La Alta Representante de la UE, Kaja Kallas, ha planteado la posibilidad este lunes de enviar una misión de la Unión para restablecer el paso en el Estrecho de Ormuz e incluso abordó con el secretario general de Naciones Unidas, Antonio Guterres, la opción de una operación similar a la que permitió la reapertura del tránsito de cereal con la invasión rusa de Ucrania. «El cierre del estrecho de Ormuz beneficia a Rusia para financiar esta guerra. Así que definitivamente tenemos que hacer más al respecto. Y ahí el principal tema será cómo mantener abierto el estrecho de Ormuz», ha dicho la jefa de la diplomacia europea en el Consejo de ministros de Exteriores en Bruselas.. Esto lo hace pese al rechazo que han expresado ya varios países como Francia, España o Italia. «La solución militar nunca es realmente una solución», ha dicho por ejemplo José Manuel Albares. «España lo que está es en la desescalada. No hay que hacer nada que añada todavía más tensión, más escalada. Lo que hay que hacer es que cesen los bombardeos, que cesen los lanzamientos de misiles sobre todos los países de Oriente Medio y que volvamos a la mesa de negociación», resumió, reconociendo eso sí la importancia estratégica de la zona.. Lo mismo sostuvo la ministra de Defensa, Margarita Robles, que descartó la participación de España en una hipotética misión. «Nos planteamos la exigencia de que la guerra termine porque no tiene ningún sentido, es ilegal y está produciendo muchos muertos, el objetivo tiene que ser que la guerra termine», coincidió con su homólogo de Exteriores.. Una línea parecida fue la que siguió Italia, con Giorgia Meloni negando hace días una implicación de los suyos, o Francia. Ya el presidente Macron aseguró la pasada semana que «no se dan las condiciones» para una misión en Ormuz y este domingo el ministro de Exteriores, Jean Noel Barrot, reiteró que no habrá movimiento de tropas hacia el lugar. «No. El grupo de ataque de portaaviones francés permanece en el Mediterráneo oriental. La postura de Francia no ha cambiado: Defensiva y protectora. Dejen de sembrar el pánico», sostuvo.. Alemania ha usado el mismo tono que los otros socios europeos. «No participaremos en este conflicto. Queremos participar en las negociaciones, porque la seguridad del estrecho de Ormuz y del mar Rojo solo se logrará mediante una solución negociada, y eso requerirá dialogar con los iraníes», comentó en una entrevista este lunes su titular de Exteriores, Johan Wadephul. Eso sí, el jefe de la diplomacia germana volvió a defender la posición algo más directa de los suyos. «El derecho internacional no debe permitir que un régimen injusto como el de Irán simplemente pueda continuar en el poder. Respetamos el derecho internacional… pero hay contratiempos». En Berlín además asumen que la misión, si se hace, tiene que ser a través de la ONU.. En ese marco, otra posibilidad es que la UE desvía a la zona la operación naval Aspides, que se encuentra en el mar Rojo, reforzada además desde el inicio de las hostilidades en Oriente Medio. Esa sí la ve con mejores ojos la propia Robles, aunque Albares también lo descartó. «Discutiremos con los Estados miembros si es posible cambiar el mandato de esta misión y si están dispuestos a utilizar realmente esta misión. Si queremos tener seguridad en esta región, lo más fácil sería utilizar la operación que ya tenemos en la zona y quizá modificarla un poco», esgrimió Kallas. Italia, por ejemplo, sí estaría más abierta a esta vía.. Al mismo tiempo, la dirigente estonia ha respondido al presidente de Estados Unidos, Donald Trump, para decirle que Ormuz «está fuera del ámbito de la OTAN» después de que este augurase «un muy mal futuro» par la Alianza si los socios no apoyaban a Washington precisamente en la reapertura del paso clave para el comercio mundial, ahora mismo bloqueado por Irán.. «Nos hemos puesto en contacto con la OTAN anteriormente pero, en realidad, esto queda fuera del ámbito de actuación de la OTAN. No hay países de la OTAN en el estrecho