Detrás del viajero que deja sus náuticos de pijo junto a las babuchas en una mezquita de Malaui está Jacobo Bergareche (Londres, 1976), escritor, exguionista, exempresario, aventurero, turista accidental y pensador irreductible. Bergareche acaba de publicar Tío grande (Libros del Asteroide), un viaje al África pobre y olvidado con un compañero que regresa a su casa años después de salir sin despedirse: Amadou. Este nuevo título no es ninguna epifanía sobre África, ni un propósito aleccionador, ni un arreglo oportuno para el vapuleado tema de la inmigración. Es una apasionada historia de esperanza, dignidad y resistencia. Bergareche, nieto del legendario jugador de fútbol que marcó el primer gol del Athletic de Bilbao y del presidente el Real Madrid, Ramón Mendoza, celebra una partida de mus cada año para recordar a su hermano pequeño, Roque, muerto en Angola en un asalto en 2012. En el último sitio donde se celebra ese homenaje a Roque, Jacobo conoce a Amadou, el vigilante. Allí comienza la narración de dos tragedias, la del hermano huérfano y la del inmigrante acostumbrado a la desigualdad. Y una amistad que les lleva a emprender una vuelta al país de Amadou, Guinea-Conakri. Quien está considerado uno de los autores más eficaces en la narrativa hispana, atravesó su propio desierto en 2010: pensó que no tenía nada que contar ni sentido escribir. Pero también dio con el botón rojo de la resurrección: «Para encontrarte, primero hay que perderte».
Ya no recuerdo con dolor por mi hermano, el dolor lo voy a tener siempre, pero no me incomoda recordarle
A nosotros, sus dramas nos dan igual. El mayor genocidio que hay en el mundo desde que existen redes sociales es el de Darfur y nadie sabe que paso ni que sucedió
La literatura es la mejor herramienta que tenemos para meternos en la piel del otro y transferirnos su experiencia. Pero no es moralizante, ni buenista
Hay veces que uno nace en la invisibilidad y no sale de ella. Ser visto, ser tenido en cuenta, ser mirado a los ojos, que alguien sepa tu nombre es un lugar donde empezar
No sé si tengo el corazón limpio, como dice Amadou. Al menos no lo tengo sucio de ideología: puedo hablar con mi abuela, con un ministro, con uno de Bildu y con uno de Vox
Espero que el PP mantenga una mirada humanista y liberal que ha tenido siempre para contener las fobias de Vox. Esa va a ser la lucha del siguiente gobierno con la inmigración
El autor describe en su último libro una narrativa paralela entre la muerte de su hermano en África y la vida de un inmigrante que conoció por casualidad.
Behind the traveler who leaves his sneakers next to flip-flops in a Malawi mosque is Jacobo Bergareche (London, 1976), a writer, former guionist, impresario, adventurer, accidental tourist, and irreducible thinker. Bergareche has just released Tío grande (Libros del Asteroide), a journey to the forgotten and impoverished Africa with a companion who returns home years after leaving without saying goodbye: Amadou. This new title is no epiphany about Africa, nor a corrective purpose, nor a timely arrangement for the battered topic of immigration. It is a passionate story of hope, dignity, and resistance. Bergareche, grandson of the legendary football player who scored the first goal of Athletic de Bilbao and the president of Real Madrid, Ramón Mendoza, holds a backgammon game every year to remember his younger brother, Roque, who died in Angola in a robbery in 2012. In the last place where that tribute to Roque is celebrated, Jacobo meets Amadou, the lookout. In that place, the story of two tragedies begins: one of the orphaned brother and the other of the immigrant accustomed to inequality. And a friendship that leads them to embark on a tour around Amadou’s country, Guinea-Conakri.
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