Nuestro país es líder europeo en construcción de centros de datos y cables submarinos, además de contar con una importante penetración de las comunicaciones vía satélite y de las modernas redes de telecomunicaciones 5G. Leer
Nuestro país es líder europeo en construcción de centros de datos y cables submarinos, además de contar con una importante penetración de las comunicaciones vía satélite y de las modernas redes de telecomunicaciones 5G. Leer
Internet, más allá del mito de su inmaterialidad, es una red física. Una infraestructura cada vez más pesada por el cambio en los hábitos de unos usuarios dependientes de móviles con cobertura 5G y que han incorporado a su inventario herramientas digitales como la inteligencia artificial. Es una red que se sostiene principalmente gracias a dos infraestructuras tecnológicas: los cables submarinos y los centros de datos.En España, estas últimas instalaciones se han multiplicado durante los últimos años. Y se ha abierto un debate sobre si es el modelo apropiado: ¿Merece la pena convertirse en el hub digital del sur de Europa? ¿Sería más apropiado apostar por un crecimiento más sostenido y orgánico? He aquí el dilema.Actualmente, en España hay alrededor de 760 centros de datos activos, contando instalaciones corporativas, comerciales, de colocación e hiperescalares con al menos 50 kilovatios (KW) de potencia, según los datos de Spain DC, la entidad nacional que representa al sector desde 2021. Más allá del número de edificios, su crecimiento queda reflejado en la potencia operativa del conjunto de los centros de datos: pasó de 355 megavatios (MW) en 2024 a 439 MW en 2025 y podría alcanzar los 2.537 MW al finalizar la década. Todo ello, movilizando una inversión de 66.900 millones de euros y generando un impacto en la economía nacional de 16.300 empleos directos e indirectos y 7.300 millones de euros anuales de PIB.Este crecimiento está vinculado principalmente a los proyectos hiperescalares, con centros de datos que ya no están situados únicamente en Madrid y Barcelona. Entre los más destacados, el hub de Amazon Web Services (AWS) en Aragón, actualmente en proceso de expansión por toda la región y que se espera que aporte 31.700 millones de euros al PIB español hasta 2035, además de crear casi 30.000 empleos anuales. Comunidades autónomas como Extremadura, que no figuraba en este mapa digital, es ahora un enclave fundamental y alberga la construcción de cinco macrocentros de datos de compañías como Nostrum o Merlin Properties, que se espera que activen inversiones superiores a los 25.000 millones de euros.»Los principales atractivos de España son la conectividad internacional, la energía renovable, el talento disponible y la posición geográfica», precisa Pablo Ruiz-Escribano, CEO de Nabiax, compañía que gestiona tres centros de datos en todo el territorio nacional con una potencia operativa instalada conjunta de más de 35 MW. «Podemos liderar el mercado del sur de Europa en datos e inteligencia artificial y trabajamos para que así sea».Otros actores que también forman parte del ecosistema de los data centers, aunque destacan las mismas fortalezas, no consideran que sea positivo convertirse en un hub digital internacional a cualquier precio. Apecdata es una asociación que representa a una docena de pequeños proveedores de centros de datos (entre ellos, Sarenet o Tedra). Tal como apunta su presidente
Actualidad Económica // elmundo
