La frase «La soledad comienza con el silencio que es necesario saber guardar» pertenece a Juan Carlos I y aparece en El Rey. Conversaciones con D. Juan Carlos I de España, el libro que José Luis de Vilallonga publicó en 1993 tras mantener una larga serie de entrevistas con el entonces monarca. Juan Carlos recordaba aquellos años en los que sabía que cualquier palabra podía ser repetida, analizada o utilizada por terceros, una situación que, según explicó, le enseñó «a mirar, a escuchar y a callarme».. Leída hoy, la frase adquiere otra dimensión. Durante décadas permanecieron fuera del conocimiento público diversos aspectos de la vida privada y económica del rey emérito que posteriormente dieron lugar a informaciones periodísticas e investigaciones de la Fiscalía, entre ellas las relacionadas con fondos en el extranjero y sus regularizaciones fiscales. Esas diligencias fueron archivadas en 2022 por distintas razones jurídicas, entre ellas la prescripción, la inviolabilidad que tuvo como jefe del Estado, la insuficiencia de indicios en algunos hechos y las regularizaciones realizadas.. En agosto de 2020 abandonó España y fijó su residencia en Abu Dabi, decisión que explicó como una forma de facilitar el ejercicio de las funciones de Felipe VI ante la repercusión pública de acontecimientos de su vida privada.
Esta reflexión sobre la soledad del poder y la necesidad de guardar silencio adquiere hoy una lectura muy distinta a la que tuvo cuando fue pronunciada.
La frase «La soledad comienza con el silencio que es necesario saber guardar» pertenece a Juan Carlos I y aparece en El Rey. Conversaciones con D. Juan Carlos I de España, el libro que José Luis de Vilallonga publicó en 1993 tras mantener una larga serie de entrevistas con el entonces monarca. Juan Carlos recordaba aquellos años en los que sabía que cualquier palabra podía ser repetida, analizada o utilizada por terceros, una situación que, según explicó, le enseñó «a mirar, a escuchar y a callarme».. Leída hoy, la frase adquiere otra dimensión. Durante décadas permanecieron fuera del conocimiento público diversos aspectos de la vida privada y económica del rey emérito que posteriormente dieron lugar a informaciones periodísticas e investigaciones de la Fiscalía, entre ellas las relacionadas con fondos en el extranjero y sus regularizaciones fiscales. Esas diligencias fueron archivadas en 2022 por distintas razones jurídicas, entre ellas la prescripción, la inviolabilidad que tuvo como jefe del Estado, la insuficiencia de indicios en algunos hechos y las regularizaciones realizadas.. En agosto de 2020 abandonó España y fijó su residencia en Abu Dabi, decisión que explicó como una forma de facilitar el ejercicio de las funciones de Felipe VI ante la repercusión pública de acontecimientos de su vida privada.
20MINUTOS.ES – Cultura
