Estados Unidos ha decidido reordenar y ampliar su despliegue militar en el Golfo Pérsico en mitad de los cinco días que su presidente, Donald Trump, se ha dado de tregua en busca de un diálogo con Irán. Mientras transcurre ese plazo, el Pentágono habría ordenado el envío de soldados de la 82.ª División Aerotransportada a la región, según informa Reuters citando fuentes militares. Preguntados por la citada agencia, ni el Pentágono ni la Casa Blanca se han pronunciado aún al respecto. Medios internacionales como Sky News y NBC News han cifrado el despliegue en algo menos de la mitad de la unidad, es decir, cerca de 1.500 soldados. El propio Trump habría dado luz verde a este despligue el lunes.. La 82.ª División Aerotransportada es una unidad especializada en asaltos paracaidistas, de más de 3.000 soldados con sede en Carolina del Norte. Cerca de la mitad de sus efectivos (menos de 1.500) sería aerotransportada a Oriente Próximo. No se ha detallado la composición del despliegue, pero los medios internacionales apuntan a personal militar y algunas tropas terrestres.. En el Golfo, la división se sumaría a la llegada de la 31.ª Unidad Expedicionaria de Marines, una división anfibia del despliegue estadounidense en el océano Pacífico a la que el Pentágono ordenó hace dos semanas poner rumbo al Golfo Pérsico. Con cerca de 2.200 marines a bordo del USS Tripoli, está previsto que lleguen este viernes, justo cuando concluyen los cinco días del ultimátum dado por Trump a Teherán, un ultimátum que inicialmente fue de 48 horas.. La reorganización del despliegue estadounidense en aguas del mar Arábigo y del Golfo Pérsico podría tratar, en caso de que fracasen las supuestas negociaciones con Irán, de reabrir el estrecho de Ormuz y neutralizar las capacidades iraníes sobre el paso y, por tanto, su capacidad para limitar el flujo de petróleo y dañar así la economía mundial para presionar a Estados Unidos e Israel. De hecho, el despliegue de los marines podría tener como objetivo la toma de una serie de islas de la costa iraní, claves para controlar el mencionado paso y sus rutas marítimas, según apunta un análisis del periódico The Wall Street Journal.. El sábado, Trump planteó paralizar sus ataques hasta el lunes, con intención de que durante ese tiempo Irán tomase la decisión de reabrir Ormuz y aseguró que el régimen de los ayatolás estaba dispuesto a negociar. Teherán sin embargo ha negado en todo momento esa posibilidad de diálogo y ha tildado de «engaño» las palabras del republicano. Ante el inmovilismo iraní, el inquilino de la Casa Blanca amplió el últimátum hasta este viernes.. A la llegada de ambas divisiones del Ejército estadounidense se suma una tercera orden del Pentágono sobre la 11.ª Unidad Expedicionaria de Marines, una unidad anfibia con sede en California, y que partió desde Estados Unidos la semana pasada rumbo a la zona, donde se espera que llegue a mediados de abril.
La 82.ª División Aerotransportada será destinada por el Pentágono al Golfo Pérsico. Allí se sumaría a la llegada de la 31.ª Unidad Expedicionaria de Marines desde el Pacífico.
20MINUTOS.ES – Internacional
Estados Unidos reordena y amplía su despliegue militar en el golfo Pérsico en mitad de los cinco días que Donald Trump ha decretado para pausar sus ataques en busca de un diálogo con Irán. Mientras transcurre ese plazo, el Pentágono habría ordenado el envío de 3.000 soldados de la 82.ª División Aerotransportada a la región, según informa Reuters de fuentes militares. Ni el Pentágono ni la Casa Blanca se han pronunciado aún al respecto, preguntados por la citada agencia.. Se trata de una división con sede en Carolina del Norte, y que sería aerotransportada a Oriente Medio. Allí, su despliegue se sumaría a la llegada de la 31.ª Unidad Expedicionaria de Marines, una división anfibia del despliegue estadounidense en el océano Pacífico a la que el Pentágono ordenó hace dos semanas poner rumbo al golfo Pérsico. Allí está previsto que lleguen este viernes, justo cuando concluyen los cinco días del ultimátum aplazado de Trump, con cerca de 2.200 marines a bordo del USS Tripoli.. La reorganización del despliegue estadounidense en aguas del mar Arábigo y del golfo Pérsico podríatratar, en caso de que fracasen las negociaciones con Irán, de reabrir el estrecho de Ormuz y neutralizar las capacidades iraníes sobre el paso y, por tanto, su capacidad para limitar el flujo de petróleo y dañar así la economía mundial para presionar a Estados Unidos e Israel. De hecho, el despliegue de los Marines podría tener como objetivo la toma de una serie de islas de la costa iraní, claves para controlar el estrecho de Ormuz y sus rutas marítimas, según apunta un análisis del periódico The Wall Street Journal.. Estos movimientos se producen en plena tregua entre Estados Unidos e Irán, decretada por el propio Trump. El mandatario estadounidense suspendía así un ultimátum sobre el régimen iraní para reabrir el estrecho de Ormuz, ante la voluntad de Teherán de negociar, según afirmó el republicano. Irán, no obstante, lo ha negado en todo momento, tildando de «engaño» las palabras de Trump.. A la llegada de ambas divisiones del Ejército estadounidense se suma una tercera orden del Pentágono sobre la 11.ª Unidad Expedicionaria de Marines, una unidad anfibia con sede en California, y que partió desde Estados Unidos la semana pasada rumbo a Oriente Medio, donde se espera que llegue a mediados de noviembre.
