Defienden que el alta «es un acto médico, no un acto de gestión económica», y que las empresas no pueden ser «juez y parte» Leer
Defienden que el alta «es un acto médico, no un acto de gestión económica», y que las empresas no pueden ser «juez y parte» Leer
Audio generado con IA. Los sindicatos acusan a Alberto Núñez Feijóo de hacer suyo el viejo caballo de batalla de la patronal: que las mutuas puedan dar el alta médica a los trabajadores en determinadas bajas por enfermedad común. CCOO lo califica directamente de «disparate» y UGT denuncia que el líder del PP está asumiendo «casi palabra por palabra» una reivindicación de las propias mutuas, que son organizaciones empresariales.. Feijóo defendió este martes ante empresarios de la patronal catalana Cecot que, si llega al Gobierno, permitirá que las mutuas puedan dar el alta «en determinadas patologías», además de realizar pruebas diagnósticas. El presidente del PP justificó la medida por la necesidad de combatir el fraude en las bajas y situó el absentismo como uno de los grandes problemas a abordar a futuro.. El líder popular, que el pasado mes de julio ya protagonizó una gran polémica al defender ante empresarios vascos que el absentismo es un «cáncer» y quienes no van a trabajar no deben cobrar el 100% de su sueldo, ha vuelto a poner el debate en el foco en un contexto de escalada del problema. Y es que, en el segundo trimestre, el absentismo supuso el 7,2% de las horas pactadas, dos décimas más que un año antes, mientras que el absentismo por incapacidad temporal representó el 5,6%. Cada día se ausentaron de su puesto una media de 1,64 millones de trabajadores, de los que 1,27 millones estaban de baja médica, según Randstad Research.. Es en este escenario donde los sindicatos sitúan la propuesta del presidente del PP y su posicionamiento con la ofensiva empresarial. «La correa de transmisión patronal-derecha sigue funcionando… y Feijóo suelta otro disparate», critica CCOO. El sindicato considera que atribuir nuevas competencias de «seguimiento y control» a las mutuas sobre las bajas comunes va «en dirección contraria» a lo que necesita el sistema.. UGT es todavía más contundente. «Las altas y las bajas deben seguir siendo emitidas por el médico del servicio público de salud», sostiene su vicesecretario general de Política Sindical, Fernando Luján. A su juicio, convertir a las mutuas en quienes decidan el final de una baja supone que «quien gestiona el dinero de la baja» pueda decidir cuándo termina: «Nadie puede ser juez y parte», sentencia.. En este debate, hay que recordar que las mutuas no parten de cero. Ya pueden citar al trabajador a reconocimiento, controlar la evolución de su baja y proponer un alta a la Inspección Médica. Lo que no pueden hacer en las contingencias comunes es emitir directamente el alta. Esa última decisión sigue en manos del sistema público.. Ha sido el propio Gobierno quien ha dado más espacio a las mutuas, con el respaldo de empresarios y sindicatos. El acuerdo de diálogo social abrió la puerta a que puedan realizar pruebas diagnósticas y tratamientos rehabilitadores en determinadas bajas de origen traumatológico, siempre coordinadas con el sistema público y con consentimiento del trabajador. El objetivo era aprovechar sus recursos para reducir listas de espera y evitar que una baja se alargue innecesariamente. Pero ese acuerdo apenas se ha desplegado. Solo cinco comunidades (Cataluña, Asturias, Castilla-La Mancha, Baleares y Cantabria) han firmado convenios con la Seguridad Social y la gran mayoría de las gobernadas por el PP no han suscrito acuerdos.. «Cuando se les ofrece ayudar a curar, miran hacia otro lado. Cuando se les ofrece decidir quién vuelve a trabajar, lo quieren todo», denuncia Luján. CCOO plantea incluso ir en sentido contrario al plan de Feijóo y «publificar» las mutuas e integrarlas como entidades gestoras de la Seguridad Social, siempre bajo control público. En UGT resumen así su posición: «El alta y la baja siempre han sido, y así deben seguir siendo, una decisión del facultativo que trata a la persona enferma». Y añaden: «Es un acto médico, no un acto de gestión económica».. En cualquier caso, el PP ha vuelto a colocar en el centro del debate una demanda histórica de la CEOE y de las propias mutuas cuando las cifras de absentismo más presionan para buscar soluciones. Los sindicatos, en cambio, advierten de que combatir las bajas no puede pasar por trasladar la decisión sobre la salud del trabajador desde el médico público a la entidad que gestiona económicamente su incapacidad temporal.
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