El canciller alemán, Friedrich Merz, ha reconocido este lunes la magnitud del revés sufrido por la Unión Demócrata Cristiana (CDU) en las elecciones de Sajonia-Anhalt, donde la ultraderechista Alternativa para Alemania (AfD) se ha impuesto con un 43,8% de los votos. «Estamos todos profundamente consternados», ha admitido Merz, que ha calificado el resultado de «la derrota electoral más dura de la CDU en décadas». El canciller ha asegurado además que el resultado le afecta «personalmente» y ha subrayado que, pese al golpe, traducido en 20 puntos con respecto a 2021, hasta los 17,2%, el resultado de las urnas debe ser aceptado.. Merz ha defendido además que el Gobierno federal debe acelerar las reformas y mejorar la forma de comunicarlas para recuperar el apoyo ciudadano. «No solo debemos justificarlas racionalmente, sino también comunicarlas emocionalmente», ha señalado, comprometiéndose a «llegar a la gente de forma más eficaz en toda su gama de emociones». En alusión al avance de la AfD, aunque sin citarla expresamente, el canciller ha advertido de que «en nuestro país, el poder se otorga, no se toma» y ha asegurado que su Gobierno «garantizará el cumplimiento de la Ley Fundamental», según recoge Die Welt.. Al mismo tiempo, lanzó hacia el extranjero y de cara a los ciudadanos alemanes asustados por el avance de la ultraderecha el mensaje de que, aunque forma parte de la democracia que las mayorías cambien, los valores fundamentales de la Constitución no son objeto de votación ni de debate. «Sabemos que Alemania, debido a su historia, cuenta con una responsabilidad especial. Siempre mantendremos nuestro orden político y nuestro anclaje firme en Europa», prometió.. «Sabemos que Alemania, debido a su historia, cuenta con una responsabilidad especial. Siempre mantendremos nuestro orden político y nuestro anclaje firme en Europa», prometió. Las reglas que hacen posible que todos los ciudadanos vivan como parte de una misma comunidad conforman el «núcleo» del país y de la propia CDU, que va a defender este legado, según aseguró Merz, que también se comprometió personalmente a protegerlo. «Nuestras instituciones son estables y capaces de defenderse, nuestra Constitución protege y garantiza este orden y el Gobierno que dirijo se encargará de que se aplique la Constitución», aseguró. El ministro presidente de Sajonia-Anhalt de la UCD, Sven Schulze, ha subrayado junto al canciller que «como CDU, ya no tenemos mandato para gobernar. Somos la oposición», tras reunirse en comité con su partido. Preguntado por una posible fuga de diputados conservadores hacia AfD, Schulze ha descartado esa posibilidad, pero ha advertido de que el BSW y «la señora Wagenknecht» podrían acabar facilitando que la ultraderecha designe al próximo ministro-presidente de Sajonia-Anhalt.. Críticas del ala laborista del SPD y de los ministros de Interior. Entre el resto de grupos, el resultado ha provocado asimismo críticas dentro del ala laborista del SPD hacia el Gobierno del canciller Friedrich Merz. Cansel Kiziltepe, responsable del grupo de trabajo de los trabajadores del SPD (AfA), ha considerado, según Die Welt, que «el canciller Merz ha fracasado estrepitosamente con su enfoque actual». A su juicio, el deterioro del Estado del bienestar y unas reformas perjudiciales para los trabajadores están alimentando la pérdida de confianza en la política tradicional y favoreciendo a la AfD, por lo que reclama un «cambio de rumbo» en materias como las pensiones, la sanidad y la regulación del tiempo de trabajo.. Además, el presidente de la Conferencia de Ministros del Interior en Alemania, Andy Grote (SPD) ha indicado que «el poder estatal, y por ende el control sobre las autoridades de seguridad, en manos de un partido anticonstitucional con estrechos vínculos con Rusia supone un grave riesgo para la seguridad», según recoge Die Welt.. Por parte de la BSW (Alianza Sahra Wagenknecht-Por la Razón y la Justicia), grupo escindido de La Izquierda (die Linke), el candidato a estos comicios Thomas Schulze ha explicado que «no quieren hablar de una coalición con la AfD por el momento» y ha asegurado que «queremos ser una oposición constructiva». «Nuestra primera prioridad, si entramos en el parlamento estatal, es poner fin a las sanciones contra Rusia. Desde luego, no podemos hacerlo desde aquí. Es un asunto federal. Pero podemos iniciar el proceso desde aquí», ha declarado a Welt. El resultado de las elecciones, considera, «es una señal muy clara a nivel federal de que el Sr. Merz está en sus últimos días».. Reacciones europeas dispares. La extrema derecha europea celebró rápidamente el triunfo de AfD. Santiago Abascal (Vox) lo calificó de «resultado espectacular» y «una gran esperanza», mientras que Matteo Salvini (Liga) afirmó que «otra Europa es posible» frente a los discursos del miedo. Por su parte, André Ventura (Chega) felicitó la «victoria histórica» contra la inmigración descontrolada, sumándose a las felicitaciones de Geert Wilders (PVV), la francesa Sarah Knafo y el polaco Jacek Wilk.. En contraste, el resultado encendió las alarmas en el continente. El ministro francés Benjamin Haddad lo tildó de «momento grave» y advirtió que «el nacionalismo y la xenofobia nunca serán una solución», mientras que el primer ministro polaco, Donald Tusk, criticó con dureza a los políticos de su país que celebraron el éxito de AfD. Asimismo, Josef Schuster, del Consejo Central de los Judíos de Alemania, mostró su «consternación» ante la posibilidad de que la extrema derecha gobierne una región en solitario.
