Los dos corredores del UAE entraron al alimón en la meta barcelonesa. Vingegaard mantiene el liderato Leer
Los dos corredores del UAE entraron al alimón en la meta barcelonesa. Vingegaard mantiene el liderato Leer
Pocas veces se comprobó tan feliz a Tadej Pogacar, jamás así a Isaac Del Toro. No era para menos, Montjuic fue su fiesta, la del UAE tras la pequeña afrenta moral del día anterior ante el Visma. Se estrenó el mexicano en el Tour de Francia, 39 años después de Raúl Alcalá, triunfo al alimón, regalo de su líder, pues contento le quiere y le necesita para lo que está por venir. [Narración y clasificaciones]Las tres subidas a la Montaña Mágica resultaron un anticipo de tensión, aunque todo desembocara en un amago de sprint donde la potencia de Del Toro no encontró respuesta. No hubo ataque de Pogacar, no cedió Vingegaard, que se mantiene de amarillo. No apareció Van der Poel y sí resistió un bravo Evenepoel. Y apenas se dejaron tres segundos la mayoría de favoritos, entre ellos Juan Ayuso. Fueron fuegos artificiales y en ellos Del Toro, finísimo, atildado, voraz, un ciclista que es una ranchera, obtuvo el premio gordo. El mexicano, 22 años, ganó la primera etapa en línea que disputaba en su vida en el Tour. Como Peter Sagan, también a esa edad, en su debut allá por 2012 (en Seraing, por delante de Fabian Cancellara). Es un predestinado, quien sabe si ya el más fuerte de todos, aunque le tocará esperar su turno. Pogacar le pretende a su vera, en las montañas e incluso en el podio de París. Tras el segundo paso por el Castillo de Montjuic conversaron y el plan salió a la perfección.El estupendo aperitivo de la crono por equipos del sábado dio paso al Tour propiamente dicho. Y, desde Tarragona, calurosa como anticipo de lo que se viene, partió una Grande Boucle que tuvo en Baptiste Veistroffer al primer valiente en atacar, apenas después del banderazo. No fructificó su aventura y sí la de Molenaar, Engelhardt y Van den Broek, el trío que mantuvo la fuga (llegó a tener casi cuatro minutos de diferencia) hasta la mismísima entrada a Barcelona. También temprano, apenas a siete kilómetros del inicio, llegó la primera montonera, con Girmay como corredor más destacado y Dhondt como peor parado. Fue el Pinarello de Tom Pidcock el que tomó las riendas, consciente de que el nervioso final en el circuito de Montjuic le podría beneficiar al inglés: no iba a ser así.Antes, Paul Seixas pagó la novatada, cambios de bici, calentones en solitario, sin compañeros a la vista, por suerte para el niño, sin consecuencias después. El propio Del Toro tuvo un susto, «un problema con la bicicleta». «Intenté avisar a los coches del equipo, pero pasaron de largo y fue una situación un poco confusa. Quiero agradecer a todos los equipos, especialmente a Ineos y al Visma, porque detuvieron sus coches para ayudarme. Estoy agradecido por el respeto y el compañerismo que mostraron todos», aclaró después el ganador.Cuando apareció imponente McNulty, todo se apagó. Dominó las dos primeras vueltas. Si el UAE había dejado un resquicio de la duda en la CRE, enterrado quedó. 40 ciclistas se iban a disputar el triunfo. No pro
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