La selección se proclama campeona del mundo por segunda vez en su historia gracias a un gol de Ferran Torres en la prórroga tras un ejercicio de agonía ante la Argentina de Leo Messi Leer
La selección se proclama campeona del mundo por segunda vez en su historia gracias a un gol de Ferran Torres en la prórroga tras un ejercicio de agonía ante la Argentina de Leo Messi Leer
España es para siempre, carajo, porque si hay que jugar al fútbol, se juega al fútbol, y se gana, y se gana por lo civil. Pero si hay que ir a la guerra, se va, y se gana también, y se gana por lo criminal. Porque sí, porque esta España es para siempre, es la campeona del mundo, es la mejor, la más bonita, y la más fea, la más flaca, y la más gorda, la más alta, y la más baja. La que si hay que pintar se pinta, y si hay que picar piedra, se pica. España es todo lo que se puede ser en el fútbol y levanta la Copa del Mundo, la segunda de su vida, al cielo de la ya inolvidable Nueva York. [Narración y estadísticas (1-0)]España es para siempre. Porque es el triunfo de la gente normal. Porque es la felicidad de la gente normal. De gente como Unai, que podría ser el conductor del autobús, de Porro, el fontanero, de Cubarsí, el empollón, de Laporte, el dueño del ultramarinos, de Cucurella, que algo hará, de Rodri, el contable, de Fabián, el enfermero, de Olmo, el taxista, de Lamine, el nini, de Baena, el pintor, y de Oyarzabal, el… qué se yo, Oyarzabal podría ser cualquier cosa, el vecino de arriba, o el de abajo, o el de al lado, y tendría la misma cara, la misma calma, que marcando cinco goles en un Mundial. O de Merino, consultor, o de Nico, cantante de rap, o de Zubimendi, profesor, o Eric García, intelectual, o Pedri, ebanista, o Ferran Torres, ay Ferran, sabe Dios qué sería de no haber tenido el don y el trabajo para unir su nombre, ya para siempre, al de Andrés Iniesta.España es para siempre. porque se lo merece, caramba, porque no era justo. O sí. Pero no, no era justo, qué leches, que España llevara 106 minutos sin poder marcarle un gol a Argentina. No era justo que, habiéndolo intentado 20 veces, intuyese de alguna manera unos penaltis que no merecía. Resultó conmovedor el coraje de la Albiceleste, honor para ese equipo, no obstante, que cerró la final sin siquiera tirar a portería. Scaloni agotó los cambios a los 70 minutos porque, entre lesiones y asfixias, no había más. Se quedó con uno menos justo antes de la prórroga por expulsión de Enzo Fernández y aun así fue capaz de llevar a España a una sesión extraordinaria de agonía a base de amor propio, de coraje. No tenía nada más, el fútbol hace semanas que la había abandonado, pero es difícil imaginar a otro equipo llegando tan lejos con tan poco.Los fans de Madrid enloquecen con el gol de Ferran Torres que ha dado el Mundial a EspañaEspaña es para siempre. En otros tiempos, afortunadamente olvidados, la final de Nueva York, así quedará para la historia, se hubiese ido por el retrete en una jugada absurda, o en una decisión de un árbitro sospechosamente permisivo con el otro fútbol, o, escrito está, en los penaltis. Pero no. Esta selección se adapta a todo, se adapta a comenzar un torneo con un empate contra Cabo Verde y mirar al personal con cara de ¿qué os pasa?, seguros, ellos y su entrenador, de lo que estaba por venir.
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