El reloj del fin del mundo, conocido también como reloj del apocalipsis o del juicio final, se sitúa ahora a 85 segundos antes de la medianoche, que representa el fin del mundo, ha dado a conocer este martes el Boletín de Científicos Atómicos. Esta iniciativa es una metáfora sobre cuánto tiempo queda para que la humanidad destruya el planeta. De esta forma, las manecillas se encuentran en el momento más cercano a las 0.00 desde que se creara en 1947.. La nueva declaración del Boletín de Científicos Atómicos, adoptada por su Junta de Ciencia y Seguridad en consulta con la Junta de Patrocinadores, que incluye a ocho premios Nobel, indica que el reloj se acerca más que nunca a la catástrofe por las armas nucleares, el cambio climático, el uso indebido de la biotecnología y la amenaza potencial de la inteligencia artificial (IA). «Hace un año advertimos que el mundo estaba peligrosamente cerca de un desastre global y que cualquier retraso en revertir el rumbo aumentaba la probabilidad de catástrofe. En lugar de prestar atención a esta advertencia, Rusia, China, EEUU y otros países importantes se han vuelto cada vez más agresivos, hostiles y nacionalistas», indica.. «Los acuerdos globales, ganados con tanto esfuerzo, se están derrumbando, acelerando una competencia entre grandes potencias donde el ganador se lo lleva todo y socavando la cooperación internacional, crucial para reducir los riesgos de una guerra nuclear, el cambio climático, el uso indebido de la biotecnología, la amenaza potencial de la IA y otros peligros apocalípticos», añaden los científicos. «Demasiados líderes se han vuelto complacientes e indiferentes, en muchos casos adoptando retórica y políticas que aceleran en lugar de mitigar estos riesgos existenciales», recalcan.. Carrera nuclear. Por otro lado, los científicos atómicos subrayan que el año pasado comenzó con «un atisbo de esperanza» en cuanto a los riesgos nucleares, ya que el presidente de EEUU, Donald Trump, se esforzó por detener la guerra entre Rusia y Ucrania e incluso sugirió que las principales potencias buscaran la «desnuclearización». Sin embargo, las tendencias negativas se intensificaron con tres conflictos regionales que involucraban a potencias nucleares que amenazaban con escalar.. Así, la guerra entre Rusia y Ucrania presentó tácticas militares novedosas y potencialmente desestabilizadoras, así como alusiones rusas al uso de armas nucleares. El conflicto entre India y Pakistán estalló en mayo, lo que provocó ataques transfronterizos con drones y misiles en medio de una política nuclear arriesgada. Y en junio, Israel y EEUU lanzaron ataques aéreos contra instalaciones nucleares iraníes sospechosas de apoyar las ambiciones nucleares del país.. «La competencia entre las principales potencias se ha convertido en una auténtica carrera armamentista, como lo demuestra el creciente número de ojivas y plataformas nucleares en China, y la modernización de los sistemas vectores nucleares en EEUU, Rusia y China», subraya la declaración. Además, la administración estadounidense podría estar considerando «la reanudación de las pruebas nucleares explosivas, acelerando aún más una renovada carrera armamentista nuclear», según el Boletín de Científicos Atómicos.. Cambio climático. Por otro lado, algunas tendencias adversas también dominaron las perspectivas del cambio climático durante el último año. El nivel de CO2 atmosférico -el gas de efecto invernadero más responsable del cambio climático antropogénico- alcanzó un nuevo máximo al llegar al 150% de los niveles preindustriales. La temperatura media global en 2024 fue la más cálida en los últimos 175 años registrados, y la de 2025 resultó similar.. Con la incorporación de agua dulce procedente del deshielo de los glaciares y la expansión térmica, el nivel medio global del mar alcanzó un máximo histórico. Impulsado por las temperaturas cálidas, el ciclo hidrológico se volvió más errático, con diluvios y sequías que se extendieron por todo el planeta.. «Ninguna de las tres cumbres climáticas más recientes de la ONU hizo hincapié en la eliminación gradual de los combustibles fósiles ni en el seguimiento de las emisiones de dióxido de carbono», indica el Boletín. Además, los científicos atómicos lamentan que Trump ha «declarado