Simeone, sin refuerzos en el mercado de enero tras las ventas, pierde a Sorloth, que acabó conmocionado en el hospital, y a Pablo Barrios Leer
Simeone, sin refuerzos en el mercado de enero tras las ventas, pierde a Sorloth, que acabó conmocionado en el hospital, y a Pablo Barrios Leer
Sin fútbol, sin chispa, sin banquillo y sin gol. Demasiadas carencias para un Atlético que se atascó en el Ciutat de Valencia como lleva haciéndolo fuera del Metropolitano todo este campeonato, un mal endémico que dura una década. Dio igual que enfrente estuviera un equipo hundido en la clasificación. El Levante, con sus limitaciones para amenazar, tuvo mucho más claro cómo quedarse al menos con un punto. Sólido, esforzado y con Ryan amurallado, salvó un empate con el que ninguno de sus rivales contaba. [Narración y estadísticas: 0-0]. Todo lo alteró el choque de dos colosos cuando se enfilaba la media hora de partido. Buscó Sorloth rematar un balón servido desde la esquina y se encontró con la cabeza de Matías Moreno. El gigantón noruego cayó inmóvil en el área, tuvo que salir en camilla y, tras un breve paso por el vestuario, acabó en el hospital con un fuerte traumatismo y una herida. Simeone, que ante la ausencia de goleadores se había reservado a Julián Álvarez en el banquillo como agitador, vio alterados sus planes y mandó a la Araña al césped. Hasta ese momento, el Atlético había dominado el juego sin encontrar cómo hacerle daño a un Levante reactivo y bien plantado que esperaba su momento. Ryan había salvado ya un remate de Nico González y también Nahuel Molina había intentado explotar la debilidad de los granotas a balón parado de córner.. Sorloth no pudo seguir, pero Matías Moreno tampoco, lo que obligó a Luis Castro a cambiar sus planes. Había mandado a Matturro, central, a tapar en el lateral izquierdo las peligrosas subidas de Marcos Llorente y ahora esa labor la tenía que hacer Manu Sánchez por el agujero en el centro que le causaba la conmoción del zaguero argentino. El Levante, hasta ese momento, solo había inquietado con Tunde sacándole una falta en la frontal del área a Lenglet. No aparecía en ventaja Carlos Álvarez porque no conseguían tener balón.. El golpe cambió la dinámica, con los dos equipos obligados a reajustarse. De nuevo Tunde tuvo la ocasión, la única antes del descanso, con un disparo que cruzó en exceso. Fue el Atlético el que reaccionó mejor, aunque fuera casi enfilando el vestuario. La tuvo Nico González, primero telegrafiando un centro a Julián que no llegó a cazar y después, tras varias carambolas, armando un tiro que pudo salvar Ryan sin dificultad. Después fue Almada quien aprovechó la indecisión en la salida de pelota de los levantinistas para robar y asistir a la carrera de Julián, pero apareció Matturro para rebañársela. No estaba fino el Atlético ante un rival tan voluntarioso como poco amenazante.. Simeone miraba por el retrovisor al desgaste de la Champions y, además, al partido del jueves en Copa con el Betis. Que repartiera esfuerzos ante un equipo de la parte baja de la tabla no era extraño. Tampoco lo es que mande un mensaje a la cúpula, a un Mateu Alemany que estaba en el palco, de la necesidad de refuerzos en un mercado que se cerrará en pocas horas. Como si el argentino quisiera decir: hasta aquí llego con lo que tengo.. El inicio de la segunda mitad no fue mejor para el Atlético. El entrenador había protegido a Lenglet, con pocas horas de vuelo y una amarilla, sacando a Hancko, pero no habían pasado ni cinco minutos cuando Barrios pidió el cambio. No podía continuar el centrocampista y se augura una lesión muscular que le puede apartar también de la Copa. A Simeone le aumentaban los problemas. Le estaba salvando que al Levante le seguía costando generar el más mínimo peligro, solidificado como estaba en defensa.. Remate de Julián Álvarez en el tiempo añadido.B. ALIÑOEFE. Sin hilo en el juego, el Cholo echó mano de Álex Baena, por si un chispazo le daba una victoria que se estaba atascando. No se había arrugado Luis Castro y, con Etta Eyong en el campo, los granotas hilvanaron una contra que plantó al camerunés en el área para que disparara, flojo, ante Oblak. Empezaba a tener faena el esloveno, pero también Ryan, que repelió un chut seco de Nico González. Parecían entonarse los rojiblancos y hasta Johny Cardoso pudo filtrar su primer balón a Julián al corazón del área, pero estaba el argentino, poco inspirado, en fuera de juego. Hasta una mano salvadora de Ryan le birló el gol en un córner que, rebotado, acabó en el segundo palo para que lo cabeceara.. La respuesta del Levante fue un tiro de Toljan que no cogió portería. Sí que lo hizo el testarazo de Dela a un saque de falta de Olasagasti que obligó a Oblak a estirarse para colocar la manopla casi a la base del poste. No iban los granotas a regalar el punto que empezaban a amarrar.. Sin más remedio, Simeone miró a su desolado banquillo y tuvo que confiar en el jovencísimo Jano Monserrate, un mediapunta zurdo que iba a debutar como rojiblanco. No le sirvió para salir del atasco, del que ni siquiera lo sacó Julián Álvarez en el añadido.
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