Un hombre de 26 años fue detenido y sancionado en Gales tras subirse al tejado de un hospital vestido con un disfraz de la Muerte y permanecer allí observando a pacientes, trabajadores y visitantes durante cerca de 50 minutos, en un incidente que obligó a intervenir a la Policía y a los bomberos, según informó este miércoles el periódico británico The Sun.
Los hechos ocurrieron el pasado sábado en el hospital galés de Ysbyty Glan Clwyd, en la localidad galesa de St. Asaph (condado de Denbighshire), donde varios testigos alertaron de la presencia de un individuo vestido completamente de negro, con capucha y portando lo que parecía ser una guadaña de gran tamaño. De acuerdo con el diario británico, cuatro vehículos policiales y un camión de bomberos acudieron al lugar mientras numerosos visitantes contemplaban la escena.
El acusado, identificado como Leon Gillespie, vecino de Deganwy, se declaró culpable ante un tribunal de Llandudno del delito de causar molestias y alteraciones en un centro del Servicio Nacional de Salud (NHS) sin un motivo relacionado con la atención médica y de negarse a abandonar las instalaciones cuando así se le requirió.
El tribunal le impuso una multa de 200 libras esterlinas (unos 233 euros), además de ordenar el pago de 50 libras en concepto de compensación, 100 libras por costas judiciales y otras 100 libras destinadas a la Fiscalía. No trascendieron los motivos de su comportamiento.
El detenido admitió varios hurtos
Asimismo, Gillespie admitió haber cometido dos hurtos en la localidad de Llandudno: el robo de comida y arena para gatos, valorados entre 30 y 40 libras, en una tienda de mascotas el 26 de marzo, y la sustracción de alimentos y bebidas de un supermercado el 28 de mayo.
Un portavoz de la Junta de Salud de la Universidad Betsi Cadwaladr recordó que el organismo mantiene una política de «tolerancia cero» frente a comportamientos abusivos, agresivos o que alteren el funcionamiento de sus hospitales.
Por su parte, la Policía del Norte de Gales señaló que el hombre fue acusado de provocar una alteración del orden en un centro sanitario del NHS sin una causa justificada y de negarse a abandonar el recinto tras recibir la orden de un agente.
Leon Gillespie, de 26 años, debe pagar más de 200 euros en multas por vestirse como un parka, ponerse una túnica negra y una guadaña, y abusar verbalmente de pacientes, trabajadores y visitantes en el centro médico.
20MINUTOS.ES – Internacional
Un hombre de 26 años fue detenido y acusado en Gales después de escalar el techo de un hospital con un disfraz de la Muerte y permanecer allí durante unos 50 minutos, observando a los pacientes, el personal y los visitantes, lo que llevó a la participación de la policía y los bomberos, según informó The Sun, un periódico británico, el miércoles. Este evento ocurrió el sábado pasado en el hospital Ysbyty Glan Clwyd en St. Asaph, una ciudad en el condado de Denbighshire, Gales, donde varios testigos notaron a alguien vestido totalmente de negro, con una capucha y aparentemente con una guadaña grande. Un periódico del Reino Unido informó que varios vehículos policiales y un camión de bomberos llegaron al lugar donde muchos espectadores estaban presentes. Leon Gillespie, un residente local, admitió haber causado un disturbio y molestia en una instalación del NHS sin razones médicas y se negó a irse cuando se le pidió. El tribunal le impuso una multa de 200 libras, ordenó 50 libras en compensación, 100 libras para gastos judiciales y 100 libras adicionales para la oficina del fiscal. El individuo no logró ir más allá de los motivos de sus acciones. Gillespie confesó dos robos en la ciudad de Llandudno: el robo de comida y arena para gatos, por un valor de entre 30 y 40 libras, de una tienda de mascotas el 26 de marzo, y el robo de alimentos y bebidas de un supermercado el 28 de mayo. Un representante de la Junta de Salud de la Universidad Betsi Cadwaladr reafirmó la política de la junta de «tolerancia cero» hacia la conducta abusiva, agresiva o perturbadora en sus hospitales. La policía de Gales del Norte declaró que el hombre fue acusado de crear un disturbio en un centro de salud del NHS sin una razón válida y de negarse a abandonar las instalaciones después de ser instruido por un oficial.
