María Patiño regresó a la televisión tras casi un año alejada de los focos como nueva colaboradora de Cara al Show, el programa de La Sexta que presenta Marc Giró. La periodista no pudo contener las lágrimas al pisar el plató, después de marcarse un baile en su estreno. Pasada la emoción, la conversación con el presentador se volvió mucho más íntima.
«Yo tuve bulimia hace muchos años«, confesó Patiño ante Giró al repasar una de las etapas más complicadas de su vida. La colaboradora no rehuyó el tema y habló de él sin rodeos, con la naturalidad de quien ya lo ha dejado atrás.
Aquella época la marcó de forma profunda. «Es un trastorno de la alimentación bastante jorobado y sufrí muchísimo«, recordó la periodista, que hace 27 años se presentó voluntaria en la facultad de Psicología de Sevilla, donde había una unidad experimental. Allí, con la ayuda de Carmen del Río consiguió superarlo.
Hoy su relación con la comida es otra, aunque no del todo sencilla. «He logrado convivir con la comida sin provocarme el vómito, pero hay alimentos que me alteran», reconoció Patiño. Entre los que sí tolera y come con ganas están el pollo y los huevos cocidos, a los que casi dedicó una sección propia durante la charla.
Los huevos dieron pie a un cruce con Giró. Patiño le contó que los compra ya cocidos en el supermercado, algo que el presentador desconocía y que le dejó de piedra. La conversación derivó en una discusión sobre el tiempo de cocción: ella defendió siete minutos y él sostuvo que hacían falta veinte.
La nueva colaboradora de ‘Cara al Show’ se sinceró con Marc Giró entre lágrimas, un baile y una discusión sobre cuánto hay que cocer un huevo.
María Patiño regresó a la televisión tras casi un año alejada de los focos como nueva colaboradora de Cara al Show, el programa de La Sexta que presenta Marc Giró. La periodista no pudo contener las lágrimas al pisar el plató, después de marcarse un baile en su estreno. Pasada la emoción, la conversación con el presentador se volvió mucho más íntima.
«Yo tuve bulimia hace muchos años«, confesó Patiño ante Giró al repasar una de las etapas más complicadas de su vida. La colaboradora no rehuyó el tema y habló de él sin rodeos, con la naturalidad de quien ya lo ha dejado atrás.
Aquella época la marcó de forma profunda. «Es un trastorno de la alimentación bastante jorobado y sufrí muchísimo«, recordó la periodista, que hace 27 años se presentó voluntaria en la facultad de Psicología de Sevilla, donde había una unidad experimental. Allí, con la ayuda de Carmen del Río consiguió superarlo.
Hoy su relación con la comida es otra, aunque no del todo sencilla. «He logrado convivir con la comida sin provocarme el vómito, pero hay alimentos que me alteran», reconoció Patiño. Entre los que sí tolera y come con ganas están el pollo y los huevos cocidos, a los que casi dedicó una sección propia durante la charla.
Los huevos dieron pie a un cruce con Giró. Patiño le contó que los compra ya cocidos en el supermercado, algo que el presentador desconocía y que le dejó de piedra. La conversación derivó en una discusión sobre el tiempo de cocción: ella defendió siete minutos y él sostuvo que hacían falta veinte.
20MINUTOS.ES – Televisión
