No hay muchas mujeres en España que estén en el sistema policial con un nivel de riesgo extremo por la violencia que sufren de sus parejas o exparejas. Es el escalón más alto, ese en el que las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado incluyen a las víctimas que creen que corren un peligro inminente de ser asesinadas, y según los datos oficiales hay en este momento 28. Ahora, la Audiencia Provincial de Zaragoza ha pedido que se investigue al agresor de una de esas mujeres después de que este hiciese un cambio de sexo en el Registro Civil para constar como mujer porque cree que está cometiendo fraude de ley para “eludir la aplicación de la normativa específica de violencia de género”, según ha informado el Tribunal Superior de Justicia de Aragón en un comunicado. Seguir leyendo
La mujer consta en el sistema en nivel de riesgo extremo y él ya ha sido condenado por violencia contra ella. Afirmó a la Guardia Civil que “se siente en desigualdad de derechos con las mujeres”
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No hay muchas mujeres en España que estén en el sistema policial con un nivel de riesgo extremo por la violencia que sufren de sus parejas o exparejas. Es el escalón más alto, ese en el que las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado incluyen a las víctimas que creen que corren un peligro inminente de ser asesinadas, y según los datos oficiales hay en este momento 28. Ahora, la Audiencia Provincial de Zaragoza ha pedido que se investigue al agresor de una de esas mujeres después de que este hiciese un cambio de sexo en el Registro Civil para constar como mujer porque cree que está cometiendo fraude de ley para “eludir la aplicación de la normativa específica de violencia de género”, según ha informado el Tribunal Superior de Justicia de Aragón en un comunicado. Los hechos comienzan con la última denuncia de la mujer contra ese hombre. La última porque él “ya ha sido condenado previamente por otros delitos cometidos también contra ella”, por lo que cuenta “con varios antecedentes penales por actos de violencia de género”, explica el TSJA. El caso pasa al juzgado de Violencia sobre la Mujer Número 1 de Zaragoza y el pasado 16 de mayo, tras ser informado ese juzgado del cambio de sexo registral del denunciado, el magistrado se inhibe a favor de la Sección de Instrucción. Al constar como mujer, no puede ser juzgado por un tribunal de violencia machista. La mujer recurrió esta decisión, sin el apoyo del Ministerio Fiscal, el pasado mayo. En junio, se desestimó su recurso, y ella entonces apeló, pasando esa petición a la Audiencia Provincial, que considera ahora que ese cambio de juzgado ha sido prematuro. Tras estudiar el caso “pormenorizadamente”, ha visto que no hay documentación aportada de ese cambio de registro, “pero también por no haberse tenido en cuenta el posible fraude de ley que se ha podido producir en la rectificación registral efectuada”.El cambio de registro se hizo el año pasado, antes de la última denuncia, de esta primavera, por lo que en principio el juzgado competente es el de instrucción y no el de violencia sobre la mujer. “Pero el hecho de que dicha persona cuente con varios antecedentes penales por actos de violencia de género previos a ese cambio de sexo nos lleva a detectar una sospecha fundada de que el nuevo sexo registral pudo producirse con fraude de ley, prohibido expresamente por el artículo 6.4 del Código Civil, según el cual, los actos realizados al amparo del texto de una norma que persigan un resultado prohibido por el ordenamiento jurídico, o contrario a él, se considerarán ejecutados en fraude de ley y no impedirán la debida aplicación de la norma que se hubiere tratado de eludir”, ahonda la Audiencia Provincial.Si el objetivo de ese agresor haciendo el cambio en el Registro fue “eludir la aplicación de la normativa específica de violencia de género, y no el libre desarrollo de la identidad sexual, estaríamos, indudablemente, ante un fraude
