El true crime de Cuatro En Guardia, producido en colaboración con Fremantle y su sello en Cero Coma Producciones y La Colectiva, ha puesto punto y final a su tercera entrega con un balance positivo, mientras han mostrado cómo se investigan algunos de los casos más duros de la realidad del crimen en España. Tras su estreno el pasado 4 de mayo, el programa ha promediado un 6,7% de share y más de 552.000 espectadores por emisión, situándose por encima del prime time de la cadena. De media, más de 1,7 millones de espectadores únicos han conectado con cada una de las entregas. El récord llegó el 15 de junio con el caso de El crimen de Elisa Abruñedo, que registró un 8,2% de share y 663.000 espectadores.La temporada, que terminó este lunes (disponible en Mediaset Infinity), ha abordado ocho casos que han marcado a la sociedad española, incorporando imágenes inéditas cedidas por la Guardia Civil y recreaciones cinematográficas de las investigaciones. La primera entrega se centró en el caso de Marta Calvo, con el testimonio del cabo Alfonso Rivera y de su madre, Marisol Burón. Entre los demás sucesos destacan el asesino en serie Joaquín Ferrándiz, el doble crimen de Yalennys Valero y Juan Manuel Mata, el asesinato de Elisa Abruñedo —resuelto diez años después gracias al ADN—, el doble crimen de Xermade, el homicidio de Consuelo Roy, el secuestro y asesinato del empresario José Luis Vázquez Escarpa o el crimen de Wafaa Sebbah.Aida Rebordinos, directora del programa, destaca el rigor documental como prioridad absoluta: «El rigor documental es nuestra máxima y nuestro compromiso fundamental tanto con los agentes como con las víctimas y sus familias. Para mí no hay incompatibilidad porque las investigaciones y los crímenes son de tal impacto que no requieren ‘trucos’ de guion. Mi estilo es la emoción, vivir el caso con los agentes y las familias, no desde fuera. No hay mayor impacto que hacer al espectador sentir».Rebordinos confiesa que el caso de Marta Calvo fue el que más la afectó personalmente: «Me conmovió profundamente entrevistar a su madre, Marisol Burón. Se creó un clima tan especial en esa grabación que en edición decidimos hacer algo bastante antitelevisivo […] Afortunadamente la respuesta del espectador fue abrumadora y ese episodio hizo récord histórico de audiencia». Sobre las recreaciones, señala que la experiencia acumulada en tres temporadas ha permitido optimizar procesos: «Contamos con la ayuda inestimable de los agentes de la Guardia Civil y de un equipo maravilloso».Marias Recarte, directora de contenidos en Cero Coma, incide en el respeto a las víctimas: «Partimos de casos con sentencia […] Trabajamos con sumarios y con las investigaciones de la Guardia Civil, hay contexto pero no hay especulación. El respeto a las familias y la dignidad de las víctimas está por encima de todo». Reconoce las dificultades de condensar investigaciones complejas en 50 minutos y valora el acceso a mate
Mar Sánchez, Guardia civil en ‘En Guardia’: «En este trabajo te vuelve realista con las cosas malas que son capaces de hacer los seres humanos»
El true crime de Cuatro En Guardia, producido en colaboración con Fremantle y su sello en Cero Coma Producciones y La Colectiva, ha puesto punto y final a su tercera entrega con un balance positivo, mientras han mostrado cómo se investigan algunos de los casos más duros de la realidad del crimen en España. Tras su estreno el pasado 4 de mayo, el programa ha promediado un 6,7% de share y más de 552.000 espectadores por emisión, situándose por encima del prime time de la cadena. De media, más de 1,7 millones de espectadores únicos han conectado con cada una de las entregas. El récord llegó el 15 de junio con el caso de El crimen de Elisa Abruñedo, que registró un 8,2% de share y 663.000 espectadores.La temporada, que terminó este lunes (disponible en Mediaset Infinity), ha abordado ocho casos que han marcado a la sociedad española, incorporando imágenes inéditas cedidas por la Guardia Civil y recreaciones cinematográficas de las investigaciones. La primera entrega se centró en el caso de Marta Calvo, con el testimonio del cabo Alfonso Rivera y de su madre, Marisol Burón. Entre los demás sucesos destacan el asesino en serie Joaquín Ferrándiz, el doble crimen de Yalennys Valero y Juan Manuel Mata, el asesinato de Elisa Abruñedo —resuelto diez años después gracias al ADN—, el doble crimen de Xermade, el homicidio de Consuelo Roy, el secuestro y asesinato del empresario José Luis Vázquez Escarpa o el crimen de Wafaa Sebbah.Aida Rebordinos, directora del programa, destaca el rigor documental como prioridad absoluta: «El rigor documental es nuestra máxima y nuestro compromiso fundamental tanto con los agentes como con las víctimas y sus familias. Para mí no hay incompatibilidad porque las investigaciones y los crímenes son de tal impacto que no requieren ‘trucos’ de guion. Mi estilo es la emoción, vivir el caso con los agentes y las familias, no desde fuera. No hay mayor impacto que hacer al espectador sentir».Rebordinos confiesa que el caso de Marta Calvo fue el que más la afectó personalmente: «Me conmovió profundamente entrevistar a su madre, Marisol Burón. Se creó un clima tan especial en esa grabación que en edición decidimos hacer algo bastante antitelevisivo […] Afortunadamente la respuesta del espectador fue abrumadora y ese episodio hizo récord histórico de audiencia». Sobre las recreaciones, señala que la experiencia acumulada en tres temporadas ha permitido optimizar procesos: «Contamos con la ayuda inestimable de los agentes de la Guardia Civil y de un equipo maravilloso».Marias Recarte, directora de contenidos en Cero Coma, incide en el respeto a las víctimas: «Partimos de casos con sentencia […] Trabajamos con sumarios y con las investigaciones de la Guardia Civil, hay contexto pero no hay especulación. El respeto a las familias y la dignidad de las víctimas está por encima de todo». Reconoce las dificultades de condensar investigaciones complejas en 50 minutos y valora el acceso a mate
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