La Autoridad de Competencia británica amenza con bloquear la compra del segundo mayor operador de fibra óptica de Reino Unido a Telefónica, mientras BT ronda el 90% de cuota de mercado Leer
La Autoridad de Competencia británica amenza con bloquear la compra del segundo mayor operador de fibra óptica de Reino Unido a Telefónica, mientras BT ronda el 90% de cuota de mercado Leer
Audio generado con IA. El revés de las autoridades de competencia británicas al intento de compra de Netomnia, el segundo operador de fibra óptica de Reino Unido, por parte de Nexfibre, el grupo que aglutina a Telefónica y sus socios, ha supuesto un revés para todo el sector de operadores de fibra del país.. A diferencia de España, donde el despliegue de fibra es casi universal, en Reino Unido, una parte muy significativa del país sigue recibiendo Internet a través de cable de cobre y la mayor red es la del antiguo monopolio británico BT, que comercializa a través de la marca Openreach.. Con 19 millones de hogares, la dimensión de la red de fibra de la compañía es más de dos veces la de Virgin Media O2, el operador de Telefónica y Liberty Global, que buscaba comprar Netomnia y sus 3,4 millones de hogares proyectados junto al fondo Infravia para tratar de cerrar esa brecha.. Un proyecto en el que se iban a invertir 3.400 millones de libras entre la operación y la inversión posterior en una de las mayores inversiones internacionales para Reino Unido.. El rechazo mostrado por la Competencia británica ha sorprendido a propios y extraños por su dureza y su forma. «No vemos una forma de que el acuerdo pueda salir adelante», traslada en un informe la consultora especializada local Ender Analyst.. Las dudas de la firma radican en que los problemas presentados por las autoridades se centran en el solapamiento de redes entre Netomnia y Nexfibre, lo que provocaría que habría zonas en la que solo estarían disponibles dos redes, la de Nexfibre, ligada a Telefónica y sus socios, y la de Openreach, lo que supondría un aumento de precios para los consumidores.. El planteamiento sorprende por dos razones. El primero, el tratamiento de Openreach como afectada cuando hay informes que apuntan a que tiene casi el 90% del mercado mayorista de servicios a otros operadores. Se trata de la segunda decisión vista como positiva para la compañía británica que toman las autoridades del país en las últimas semanas, ya que la última tanda de precios regulados aprobada a la empresa ha sido leída como un triunfo para BT.. Lo segundo es que el análisis de la competencia británica toma un camino poco habitual en el que expone detalles sobre el negocio de la empresa comprada, Netomnia, de la que enfatiza su mala situación financiera, y plantea una operación alternativa con un operador independiente Cityfibre.. Resulta curioso que el regulador vaya tan lejos a la hora de identificar a otro candidato a comprar una empresa cuya transacción está estudiando y más si cabe se dén detalles de la situación de esta compañía, lo que bajaría su valoración. Al mismo tiempo, Cityfibre tuvo que salir al mercado y levantó 900 millones de libras para mantenerse a flote este julio, ante las dificultades de convertir la venta a terceros como Vodafone y Sky en un negocio viable con el tamaño de su red.. Además de Netomnia y Cityfibre, Reino Unido está lleno de pequeños operadores regionales que han ido creciendo y desplegando fibra durante la etapa de tipos de interés bajos en la que los fondos veían atractivo invertir cientos de millones en esta transición digital, algo que ocurrió en España con la fibra rural.. Ahora, la circunstancia ha cambiado y muchas empresas se ven con problemas para rentabilizar estas inversiones. «Los accionistas están cada vez más centrados en demostrar los retornos de sus redes ya construidas. La pregunta central ha cambiado de cuántas unidades de fibra puedes construir a cómo de rápido, eficiente y predecible puede ser monetizar lo que tienes», señala en un informe para clientes al que ha tenido acceso EL MUNDO el banco de inversión Interpath.. Para el banco, el principal atractivo de estos negocios está ahora en cuánto ahorro puede suponer a un operador tradicional su compra frente a transformar su red antigua actual y los clientes que lleva en su red y no tanto el tamaño de esta red.. «Este sistema crea empresas consolidadoras, pero también refuerza la necesidad de que aquellos que quieran vender entiendan tanto su plan de negocio como el plan de negocio que un posible comprador implementaría», traslada el banco.. El problema es que el freno a la compra de Netomnia limitará la capacidad de que haya nuevas fusiones por parte de los actores más grandes como Virgin MediaO2, lo que deja un ganador claro: el viejo monopolio estatal.
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