La ciudad acoge este sábado el ‘Grand Départ’, el inicio de la ronda francesa en su 113 edición Leer
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«Sin duda, será uno de los principales momentos de la historia moderna de la ciudad», asegura convencido el concejal de Deportes del Ayuntamiento de Barcelona, David Escudé, al hablar del Gran Départ, la emblemática salida del Tour de Francia que este sábado acogerá la ciudad. En el plano deportivo, apunta, «es el siguiente escalón al de los Juegos Olímpicos de 1992».Hasta el domingo, Barcelona se erige en la capital mundial del ciclismo. Tres semanas después de la visita del Papa León XIV a la Sagrada Familia, donde inauguró su torre más elevada (172,5 metros), la icónica basílica ha sido esta tarde el escenario de gala donde se han presentado los 23 equipos participantes en la 113 edición de la ronda francesa. Un aperitivo en el que los ciclistas han recorrido los 950 metros que separan el templo diseñado por Antoni Gaudí de otra joya del modernismo catalán, el Recinto de Sant Pau. Un acto con el que el Ayuntamiento se ha propuesto «ir más allá del formato habitual y transformar el inicio del Tour en una experiencia artística y cultural», justo en la semana en que Barcelona ha acogido, hasta hoy, el Congreso Mundial de Arquitectos. «Este Gran Départ no solo pasará a la historia de Barcelona, sino a la del propio Tour, porque será el mejor y dejaremos un listón muy difícil de superar a Edimburgo [sede del arranque de la próxima edición de la Grande Boucle], presume Escudé.Hace justo dos años, el alcalde socialista Jaume Collboni y el director general del Tour, Christian Prudhomme, anunciaron el acuerdo para que la ciudad fuera la anfitriona, en 2026, de la salida oficial de la carrera ciclista de mayor prestigio internacional. Un contrato por el que el Consistorio y otras corporaciones han pagado casi 9,7 millones de euros a Amaury Sport Organisation (ASO), la empresa propietaria de la competición. Faltará por conocer el importe final de los gastos asociados a la organización, la seguridad o la movilidad, pero desde el Ayuntamiento aseguran que el retorno económico y la proyección será «muy superior». El consejero de Deportes de la Generalitat, el ex jugador de baloncesto Berni Álvarez (Pamesa Valencia, entre otros clubes), calcula que en toda la región será superior a 100 millones de euros.El camino para traer el Tour ya empezó a recorrerse en el anterior mandato, en el que el PSC era socio del Gobierno municipal de Ada Colau y había puesto el foco en recuperar la idea de «capitalidad deportiva». Los contactos con ASO, por su vinculación a la Volta a Catalunya, tuvieron el primer fruto en 2023, cuando la ciudad fue sede del inicio de La Vuelta, también en manos del imperio de la familia Amaury a través de Unipublic. Y luego llegaría la confirmación del Tour, esta vez sí, tras un intento fallido de haber sido su punto de partida en 2014.Aunque esta es la primera ocasión en que Barcelona alberga la siempre simbólica primera etapa, la ronda francesa ya había dejado su huella en otras tre
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