la guerra a las energías renovables y a las políticas climáticas sensatas, socavando implacablemente los esfuerzos nacionales para combatir el cambio climático».. Biotecnología. Los avances en cuatro áreas de las ciencias de la vida aumentaron el año pasado los «riesgos potencialmente catastróficos». En diciembre de 2024, científicos de nueve países anunciaron el reconocimiento de una amenaza potencialmente existencial para toda la vida en la Tierra: la síntesis en laboratorio de la llamada «vida espejo». Esos científicos instaron a que no se crearan bacterias espejo ni otras células espejo, ya que una célula espejo autorreplicante podría evadir los controles normales de crecimiento, propagarse por todos los ecosistemas y, eventualmente, causar la muerte generalizada de humanos, otros animales y plantas, lo que podría perturbar toda la vida en la Tierra.. La acelerada evolución de la IA plantea un tipo diferente de amenaza biológica: la posibilidad de diseñar, mediante IA, nuevos patógenos contra los cuales los humanos no tienen defensas efectivas. Asimismo, la preocupación por los programas de armas biológicas patrocinados por estados se ha intensificado debido al debilitamiento, durante el último año, de las normas internacionales y los mecanismos para una participación productiva.. Inteligencia artificial. La declaración destaca también que la creciente sofisticación de los grandes modelos de lenguaje y sus aplicaciones en procesos críticos ha generado un importante debate público durante el último año sobre los posibles riesgos de la IA. EEUU, Rusia y China están incorporando esta herramienta en sus sectores de defensa, a pesar de los peligros potenciales de tales medidas.. «La revolución de la IA tiene el potencial de acelerar el caos y la disfunción existentes en el ecosistema de información mundial, impulsando las campañas de desinformación y socavando los debates públicos basados en hechos necesarios para abordar amenazas urgentes como la guerra nuclear, las pandemias y el cambio climático», indica el Boletín.
La iniciativa, promovida por el Boletín de Científicos Atómicos, es una metáfora sobre cuánto queda para que la humanidad destruya el planeta.
20MINUTOS.ES – Internacional
El reloj del fin del mundo, conocido también como reloj del apocalipsis o del juicio final, se sitúa ahora a 85 segundos antes de la medianoche, que representa el fin del mundo, ha dado a conocer este martes el Boletín de Científicos Atómicos. Esta iniciativa es una metáfora sobre cuánto tiempo queda para que la humanidad destruya el planeta. De esta forma, las manecillas se encuentran en el momento más cercano a las 0.00 desde que se creara en 1947.. La nueva declaración del Boletín de Científicos Atómicos, adoptada por su Junta de Ciencia y Seguridad en consulta con la Junta de Patrocinadores, que incluye a ocho premios Nobel, indica que el reloj se acerca más que nunca a la catástrofe por las armas nucleares, el cambio climático, el uso indebido de la biotecnología y la amenaza potencial de la inteligencia artificial (IA). «Hace un año advertimos que el mundo estaba peligrosamente cerca de un desastre global y que cualquier retraso en revertir el rumbo aumentaba la probabilidad de catástrofe. En lugar de prestar atención a esta advertencia, Rusia, China, EEUU y otros países importantes se han vuelto cada vez más agresivos, hostiles y nacionalistas», indica.. «Los acuerdos globales, ganados con tanto esfuerzo, se están derrumbando, acelerando una competencia entre grandes potencias donde el ganador se lo lleva todo y socavando la cooperación internacional, crucial para reducir los riesgos de una guerra nuclear, el cambio climático, el uso indebido de la biotecnología, la amenaza potencial de la IA y otros peligros apocalípticos», añaden los científicos. «Demasiados líderes se han vuelto complacientes e indiferentes, en muchos casos adoptando retórica y políticas que aceleran en lugar de mitigar estos riesgos existenciales», recalcan.. Carrera nuclear. Por otro lado, los científicos atómicos subrayan que el año pasado comenzó con «un atisbo de esperanza» en cuanto a los riesgos nucleares, ya que el presidente de EEUU, Donald Trump, se esforzó por detener la guerra entre Rusia y Ucrania e incluso sugirió que las