la estrella con el seleccionador, y que habían trascendido de manera pública.. Con el nuevo entrenador, Cristiano, que sigue jugando como delantero centro, fue titular 67 minutos en el primer partido ante Gales, que Portugal ganó 1-0 con tanto de Joao Félix. Sin embargo, fue suplente ante Noruega. Esa no fue la sorpresa. Jorge Jesús había advertido al capitán de que iba a darle descanso en ese partido y el siguiente, dentro de un plan de dosificación que también aplica a Bruno Fernández. Sin embargo, en un momento dado, lo mandó a calentar. Ese cambio de planes no fue el problema. Cristiano entendió que iba a saltar al césped… pero no lo hizo. Con el 2-1 en el marcador, con goles de Félix y Ramos, el seleccionador mandó al campo a Trincao en el minuto 81. «No se dio el momento para que saliera», justificó el entrenador luso.. A partir de ese momento, Cristiano se perdió los entrenamientos con el grupo. No estaba lesionado pero se quedó en el gimnasio del hotel con los que lo estaban. Y la Federación Portuguesa decidió actuar para apagar el posible incendio. Para Jorge Jesús, no existía. «Me obligaron a hablar con Cristiano sobre un asunto que no existía. No pasó nada. De lo que hablamos fue de lo que dijo en la rueda de prensa. Dijo: ‘Estoy aquí para que ustedes decidan. Si quieren que juegue, jugaré. Si quieren que vaya a la grada, iré’», explicó el seleccionador en la rueda de prensa previa al partido ante Dinamarca en la que sólo admitió dos preguntas sobre el capitán.. «El partido me dirá qué voy a hacer. Había acordado con él que no jugaría los dos siguientes partidos, pero si lo hubiera necesitado en los últimos minutos… El partido me dijo otra cosa y no lo puse a jugar. Ese es el punto clave», insistió. También negó que se hubiera declarado en rebelión. «No se negó a entrenar. Es imposible. No Cristiano. Nadie en Portugal se niega a entrenar», zanjó el entrenador.. Esas palabras provocaron que Cristiano decidiera coger la maleta y marcharse de la concentración, sin ni siquiera esperar a que ver si el seleccionador le daba minutos ante Dinamarca. Se trata de una decisión muy dura que pone a la Federación portuguesa en la dura tesitura de respaldar a su capitán o a su entrenador.
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