Tras 20 años de historia, Rock in Rio Lisboa ha experimentado una transformación en su concepto como festival, pasando de ser un evento musical a consolidarse como un icono cultural y turístico para Portugal. El Parque Tejo lleva siendo su ubicación desde 2024, ya que el Parque de la Bela Vista se quedaba corto para tal envergadura de organización. Este cambio de recinto permitió ampliar el aforo, albergando, de esta manera, a 100.000 personas en el escenario principal (Palco Mundo), 60.000 personas en el segundo (Palco Music Valley) y 35.000 personas en el tercero (Palco Super Bock).20minutos tuvo la oportunidad de asistir al primer fin de semana de su undécima temporada en la capital lusa y hablar con su vicepresidenta, Roberta Medina, que explicó en una rueda de prensa todos los detalles sobre esta transición, así como sus diferencias con el resto de festivales europeos, su compromiso con los asistentes y su oferta de entretenimiento.Lo define como «un festival urbano de 13 horas diseñado para que el público disfrute sin sufrir las incomodidades de los campings», ya que, además de las entradas generales, tiene diferentes paquetes VIP para «rentabilizar la estructura entre los dos fines de semana». El Rock in Rio consigue atraer a un público muy familiar y diverso mediante «una estrategia que combina una infraestructura de alta calidad, una programación intergeneracional y un fuerte enfoque en la accesibilidad e inclusión», explica Medina. Por ello, se convierte en el «primer festival de cualquier niño», permitiendo así que los padres se sientan cómodos llevando a sus pequeños a disfrutar de la experiencia, algo que puede asemejarse con el concepto de Disneyland. Y es que dentro de la organización se busca que tanto los adultos que asistieron a la primera edición portuguesa en 2004 sigan disfrutando de él, así como que las nuevas generaciones encuentren dentro de los carteles a sus artistas favoritos. Con ello, se logra que las «diferentes audiencias convivan de manera sana» y fructífera. Dentro del público que asiste al Rock in Rio, el mayor porcentaje es de origen portugués, pero cada vez se registran más nacionalidades. Los españoles son los segundos en la lista. «En la edición de 2024, se vendieron entre 15.000 y 18.000 entradas fuera del país, siendo España el mercado principal con más de 7.000 asistentes», cuenta Medina.El fútbol como parte de la oferta de entretenimientoUna coincidencia curiosa de este festival es que siempre que se celebra en Lisboa coincide con un evento deportivo, en concreto con la Eurocopa o el Mundial de Fútbol, como es el caso de este año. Por ello, estos torneos se integran como «parte fundamental de la oferta de entretenimiento». En esta edición se ha habilitado un espacio llamado Arena Música y Fútbol, donde se retransmiten todos los partidos que coinciden con el horario en el que el recinto está abierto.Además, a las 18.30 horas se produce el «momento de la bandera», qu
’20minutos’ tuvo la oportunidad de asistir al primer fin de semana de su undécima edición en Lisboa y hablar con su vicepresidenta, Roberta Medina.
Tras 20 años de historia, Rock in Rio Lisboa ha experimentado una transformación en su concepto como festival, pasando de ser un evento musical a consolidarse como un icono cultural y turístico para Portugal. El Parque Tejo lleva siendo su ubicación desde 2024, ya que el Parque de la Bela Vista se quedaba corto para tal envergadura de organización. Este cambio de recinto permitió ampliar el aforo, albergando, de esta manera, a 100.000 personas en el escenario principal (Palco Mundo), 60.000 personas en el segundo (Palco Music Valley) y 35.000 personas en el tercero (Palco Super Bock).20minutos tuvo la oportunidad de asistir al primer fin de semana de su undécima temporada en la capital lusa y hablar con su vicepresidenta, Roberta Medina, que explicó en una rueda de prensa todos los detalles sobre esta transición, así como sus diferencias con el resto de festivales europeos, su compromiso con los asistentes y su oferta de entretenimiento.Lo define como «un festival urbano de 13 horas diseñado para que el público disfrute sin sufrir las incomodidades de los campings», ya que, además de las entradas generales, tiene diferentes paquetes VIP para «rentabilizar la estructura entre los dos fines de semana». El Rock in Rio consigue atraer a un público muy familiar y diverso mediante «una estrategia que combina una infraestructura de alta calidad, una programación intergeneracional y un fuerte enfoque en la accesibilidad e inclusión», explica Medina. Público del Rock in Rio con la noria de fondo.ROCK IN RIO LISBOAPor ello, se convierte en el «primer festival de cualquier niño», permitiendo así que los padres se sientan cómodos llevando a sus pequeños a disfrutar de la experiencia, algo que puede asemejarse con el concepto de Disneyland. Y es que dentro de la organización se busca que tanto los adultos que asistieron a la primera edición portuguesa en 2004 sigan disfrutando de él, así como que las nuevas generaciones encuentren dentro de los carteles a sus artistas favoritos. Con ello, se logra que las «diferentes audiencias convivan de manera sana» y fructífera. Dentro del público que asiste al Rock in Rio, el mayor porcentaje es de origen portugués, pero cada vez se registran más nacionalidades. Los españoles son los segundos en la lista. «En la edición de 2024, se vendieron entre 15.000 y 18.000 entradas fuera del país, siendo España el mercado principal con más de 7.000 asistentes», cuenta Medina.El fútbol como parte de la oferta de entretenimientoUna coincidencia curiosa de este festival es que siempre que se celebra en Lisboa coincide con un evento deportivo, en concreto con la Eurocopa o el Mundial de Fútbol, como es el caso de este año. Por ello, estos torneos se integran como «parte fundamental de la oferta de entretenimiento». En esta edición se ha habilitado un espacio llamado Arena Música y Fútbol, donde se retransmiten todos los partidos que coinciden con el horario en el que el recinto está a
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