Los líderes del equipo blanco están criticando a LaLiga por su falta de acción en el caso Negreira y están solicitando cambios en la forma en que se asignan los árbitros. La gente que supervisa al equipo blanco no está contenta con la situación actual y quiere mejoras en el manejo de los árbitros.
Los líderes del equipo blanco están criticando a LaLiga por su falta de acción en el caso Negreira y están solicitando cambios en la forma en que se asignan los árbitros. La gente que supervisa al equipo blanco no está contenta con la situación actual y quiere mejoras en el manejo de los árbitros.
El Real Madrid sigue en guerra contra los árbitros. Así, en general. En su diana aparece casi todo aquel que tenga que ver con la labor, designación o dirección del grupo de colegiados que, según el conjunto blanco, cada semana tiene una «falta de criterio» en las decisiones que tienen que ver con el equipo que ahora dirige Jose Mourinho. Y en esa batalla cuyo final todavía no se adivina, el Madrid, como adelantó OKDiario y confirma este periódico, ha puesto desde hace tiempo su foco en Javier Tebas, presidente de LaLiga y vicepresidente de la Federación Española de Fútbol.
Para el club que preside Florentino Pérez, la salida del máximo responsable del campeonato liguero sería el «punto de partida» para el cambio que buscan en el fútbol español. «Es uno de los culpables», dicen. Creen, y así lo repiten cada vez que pueden, que la «inacción» de Tebas en cuanto al Caso Negreira refleja su «poco interés» en resolver la situación. Y a eso se une, evidentemente, la mala relación entre los presidentes del Madrid y de la Liga, en una constante acumulación de mensajes e indirectas en cada una de sus comparecencias. Florentino en las asambleas extraordinarias del club o más recientemente en las elecciones y Tebas cuando tiene que responder a alguna pregunta relacionada con el club blanco. Siempre hay un mensaje para el otro.
En esa pelea entre ambos se entienden muchas de las decisiones y acusaciones internas que hace el Madrid. El equipo madridista ha decidido no ofrecer a ningún jugador en la zona mixta de la mayoría de encuentros de LaLiga, salvo honrosas excepciones. Una decisión que provoca una multa económica en cada ocasión porque los clubes tienen la obligación contractual de sacar a un futbolista después de cada partido.
A esto se una ahora la ausencia de Mourinho en la última rueda de prensa, otra obligación de los clubes de LaLiga, cuyos entrenadores deben atender a los medios de comunicación el día previo al partido y justo después del mismo. De no hacerlo, habrá multa. Así que el pasado sábado en el Bernabéu el Madrid acumuló dos castigos de LaLiga, aunque poco importan en el Bernabéu.
El Madrid considera que la competición que lidera Tebas es «tan responsable» como el propio Comité Técnico de Árbitros de los errores que, según el club, han cometido contra el equipo y que Mourinho se encargó de recordar en la rueda de prensa posterior al derbi. El conjunto blanco ha encontrado en el técnico portugués a un nuevo portavoz para su lucha contra las organizaciones que dirigen el arbitraje en España. Una pelea en la que el Madrid quiere poner el foco sobre Tebas más que, por ejemplo, sobre Louzán, presidente de la RFEF.
Y es que LaLiga es una de las tres voces dentro del Comité Arbitral de la Competición Profesional, el órgano responsable de designar a los árbitros para el fútbol profesional. La otra es la RFEF y el tercero una persona «de consenso», el exárbitro Teixeira Vitienes.
El Madrid ya ha trasladado a dicho comité, que dirige Fran Soto, a la Federación y a LaLiga que le gustaría que la estructura para el arbitraje español fuera «diferente» y «más independiente», añade. Pero mientras tanto, guerras.
Deportes // elmundo
