El ciclista esloveno correrá por segunda vez la prueba española. Si vence se uniría al exclusivo grupo de Merckx, Hinault, Anquetil, Contados, Froome, Gimondi, Vingegaard y Nibali Leer
El ciclista esloveno correrá por segunda vez la prueba española. Si vence se uniría al exclusivo grupo de Merckx, Hinault, Anquetil, Contados, Froome, Gimondi, Vingegaard y Nibali Leer
Pogacar de vuelta en la Vuelta. Ya estaba tardando en regresar. Pogacar y el United Arab Emirates (UAE), el mejor equipo del mundo y con Joao Almeida de lugarteniente. Pogacar contra todos, si le consideramos el hombre a batir. Pogacar contra nadie, si le reconocemos una superioridad sin amenazas.. Pogacar es la Vuelta 2026 y la Vuelta 2026 es Pogacar. Toda la carrera gravita en torno a él, la máxima referencia del ciclismo mundial, y él gira en torno a ella porque la necesita para acceder al exclusivo grupo de ciclistas que han conseguido ganar las tres carreras de tres semanas: Merckx, Hinault, Anquetil, Contador, Froome, Gimondi, Vingegaard y Nibali.. Pogacar no tiene con la Vuelta una asignatura pendiente, sino aplazada. Una asignatura pendiente es un objetivo sin cumplir que indica una obra inacabada. Una asignatura aplazada es una tarea que aún no ha sido emprendida. Es cierto que Pogacar corrió la Vuelta 2019. Pero aún tenía 20 años, e incluso así se apuntó tres etapas y acabó tercero en la general. Comenzaba a descollar poderosamente. Aunque venía de vencer en el Tour del Porvenir, la Vuelta al Algarve y el Tour de California, presentándose en sociedad, esa Vuelta cuenta como iniciación a las majors, una esfera superior. Pogi era entonces, por así decirlo, un becario.. De esos siete laureados triples, sólo Merckx (11), Hinault (10), Anquetil (8), Froome (7) y Contador (7) cuentan con más triunfos que Pogacar, «reducidos» (¡ejem!) a cinco Tours y un Giro. Pero únicamente Merckx e Hinault, siete ambos, habían ganado a los 27 años, la edad actual de Tadej, una gran ronda más. El desafío que afronta el esloveno es, para empezar, igualar esa cifra, otra de las que implican comparación con El Caníbal y El Caimán. Y, a partir de ella, superarla en un camino que, como todo récord, une creatividad y demolición.. Pogacar en la Vuelta, sí. Sobre todo él. Pero no sólo él. Pedalean nombres a su lado. No a su altura. Pero sí a su estela, sabiendo que la carretera, en sus azares, no ofrece certezas y reparte ilusiones. Destaca otro esloveno, Primoz Roglic (Red Bull Bora-Hansgrove), que ha ganado cuatro veces, como Roberto Heras, la carrera. Una nueva victoria lo colocaría en solitario en la cima del historial de la prueba.. A los 36 años y en insuficiente forma a causa de un atropello que le impidió disputar las preparatorias Clásica de San Sebastián y Vuelta a Burgos, la empresa se antoja harto improbable. Pero el palmarés de Primoz merece al menos una citación en forma de homenaje más que de pronóstico.. También, cada uno con sus características y ambiciones, figuran en la lista Wout van Aert, Sepp Kuss y Christophe Laporte (Visma Lease a Bike), Richard Carapaz (Education First-Easy Post), Felix Gall y Matthew Riccitello (Decathlon), Matthias Skjelmose y Mads Pedersen (Lidl-Trek), Santiago Buitrago (Bahrain Victorious)…. En ausencia de Juan Ayuso, de entre los nuestros, de entre quienes pelean en su suelo natal, asoman Carlos Rodríguez (Ineos), con el objetivo y la esperanza de reencontrarse consigo mismo, y Enric Mas. El corredor mallorquín parte como líder, con Cian Uijtdebroeks en la recámara, del Movistar, el único equipo español de primera línea. Ambos están obligados, después de sus respectivos gatillazos en el Giro y el Tour, a ofrecer una especie de redención, acompañados por Raúl García Pierna, Iván Romeo, Pablo Castrillo, Carlos Canal, Jorge Arcas y Orluis Aular.. Mas ha corrido siete veces la Vuelta y logrado cuatro podios (tres segundos puestos y, en 2024, un tercero). Pero, enemistado con las victorias, no ha ganado más que una etapa, en 2018. A los 31 años y por diversas razones relacionadas con sus limitaciones y la mala suerte, es todavía, y no sabemos si para siempre, un ciclista por cuajar. La Vuelta, generosa, le ofrece otra oportunidad. Tal vez se siente en deuda con él, más que él con ella.. La carrera arranca mañana desde Mónaco, donde residen Pogacar y Roglic, con un prólogo de nueve kilómetros. Habrá otra contrarreloj mucho más importante, en la etapa 18ª, en Jerez, de 32 kms. La montaña madruga. En la cuarta etapa, toda por Andorra, donde vive un centenar largo de ciclistas profesionales, la carretera tiende a la verticalidad. Tres puertos de 1ª y uno de 3ª, ya muy cerca de la meta, marcarán las primeras diferencias. Hay más montaña en las etapas de Valdelinares, el Alto de Aitana, Calar Alto y La Sierra de la Pandera.. Desde Mónaco, Francia y Andorra, en su recorrido descendente por el este del país hasta desembocar en Andalucía y rendir viaje en esa Granada sísmica que preocupa no sólo a los ciclistas, la Vuelta se enfrenta a la etapa reina. En la antesala granadina, en la penúltima escala, se encabrita con un puerto de 3ª, tres de 1ª y uno de categoría especial, final de trayecto. Es el Collado del Alguacil, una cima inédita y otra de esas subidas más cortas que largas, pero más crueles que duras, que constituyen una de las señas de identidad de una carrera distinta y renovada desde su reubicación en las postrimerías del calendario.. Tres semanas cenitales que se asoman al crepuscular otoño en el radiante verano de Pogacar.
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