de Ormuz», apuntó Kallas desde la capital comunitaria. Antes de eso, el propio Trump había pedido la implicación de socios de todo el mundo como Japón, Corea del Sur o el Reino Unido. En este sentido, el Gobierno de Keir Starmer coincide en la importancia de Ormuz pero tampoco ha mencionado directamente que vaya a implicarse en una operación de este tipo.. Sí expresó que trabaja en una operación «colectiva y creíble» para reabrir el tránsito en el paso. «Tenemos que reabrir el estrecho de Ormuz para garantizar la estabilizar en el mercado y eso no es una tarea sencilla. Por eso estamos trabajando con todos nuestros aliados, incluyendo nuestros socios europeos», sostuvo desde Downing Street.. De hecho la propia Alianza ha defendido su papel y ha asegurado que sus miembros ya han ofrecido apoyo en la zona. «Los aliados ya han dado un paso adelante para proporcionar seguridad adicional en el Mediterráneo. Somos conscientes de que algunos aliados individuales están hablando con Estados Unidos y con otros sobre qué más podrían hacer, también en el contexto de la seguridad en el estrecho de Ormuz», expuso un portavoz de la organización atlántica.. Pero la idea de Kallas es todavía embrionaria. «La cuestión es si los Estados miembros están dispuestos a recurrir efectivamente a esta misión; si queremos garantizar la seguridad en esta región, lo más sencillo sería utilizar la operación que ya tenemos en la zona y quizá modificarla ligeramente. También se habla de una coalición de voluntarios en este sentido», sostuvo, en referencia a lo puesto sobre la mesa por París.. La estonia, eso sí, quiso hacer hincapié en el problema estratégico que supone el bloqueo de Ormuz. «El cierre del estrecho de Ormuz es realmente peligroso para los suministros de petróleo y de energía hacia Asia. El 85% del petróleo y el gas que pasan por el estrecho de Ormuz se dirigen a países asiáticos, pero también es problemático para los fertilizantes. Así que hablamos con António Guterres sobre cómo hacer que esto suceda», Y recordó la maniobra que pactaron Turquía, Rusia y Ucrania al inicio de la invasión de Putin para que se mantuviera el flujo de cereal.. Albares tampoco aclaró si ve con buenos ojos ese formato. «Lo que veo bien sería terminar con esta espiral de violencia y esta escalada que ni tiene unos objetivos claros ni está llevando más que al sufrimiento de los civiles en toda la región y al encarecimiento de precios mundial y afectar al bienestar de los europeos», sentenció desde Bruselas.. De hecho, el ministro también aseguró que no es momento de «rebajar la presión sobre Rusia» ante la tensión energética, después de que EEUU recuperase la compra momentánea de energía a Moscú ante la crisis. Sobre eso se pronunció por ejemplo el primer ministro belga, Bart de Wever, que aboga por mantener más contactos con el Kremlin. «Debemos normalizar las relaciones con Rusia y recuperar el acceso a energía barata. Es de sentido común. En privado, los líderes europeos están de acuerdo conmigo, pero nadie se atreve a decirlo en voz alta. Debemos poner fin al conflicto en interés de Europa, sin ser ingenuos con respecto a Putin», expuso.. No lo ve de la misma forma el comisario europeo de Energía, Dan Jorgensen. «Hemos decidido que no queremos importar energía rusa», rememoró. «Es extremadamente importante que sigamos en esta linea. En la UE no podemos ayudar indirectamente a financiar la guerra ilegal rusa. Durante mucho tiempo hemos dependido de la energía de Rusia, lo que ha posibilitado a Putin hacernos chantaje y usar la energía como arma contra nosotros», concluyó ante los periodistas. Y mantuvo el mensaje que sale en los últimos días de Bruselas: «No estamos ante una crisis de seguridad en el suministro, sino ante una crisis de precios. Estamos preparados para implementar medidas que proporcionen alivio, sin desviarnos del rumbo de nuestra estrategia a largo plazo».
La estonia asegura que el bloqueo beneficia a Rusia para seguir financiando su invasión de Ucrania.
