Jon Rahm firma un sólido 69 y lidera a los seis españoles en una jornada marcada por un Royal Birkdale cada vez más duro y seco Leer
Jon Rahm firma un sólido 69 y lidera a los seis españoles en una jornada marcada por un Royal Birkdale cada vez más duro y seco Leer
La primera jornada del Open Championship de Royal Birkdale trajo sol, calor, frustraciones y una cierta sensación de impotencia. De los seis representantes españoles, ninguno tuvo una jornada redonda. Simplemente sobrevivieron, cada uno con lo suyo, en un apacible primer día alejado de la épica de los campos links más extremos, pero con las dificultades de un terreno amarillo y polvoriento: Birkdale está cada vez más duro, rápido y seco.El norteamericano Jackson Suber, sin victorias, con un bagaje de solo dos majors jugados, es el líder. Llevó el torneo hasta -5. Jon Rahm volvió a ser el mejor español y el único capaz de ganar a Royal Birkdale, en un día que ni mucho menos le dejó satisfecho: su juego debería haber dado mucho más que un resultado de 69 golpes. «He jugado muy bien, pero no he conseguido meter putts. Los primeros seis y siete hoyos no hacía nada de viento. He estado muy cómodo con los hierros, he jugado muy ordenado», comentó el de Barrika, sin llegar a estar satisfecho con la jornada. «Cuando el campo juega duro y la bola rueda es lo más parecido a como se jugaba hace años, es cuando los campos links están más vivos», reflexionaba el español, que en los 13 primeros hoyos no falló ni una sola calle ni green. Rahm perdió más de un golpe y medio en los greens con respecto a la media del torneo y fue el cuarto mejor jugador del torneo en su juego hasta llegar a los greens. Rahm abandonaba el campo entre risas y abrazos con un Scottie Scheffler (68 golpes, -2), que incluso llegó a liderar el torneo, aunque esta versión de número uno, de momento, no le da para dominar majors. Otra decepción fue la de Rory McIlroy, que en una nueva lección de inconsistencia terminó con 74 golpes, +2, aunque en este caso, con un gran final con birdie en el complicado hoyo 18.Terminó muy frustrado Eugenio Chacarra: su ronda de par, 70 golpes, en otro tiempo hubiera tenido un regusto mucho más dulce, pero Chacarra ha crecido tanto en los últimos meses que no escondía un cierto desánimo: «Me gusta ganar torneos y es para lo que trabajo», comentaba el jugador madrileño, visiblemente contrariado tras un final con bogey. «El links golf es lo que tiene, estoy un poco frustrado, porque estoy jugando bien, pero estoy acabando mal». Chacarra, que ha ganado dos torneos del DP World Tour este año, logró robar al campo cinco birdies en las condiciones más complicadas de la tarde, aunque los cinco bogeys pesaron demasiado. Sin embargo, Chacarra no se conforma con simplemente pasar el corte. «Yo creo que soy el mejor aquí, obviamente no lo soy, pero tengo que pensar que puedo ganarles; si no, ¿para qué venimos?».La alta confianza del español contrasta con la de David Puig, inmerso en una pelea intensa por enderezar su driver desde hace aproximadamente un mes. «Venía aguantando un resultado más que decente, pero es lo que hay, una pena que los malos swings hayan aparecido; obviamente, frustrado, decepcionado y todo lo malo
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