Estados Unidos y Europa parecen acercarse al choque total por la amenaza arancelaria de Donald Trump contra ocho países aliados a cuenta de Groenlandia. Además, este lunes el presidente estadounidense descubrió todas sus cartas. «Querido Jonas: Teniendo en cuenta que tu país decidió no concederme el Premio Nobel de la Paz por haber parado ocho guerras, y más, ya no siento la obligación de pensar únicamente en la paz, aunque siempre será predominante, sino que ahora puedo pensar en lo que es bueno y apropiado para Estados Unidos», le escribió Trump al primer ministro noruego, Jonas Gahr Store.. Esto llega después de un fin de semana en el que anunció más leña al fuego con aranceles a los países (Finlandia, Francia, Alemania, Países Bajos, Noruega, Suecia y Reino Unido) que han enviado tropas a la isla más grande del mundo para reforzar el apoyo de Dinamarca -que también lanzó ya un contingente-, país del que depende el territorio. Ya este lunes, Trump no quiso entrar a valorar la opción de una intervención militar estadounidense en Groenlandia. «Sin comentarios», aseguró.. El presidente estadounidense declaró su intención de imponerles tarifas adicionales del 10% a partir del 1 de febrero y del 25% a partir del 1 de junio salvo que antes Washington complete, dijo, la «adquisición» de Groenlandia. En este sentido, Trump pide a la OTAN que valide sus planes para Groenlandia porque, alerta, «el mundo no estará seguro a menos que tengamos un control pleno y absoluto de Groenlandia».. Precisamente este lunes el secretario general de la Alianza, Mark Rutte, se ha reunido en Bruselas con el ministro danés de Defensa, Troels Lund Poulsen, y con la responsable de Exteriores de Groenlandia, Vivian Motzfeldt. Ambos propusieron a Rutte el establecimiento de una misión de la Alianza en torno a la isla ártica. Poulsen asegura que «el secretario general de la OTAN ha tomado en consideración» la petición, pero Rutte se ha limitado a escribir un mensajes en sus redes sociales: «Hemos hablado de la importancia del Ártico, incluida Groenlandia, para nuestra seguridad colectiva. Seguiremos trabajando juntos como aliados en estas importantes cuestiones», dijo el político neerlandés.. Y precisamente Bruselas ha respondido a Trump: la UE está «preparada para responder» a las amenazas de Estados Unidos, aunque de momento prioriza el diálogo y espera que Davos sirva para calmar un poco las aguas. «La Unión Europea tiene herramientas a su disposición y está preparada para responder si se aplican los aranceles con los que ha amenazado. Utilizaremos esas herramientas según sea necesario y haremos todo lo necesario para proteger los intereses económicos de la UE», explicó desde Bruselas el portavoz comunitario, Olof Gill, que calificó la situación de «inaceptable», después de que Dinamarca hablase estos días de «chantaje» por parte de Washington.. «La prioridad es dialogar, no escalar la situación y evitar la imposición de aranceles; porque, en última instancia, ello perjudicará a los consumidores y empresas a ambos lados del Atlántico», añadió Gill. Pero la UE no se quiere quedar de brazos cruzados y de hecho Antonio Costa, presidente del Consejo Europeo, ha convocado una cumbre extraordinaria de líderes para este jueves en Bruselas. No obstante, en la Comisión prefieren ser, por ahora, cautos. «A veces, la forma más responsable de liderazgo es la moderación. El liderazgo responsable es lo que caracteriza a la presidenta Von der Leyen y, de hecho, a la Unión Europea en su conjunto», terminó el portavoz.. No nos dejamos presionar. Nos mantenemos firmes en el diálogo, en el respeto y el derecho internacional. Mientras, varios países europeos abogan por que el bloque estrene su escudo anticoerción. Francia lidera esa idea a la que se ha sumado ya también Alemania. El escudo ‘anticoerción’, con todo, todavía no se ha utilizado, y es, digamos, la opción más extrema de la que dispone el club comunitario, que también tiene sobre la mesa la vía de recurrir a las contramedidas tarifarias por valor de 93.000 millones aprobadas el año pasado cuando Trump lanzó la guerra arancelaria; no se recurrió a ellas porque en verano se alcanzó un pacto con Estados Unidos, pero ahora vuelven a ser una posibilidad. No obstante, la UE sigue apelando a una