20MINUTOS.ES – Internacional
La Alta Representante de la UE, Kaja Kallas, ha planteado la posibilidad este lunes de enviar una misión de la Unión para restablecer el paso en el Estrecho de Ormuz e incluso abordó con el secretario general de Naciones Unidas, Antonio Guterres, la opción de una operación similar a la que permitió la reapertura del tránsito de cereal con la invasión rusa de Ucrania. «El cierre del estrecho de Ormuz beneficia a Rusia para financiar esta guerra. Así que definitivamente tenemos que hacer más al respecto. Y ahí el principal tema será cómo mantener abierto el estrecho de Ormuz», ha dicho la jefa de la diplomacia europea en el Consejo de ministros de Exteriores en Bruselas.. Esto lo hace pese al rechazo que han expresado ya varios países como Francia, España o Italia. «La solución militar nunca es realmente una solución», ha dicho por ejemplo José Manuel Albares. «España lo que está es en la desescalada. No hay que hacer nada que añada todavía más tensión, más escalada. Lo que hay que hacer es que cesen los bombardeos, que cesen los lanzamientos de misiles sobre todos los países de Oriente Medio y que volvamos a la mesa de negociación», resumió, reconociendo eso sí la importancia estratégica de la zona.. Lo mismo sostuvo la ministra de Defensa, Margarita Robles, que descartó la participación de España en una hipotética misión. «Nos planteamos la exigencia de que la guerra termine porque no tiene ningún sentido, es ilegal y está produciendo muchos muertos, el objetivo tiene que ser que la guerra termine», coincidió con su homólogo de Exteriores.. Una línea parecida fue la que siguió Italia, con Giorgia Meloni negando hace días una implicación de los suyos, o Francia. Ya el presidente Macron aseguró la pasada semana que «no se dan las condiciones» para una misión en Ormuz y este domingo el ministro de Exteriores, Jean Noel Barrot, reiteró que no habrá movimiento de tropas hacia el lugar. «No. El grupo de ataque de portaaviones francés permanece en el Mediterráneo oriental. La postura de Francia no ha cambiado: Defensiva y protectora. Dejen de sembrar el pánico», sostuvo.. Alemania ha usado el mismo tono que los otros socios europeos. «No participaremos en este conflicto. Queremos participar en las negociaciones, porque la seguridad del estrecho de Ormuz y del mar Rojo solo se logrará mediante una solución negociada, y eso requerirá dialogar con los iraníes», comentó en una entrevista este lunes su titular de Exteriores, Johan Wadephul. Eso sí, el jefe de la diplomacia germana volvió a defender la posición algo más directa de los suyos. «El derecho internacional no debe permitir que un régimen injusto como el de Irán simplemente pueda continuar en el poder. Respetamos el derecho internacional… pero hay contratiempos». En Berlín además asumen que la misión, si se hace, tiene que ser a través de la ONU.. En ese marco, otra posibilidad es que la UE desvía a la zona la operación naval Aspides, que se encuentra en el mar Rojo, reforzada además desde el inicio de las hostilidades en Oriente Medio. Esa sí la ve con mejores ojos la propia Robles, aunque Albares también lo descartó. «Discutiremos con los Estados miembros si es posible cambiar el mandato de esta misión y si están dispuestos a utilizar realmente esta misión. Si queremos tener seguridad en esta región, lo más fácil sería utilizar la operación que ya tenemos en la zona y quizá modificarla un poco», esgrimió Kallas. Italia, por ejemplo, sí estaría más abierta a esta vía.. Al mismo tiempo, la dirigente estonia ha respondido al presidente de Estados Unidos, Donald Trump, para decirle que Ormuz «está fuera del ámbito de la OTAN» después de que este augurase «un muy mal futuro» par la Alianza si los socios no apoyaban a Washington precisamente en la reapertura del paso clave para el comercio mundial, ahora mismo bloqueado por Irán.. «Nos hemos puesto en contacto con la OTAN anteriormente pero, en realidad, esto queda fuera del ámbito