principales potencias buscaran la «desnuclearización». Sin embargo, las tendencias negativas se intensificaron con tres conflictos regionales que involucraban a potencias nucleares que amenazaban con escalar.. Así, la guerra entre Rusia y Ucrania presentó tácticas militares novedosas y potencialmente desestabilizadoras, así como alusiones rusas al uso de armas nucleares. El conflicto entre India y Pakistán estalló en mayo, lo que provocó ataques transfronterizos con drones y misiles en medio de una política nuclear arriesgada. Y en junio, Israel y EEUU lanzaron ataques aéreos contra instalaciones nucleares iraníes sospechosas de apoyar las ambiciones nucleares del país.. «La competencia entre las principales potencias se ha convertido en una auténtica carrera armamentista, como lo demuestra el creciente número de ojivas y plataformas nucleares en China, y la modernización de los sistemas vectores nucleares en EEUU, Rusia y China», subraya la declaración. Además, la administración estadounidense podría estar considerando «la reanudación de las pruebas nucleares explosivas, acelerando aún más una renovada carrera armamentista nuclear», según el Boletín de Científicos Atómicos.. Cambio climático. Por otro lado, algunas tendencias adversas también dominaron las perspectivas del cambio climático durante el último año. El nivel de CO2 atmosférico -el gas de efecto invernadero más responsable del cambio climático antropogénico- alcanzó un nuevo máximo al llegar al 150% de los niveles preindustriales. La temperatura media global en 2024 fue la más cálida en los últimos 175 años registrados, y la de 2025 resultó similar.. Con la incorporación de agua dulce procedente del deshielo de los glaciares y la expansión térmica, el nivel medio global del mar alcanzó un máximo histórico. Impulsado por las temperaturas cálidas, el ciclo hidrológico se volvió más errático, con diluvios y sequías que se extendieron por todo el planeta.. «Ninguna de las tres cumbres climáticas más recientes de la ONU hizo hincapié en la eliminación gradual de los combustibles fósiles ni en el seguimiento de las emisiones de dióxido de carbono», indica el Boletín. Además, los científicos atómicos lamentan que Trump ha «declarado la guerra a las energías renovables y a las políticas climáticas sensatas, socavando implacablemente los esfuerzos nacionales para combatir el cambio climático».. Biotecnología. Los avances en cuatro áreas de las ciencias de la vida aumentaron el año pasado los «riesgos potencialmente catastróficos». En diciembre de 2024, científicos de nueve países anunciaron el reconocimiento de una amenaza potencialmente existencial para toda la vida en la Tierra: la síntesis en laboratorio de la llamada «vida espejo». Esos científicos instaron a que no se crearan bacterias espejo ni otras células espejo, ya que una célula espejo autorreplicante podría evadir los controles normales de crecimiento, propagarse por todos los ecosistemas y, eventualmente, causar la muerte generalizada de humanos, otros animales y plantas, lo que podría perturbar toda la vida en la Tierra.. La acelerada evolución de la IA plantea un tipo diferente de amenaza biológica: la posibilidad de diseñar, mediante IA, nuevos patógenos contra los cuales los humanos no tienen defensas efectivas. Asimismo, la preocupación por los programas de armas biológicas patrocinados por estados se ha intensificado debido al debilitamiento, durante el último año, de las normas internacionales y los mecanismos para una participación productiva.. Inteligencia artificial. La declaración destaca también que la creciente sofisticación de los grandes modelos de lenguaje y sus aplicaciones en procesos críticos ha generado un importante debate público durante el último año sobre los posibles riesgos de la IA. EEUU, Rusia y China están incorporando esta herramienta en sus sectores de defensa, a pesar de los peligros potenciales de tales medidas.. «La revolución de la IA tiene el potencial de acelerar el caos y la disfunción existentes en el ecosistema de información mundial, impulsando las campañas de desinformación y socavando los debates públicos basados en hechos necesarios para abordar amenazas urgentes como la guerra nuclear, las pandemias y el cambio climático», indica el Boletín.