desescalada más constructiva.. Desde Berlín precisamente el canciller alemán, Friedrich Merz, ve bien que se apueste por el diálogo con Washington, pero al mismo tiempo ha pedido «firmeza» a Europa ante lo que está pasando. «Queremos mantenernos firmes, como país y como continente. Depende de nosotros, y en Alemania queremos aceptar la realidad, asumir la responsabilidad y marcar el camino para Alemania», sostuvo en un acto de su partido, y compartió el argumento de Bruselas sobre los aranceles. «Por lo general, los aranceles los pagan aquellos en cuyos países se importan los productos. En este caso, los consumidores estadounidenses pagarían los aranceles, pero, por supuesto, también perjudicarían a nuestra economía, a la economía europea y, en particular, a la economía alemana, por lo que queremos encontrar una solución», terminó.. Esa cautela fue compartida por su homólogo británico, Keir Starmer. «La forma correcta de abordar un asunto de esta gravedad es mediante un diálogo en calma entre aliados. Seamos claros: la seguridad de Groenlandia importa y será aún más importante a medida que el cambio climático transforme el Ártico», comentó el laborista en rueda de prensa desde Londres, y apeló a una «mayor atención, inversión y defensa colectiva en el Ártico», pero en el marco de la OTAN.. El presidente autonómico de Groenlandia, Jens-Frederik Nielsen, reiteró este lunes que este territorio autónomo danés no se va a dejar presionar por las amenazas de Estados Unidos. «Las últimas declaraciones de Estados Unidos, incluidas las amenazas de aranceles, no cambian nuestra línea. No nos dejamos presionar. Nos mantenemos firmes en el diálogo, en el respeto y el derecho internacional», escribió en redes sociales, y le recordó a Trump que las manifestaciones ciudadanas de los últimos días demuestran «la unidad» que hay en el país «y el respeto por la democracia». En este sentido, acepta que tiene que haber una conversación «sobre la seguridad del Ártico», pero esta no puede darse bajo los postulados de Donald Trump.
Los líderes europeos se reunirán de urgencia el jueves en Bruselas para tratar la crisis, mientras Dinamarca y Groenlandia le piden a Rutte una misión de la OTAN en la isla del Ártico
20MINUTOS.ES – Internacional
Estados Unidos y Europa parecen acercarse al choque total por la amenaza arancelaria de Donald Trump contra ocho países aliados a cuenta de Groenlandia. Además, este lunes el presidente estadounidense descubrió todas sus cartas. «Querido Jonas: Teniendo en cuenta que tu país decidió no concederme el Premio Nobel de la Paz por haber parado ocho guerras, y más, ya no siento la obligación de pensar únicamente en la paz, aunque siempre será predominante, sino que ahora puedo pensar en lo que es bueno y apropiado para Estados Unidos», le escribió Trump al primer ministro noruego, Jonas Gahr Store.. Esto llega después de un fin de semana en el que anunció más leña al fuego con aranceles a los países (Finlandia, Francia, Alemania, Países Bajos, Noruega, Suecia y Reino Unido) que han enviado tropas a la isla más grande del mundo para reforzar el apoyo de Dinamarca -que también lanzó ya un contingente-, país del que depende el territorio. Ya este lunes, Trump no quiso entrar a valorar la opción de una intervención militar estadounidense en Groenlandia. «Sin comentarios», aseguró.. El presidente estadounidense declaró su intención de imponerles tarifas adicionales del 10% a partir del 1 de febrero y del 25% a partir del 1 de junio salvo que antes Washington complete, dijo, la «adquisición» de Groenlandia. En este sentido, Trump pide a la OTAN que valide sus planes para Groenlandia porque, alerta, «el mundo no estará seguro a menos que tengamos un control pleno y absoluto de Groenlandia».. Precisamente este lunes el secretario general de la Alianza, Mark Rutte, se ha reunido en Bruselas con el ministro danés de Defensa, Troels Lund Poulsen, y con la responsable de Exteriores de Groenlandia, Vivian Motzfeldt. Ambos propusieron a Rutte el establecimiento de una misión de la Alianza en torno a la isla ártica. Poulsen asegura que «el secretario general de la OTAN ha tomado en consideración» la petición, pero Rutte se ha limitado a escribir un mensajes en sus redes sociales: «Hemos hablado de la importancia del