de actuación de la OTAN. No hay países de la OTAN en el estrecho de Ormuz», apuntó Kallas desde la capital comunitaria. Antes de eso, el propio Trump había pedido la implicación de socios de todo el mundo como Japón, Corea del Sur o el Reino Unido. En este sentido, el Gobierno de Keir Starmer coincide en la importancia de Ormuz pero tampoco ha mencionado directamente que vaya a implicarse en una operación de este tipo.. Sí expresó que trabaja en una operación «colectiva y creíble» para reabrir el tránsito en el paso. «Tenemos que reabrir el estrecho de Ormuz para garantizar la estabilizar en el mercado y eso no es una tarea sencilla. Por eso estamos trabajando con todos nuestros aliados, incluyendo nuestros socios europeos», sostuvo desde Downing Street.. De hecho la propia Alianza ha defendido su papel y ha asegurado que sus miembros ya han ofrecido apoyo en la zona. «Los aliados ya han dado un paso adelante para proporcionar seguridad adicional en el Mediterráneo. Somos conscientes de que algunos aliados individuales están hablando con Estados Unidos y con otros sobre qué más podrían hacer, también en el contexto de la seguridad en el estrecho de Ormuz», expuso un portavoz de la organización atlántica.. Pero la idea de Kallas es todavía embrionaria. «La cuestión es si los Estados miembros están dispuestos a recurrir efectivamente a esta misión; si queremos garantizar la seguridad en esta región, lo más sencillo sería utilizar la operación que ya tenemos en la zona y quizá modificarla ligeramente. También se habla de una coalición de voluntarios en este sentido», sostuvo, en referencia a lo puesto sobre la mesa por París.. La estonia, eso sí, quiso hacer hincapié en el problema estratégico que supone el bloqueo de Ormuz. «El cierre del estrecho de Ormuz es realmente peligroso para los suministros de petróleo y de energía hacia Asia. El 85% del petróleo y el gas que pasan por el estrecho de Ormuz se dirigen a países asiáticos, pero también es problemático para los fertilizantes. Así que hablamos con António Guterres sobre cómo hacer que esto suceda», Y recordó la maniobra que pactaron Turquía, Rusia y Ucrania al inicio de la invasión de Putin para que se mantuviera el flujo de cereal.. Albares tampoco aclaró si ve con buenos ojos ese formato. «Lo que veo bien sería terminar con esta espiral de violencia y esta escalada que ni tiene unos objetivos claros ni está llevando más que al sufrimiento de los civiles en toda la región y al encarecimiento de precios mundial y afectar al bienestar de los europeos», sentenció desde Bruselas.. De hecho, el ministro también aseguró que no es momento de «rebajar la presión sobre Rusia» ante la tensión energética, después de que EEUU recuperase la compra momentánea de energía a Moscú ante la crisis. Sobre eso se pronunció por ejemplo el primer ministro belga, Bart de Wever, que aboga por mantener más contactos con el Kremlin. «Debemos normalizar las relaciones con Rusia y recuperar el acceso a energía barata. Es de sentido común. En privado, los líderes europeos están de acuerdo conmigo, pero nadie se atreve a decirlo en voz alta. Debemos poner fin al conflicto en interés de Europa, sin ser ingenuos con respecto a Putin», expuso.. No lo ve de la misma forma el comisario europeo de Energía, Dan Jorgensen. «Hemos decidido que no queremos importar energía rusa», rememoró. «Es extremadamente importante que sigamos en esta linea. En la UE no podemos ayudar indirectamente a financiar la guerra ilegal rusa. Durante mucho tiempo hemos dependido de la energía de Rusia, lo que ha posibilitado a Putin hacernos chantaje y usar la energía como arma contra nosotros», concluyó ante los periodistas. Y mantuvo el mensaje que sale en los últimos días de Bruselas: «No estamos ante una crisis de seguridad en el suministro, sino ante una crisis de precios. Estamos preparados para implementar medidas que proporcionen alivio, sin desviarnos del rumbo de nuestra estrategia a largo plazo».
