42 días lejos de casa pesan, y Ingrid Betancourt lo vivió en sus propias carnes este domingo en Supervivientes. Conexión Honduras. Sandra Barneda le pidió que se acercara a la antigua playa con la excusa de recuperar algunas cosas olvidadas, sin imaginar lo que la esperaba al otro lado de esa barca.. Al abrir la caja que encontró en la orilla, no había objetos: había a su madre, Raquel, que apareció de repente para darle el abrazo que llevaba semanas esperando. Madre e hija se fundieron en un reencuentro lleno de lágrimas y arena, poniéndose al día de todo lo vivido desde que Ingrid pisó Honduras.. Pero la noche reservaba una segunda sorpresa. Más adelante, la concursante recibió la llamada de su marido, el exfutbolista Ibai Gómez, que entró con la voz temblorosa para darle ánimos en el ecuador de la aventura. «Sigue así, que eres un ejemplo y estamos todos superorgullosos», le dijo él, visiblemente emocionado al otro lado del teléfono.. Ingrid no pudo contener las lágrimas. «Te amo mi amor. Gracias», acertó a responder antes de quedarse sin palabras, completamente rota por la emoción. Pocas veces se había visto a la concursante tan vulnerable dentro del concurso.. Fue, sin duda, uno de los momentos más íntimos de esta edición de Supervivientes. Después de que la concursante pidiera el voto a sus compañeros para poder irse, Ingrid recordó por qué sigue luchando cada día en Honduras.
La concursante vivió uno de sus momentos más emotivos al reencontrarse con su madre Raquel en la playa y recibir después la llamada de su marido, el exfutbolista del Athletic Club.
42 días lejos de casa pesan, y Ingrid Betancourt lo vivió en sus propias carnes este domingo en Supervivientes. Conexión Honduras. Sandra Barneda le pidió que se acercara a la antigua playa con la excusa de recuperar algunas cosas olvidadas, sin imaginar lo que la esperaba al otro lado de esa barca.. Al abrir la caja que encontró en la orilla, no había objetos: había a su madre, Raquel, que apareció de repente para darle el abrazo que llevaba semanas esperando. Madre e hija se fundieron en un reencuentro lleno de lágrimas y arena, poniéndose al día de todo lo vivido desde que Ingrid pisó Honduras.. Pero la noche reservaba una segunda sorpresa. Más adelante, la concursante recibió la llamada de su marido, el exfutbolista Ibai Gómez, que entró con la voz temblorosa para darle ánimos en el ecuador de la aventura. «Sigue así, que eres un ejemplo y estamos todos superorgullosos», le dijo él, visiblemente emocionado al otro lado del teléfono.. Ingrid no pudo contener las lágrimas. «Te amo mi amor. Gracias», acertó a responder antes de quedarse sin palabras, completamente rota por la emoción. Pocas veces se había visto a la concursante tan vulnerable dentro del concurso.. Fue, sin duda, uno de los momentos más íntimos de esta edición de Supervivientes. Después de que la concursante pidiera el voto a sus compañeros para poder irse, Ingrid recordó por qué sigue luchando cada día en Honduras.
20MINUTOS.ES – Televisión
