La imaginería de Tim Burton es un continuo estímulo para la vista: formas retorcidas y oscuras, personajes excéntricos, diseños que oscilan entre lo macabro y lo cómico… Pero ese mundo no estaría completo sin una atmósfera musical a la altura, un universo sonoro que ha construido a lo largo de varias décadas el célebre compositor Danny Elfman.A él ha estado dedicado, durante dos noches consecutivas, el espectáculo Danny Elfman’s Music from the Films of Tim Burton, un concierto enmarcado en el contexto de las Noches del Botánico. La Orquesta y Coro de RTVE, dirigidos por el alemán Christian Schumann, hicieron un amplio repaso por las bandas sonoras de la amplia filmografía del director estadounidense, desde la no muy conocida La gran aventura de Pee-wee, tremendamente rápida y divertida, hasta los momentos estelares de Batman y Pesadilla antes de Navidad.Cada melodía iba acompañada de vídeos, creados por el propio Burton, en los que se mostraban numerosos bocetos y fragmentos de los diferentes largometrajes, lo que contribuía a crear una atmósfera mucho más cinematográfica.Dividido en dos partes, el concierto arrancó con piezas de filmes como Charlie y la fábrica de chocolate, Sleepy Hollow, las gamberras Mars Attacks! y Beetlejuice o Big Fish —sin duda una de las composiciones más conmovedoras y delicadas— para acabar con la epicidad de Batman y Batman vuelve, que el público agradeció con una gran ovación.La ejecución orquestal era magnífica, pero cuando se sumaban las voces del coro alcanzaba momentos mágicos, de película. Esto se mantuvo durante todo el espectáculo, también en la segunda parte, cuando se interpretaron las composiciones de Miércoles, La novia cadáver, Sombras tenebrosas, Frankenweenie y Eduardo Manostijeras, una de las más esperadas y que no solo no decepcionó, sino que regaló al público uno de los momentos más intensos y emocionantes de la noche.La responsable de este punto álgido fue la violinista estadounidense Sandy Cameron, quien realizó un solo con un virtuosismo que encandiló e hizo vibrar a los asistentes.Y aún quedaba el plato fuerte, justo para el final: la aparición del propio Danny Elfman, quien efectivamente aún no había hecho acto de presencia, lo que provocó quejas de algunos de los asistentes al concierto del lunes, incluido el director Rodrigo Cortés.Si bien es cierto que la información de Noches del Botánico sobre el espectáculo no era lo suficientemente clara y explícita, no es de extrañar el contenido del mismo, puesto que Danny Elfman es compositor y no director de orquesta.Por fortuna, para muchos, estos gloriosos momentos de cierre fueron más que suficientes para compensar la ausencia de Elfman durante la mayor parte del espectáculo. El compositor se puso ante el micrófono y se convirtió en Jack Skellington para cantar los temas de Pesadilla antes de Navidad (es él mismo quien le pone voz en la película).Con su peculiar melena, sus brazos
Durante dos noches consecutivas, el veraniego festival madrileño ha acogido el espectáculo ‘Danny Elfman’s Music from the Films of Tim Burton’.
La imaginería de Tim Burton es un continuo estímulo para la vista: formas retorcidas y oscuras, personajes excéntricos, diseños que oscilan entre lo macabro y lo cómico… Pero ese mundo no estaría completo sin una atmósfera musical a la altura, un universo sonoro que ha construido a lo largo de varias décadas el célebre compositor Danny Elfman.A él ha estado dedicado, durante dos noches consecutivas, el espectáculo Danny Elfman’s Music from the Films of Tim Burton, un concierto enmarcado en el contexto de las Noches del Botánico. La Orquesta y Coro de RTVE, dirigidos por el alemán Christian Schumann, hicieron un amplio repaso por las bandas sonoras de la amplia filmografía del director estadounidense, desde la no muy conocida La gran aventura de Pee-wee, tremendamente rápida y divertida, hasta los momentos estelares de Batman y Pesadilla antes de Navidad.Cada melodía iba acompañada de vídeos, creados por el propio Burton, en los que se mostraban numerosos bocetos y fragmentos de los diferentes largometrajes, lo que contribuía a crear una atmósfera mucho más cinematográfica.Dividido en dos partes, el concierto arrancó con piezas de filmes como Charlie y la fábrica de chocolate, Sleepy Hollow, las gamberras Mars Attacks! y Beetlejuice o Big Fish —sin duda una de las composiciones más conmovedoras y delicadas— para acabar con la epicidad de Batman y Batman vuelve, que el público agradeció con una gran ovación.La ejecución orquestal era magnífica, pero cuando se sumaban las voces del coro alcanzaba momentos mágicos, de película. Esto se mantuvo durante todo el espectáculo, también en la segunda parte, cuando se interpretaron las composiciones de Miércoles, La novia cadáver, Sombras tenebrosas, Frankenweenie y Eduardo Manostijeras, una de las más esperadas y que no solo no decepcionó, sino que regaló al público uno de los momentos más intensos y emocionantes de la noche.La responsable de este punto álgido fue la violinista estadounidense Sandy Cameron, quien realizó un solo con un virtuosismo que encandiló e hizo vibrar a los asistentes.Y aún quedaba el plato fuerte, justo para el final: la aparición del propio Danny Elfman, quien efectivamente aún no había hecho acto de presencia, lo que provocó quejas de algunos de los asistentes al concierto del lunes, incluido el director Rodrigo Cortés.Si bien es cierto que la información de Noches del Botánico sobre el espectáculo no era lo suficientemente clara y explícita, no es de extrañar el contenido del mismo, puesto que Danny Elfman es compositor y no director de orquesta.Por fortuna, para muchos, estos gloriosos momentos de cierre fueron más que suficientes para compensar la ausencia de Elfman durante la mayor parte del espectáculo. El compositor se puso ante el micrófono y se convirtió en Jack Skellington para cantar los temas de Pesadilla antes de Navidad (es él mismo quien le pone voz en la película).Con su peculiar melena, sus bra
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