Ártico, incluida Groenlandia, para nuestra seguridad colectiva. Seguiremos trabajando juntos como aliados en estas importantes cuestiones», dijo el político neerlandés.. Y precisamente Bruselas ha respondido a Trump: la UE está «preparada para responder» a las amenazas de Estados Unidos, aunque de momento prioriza el diálogo y espera que Davos sirva para calmar un poco las aguas. «La Unión Europea tiene herramientas a su disposición y está preparada para responder si se aplican los aranceles con los que ha amenazado. Utilizaremos esas herramientas según sea necesario y haremos todo lo necesario para proteger los intereses económicos de la UE», explicó desde Bruselas el portavoz comunitario, Olof Gill, que calificó la situación de «inaceptable», después de que Dinamarca hablase estos días de «chantaje» por parte de Washington.. «La prioridad es dialogar, no escalar la situación y evitar la imposición de aranceles; porque, en última instancia, ello perjudicará a los consumidores y empresas a ambos lados del Atlántico», añadió Gill. Pero la UE no se quiere quedar de brazos cruzados y de hecho Antonio Costa, presidente del Consejo Europeo, ha convocado una cumbre extraordinaria de líderes para este jueves en Bruselas. No obstante, en la Comisión prefieren ser, por ahora, cautos. «A veces, la forma más responsable de liderazgo es la moderación. El liderazgo responsable es lo que caracteriza a la presidenta Von der Leyen y, de hecho, a la Unión Europea en su conjunto», terminó el portavoz.. No nos dejamos presionar. Nos mantenemos firmes en el diálogo, en el respeto y el derecho internacional. Mientras, varios países europeos abogan por que el bloque estrene su escudo anticoerción. Francia lidera esa idea a la que se ha sumado ya también Alemania. El escudo ‘anticoerción’, con todo, todavía no se ha utilizado, y es, digamos, la opción más extrema de la que dispone el club comunitario, que también tiene sobre la mesa la vía de recurrir a las contramedidas tarifarias por valor de 93.000 millones aprobadas el año pasado cuando Trump lanzó la guerra arancelaria; no se recurrió a ellas porque en verano se alcanzó un pacto con Estados Unidos, pero ahora vuelven a ser una posibilidad. No obstante, la UE sigue apelando a una desescalada más constructiva.. Desde Berlín precisamente el canciller alemán, Friedrich Merz, ve bien que se apueste por el diálogo con Washington, pero al mismo tiempo ha pedido «firmeza» a Europa ante lo que está pasando. «Queremos mantenernos firmes, como país y como continente. Depende de nosotros, y en Alemania queremos aceptar la realidad, asumir la responsabilidad y marcar el camino para Alemania», sostuvo en un acto de su partido, y compartió el argumento de Bruselas sobre los aranceles. «Por lo general, los aranceles los pagan aquellos en cuyos países se importan los productos. En este caso, los consumidores estadounidenses pagarían los aranceles, pero, por supuesto, también perjudicarían a nuestra economía, a la economía europea y, en particular, a la economía alemana, por lo que queremos encontrar una solución», terminó.. Esa cautela fue compartida por su homólogo británico, Keir Starmer. «La forma correcta de abordar un asunto de esta gravedad es mediante un diálogo en calma entre aliados. Seamos claros: la seguridad de Groenlandia importa y será aún más importante a medida que el cambio climático transforme el Ártico», comentó el laborista en rueda de prensa desde Londres, y apeló a una «mayor atención, inversión y defensa colectiva en el Ártico», pero en el marco de la OTAN.. El presidente autonómico de Groenlandia, Jens-Frederik Nielsen, reiteró este lunes que este territorio autónomo danés no se va a dejar presionar por las amenazas de Estados Unidos. «Las últimas declaraciones de Estados Unidos, incluidas las amenazas de aranceles, no cambian nuestra línea. No nos dejamos presionar. Nos mantenemos firmes en el diálogo, en el respeto y el derecho internacional», escribió en redes sociales, y le recordó a Trump que las manifestaciones ciudadanas de los últimos días demuestran «la unidad» que hay en el país «y el respeto por la democracia». En este sentido, acepta que tiene que haber una conversación «sobre la seguridad del Ártico», pero esta no puede darse bajo los postulados de Donald Trump.