Merz ha defendido además que el Gobierno federal debe acelerar las reformas y mejorar la forma de comunicarlas para recuperar el apoyo ciudadano.
20MINUTOS.ES – Internacional
El canciller alemán, Friedrich Merz, ha reconocido este lunes la magnitud del revés sufrido por la Unión Demócrata Cristiana (CDU) en las elecciones de Sajonia-Anhalt, donde la ultraderechista Alternativa para Alemania (AfD) se ha impuesto con un 43,8% de los votos. «Estamos todos profundamente consternados», ha admitido Merz, que ha calificado el resultado de «la derrota electoral más dura de la CDU en décadas». El canciller ha asegurado además que el resultado le afecta «personalmente» y ha subrayado que, pese al golpe, traducido en 20 puntos con respecto a 2021, hasta los 17,2%, el resultado de las urnas debe ser aceptado.. Merz ha defendido además que el Gobierno federal debe acelerar las reformas y mejorar la forma de comunicarlas para recuperar el apoyo ciudadano. «No solo debemos justificarlas racionalmente, sino también comunicarlas emocionalmente», ha señalado, comprometiéndose a «llegar a la gente de forma más eficaz en toda su gama de emociones». En alusión al avance de la AfD, aunque sin citarla expresamente, el canciller ha advertido de que «en nuestro país, el poder se otorga, no se toma» y ha asegurado que su Gobierno «garantizará el cumplimiento de la Ley Fundamental», según recoge Die Welt.. Al mismo tiempo, lanzó hacia el extranjero y de cara a los ciudadanos alemanes asustados por el avance de la ultraderecha el mensaje de que, aunque forma parte de la democracia que las mayorías cambien, los valores fundamentales de la Constitución no son objeto de votación ni de debate. «Sabemos que Alemania, debido a su historia, cuenta con una responsabilidad especial. Siempre mantendremos nuestro orden político y nuestro anclaje firme en Europa», prometió.. «Sabemos que Alemania, debido a su historia, cuenta con una responsabilidad especial. Siempre mantendremos nuestro orden político y nuestro anclaje firme en Europa», prometió. Las reglas que hacen posible que todos los ciudadanos vivan como parte de una misma comunidad conforman el «núcleo» del país y de la propia CDU, que va a defender este legado, según aseguró Merz, que también se comprometió personalmente a protegerlo. «Nuestras instituciones son estables y capaces de defenderse, nuestra Constitución protege y garantiza este orden y el Gobierno que dirijo se encargará de que se aplique la Constitución», aseguró. El ministro presidente de Sajonia-Anhalt de la UCD, Sven Schulze, ha subrayado junto al canciller que «como CDU, ya no tenemos mandato para gobernar. Somos la oposición», tras reunirse en comité con su partido. Preguntado por una posible fuga de diputados conservadores hacia AfD, Schulze ha descartado esa posibilidad, pero ha advertido de que el BSW y «la señora Wagenknecht» podrían acabar facilitando que la ultraderecha designe al próximo ministro-presidente de Sajonia-Anhalt.. Críticas del ala laborista del SPD y de los ministros de Interior. Entre el resto de grupos, el resultado ha provocado asimismo críticas dentro del ala laborista del SPD hacia el Gobierno del canciller Friedrich Merz. Cansel Kiziltepe, responsable del grupo de trabajo de los trabajadores del SPD (AfA), ha considerado, según Die Welt, que «el canciller Merz ha fracasado estrepitosamente con su enfoque actual». A su juicio, el deterioro del Estado del bienestar y unas reformas perjudiciales para los trabajadores están alimentando la pérdida de confianza en la política tradicional y favoreciendo a la AfD, por lo que reclama un «cambio de rumbo» en materias como las pensiones, la sanidad y la regulación del tiempo de trabajo.. Además, el presidente de la Conferencia de Ministros del Interior en Alemania, Andy Grote (SPD) ha indicado que «el poder estatal, y por ende el control sobre las autoridades de seguridad, en manos de un partido anticonstitucional con estrechos vínculos con Rusia supone un grave riesgo para la seguridad», según recoge Die Welt.. Por parte de la BSW (Alianza Sahra Wagenknecht-Por la Razón y la Justicia), grupo escindido de La Izquierda (die Linke), el candidato a estos comicios Thomas Schulze ha explicado que «no quieren hablar de una coalición con la AfD por el momento» y ha asegurado que «queremos ser una oposición constructiva». «Nuestra primera prioridad, si entramos en el parlamento estatal, es poner fin a las sanciones contra Rusia. Desde luego, no podemos hacerlo desde aquí. Es un asunto federal. Pero podemos iniciar el proceso desde aquí», ha declarado a Welt. El resultado de las elecciones, considera, «es una señal muy clara a nivel federal de que el Sr. Merz está en sus últimos días».. Reacciones europeas dispares. La extrema derecha europea celebró rápidamente el triunfo de AfD. Santiago Abascal (Vox) lo calificó de «resultado espectacular» y «una gran esperanza», mientras que Matteo Salvini (Liga) afirmó que «otra Europa es posible» frente a los discursos del miedo. Por su parte, André Ventura (Chega) felicitó la «victoria histórica» contra la inmigración descontrolada, sumándose a las felicitaciones de Geert Wilders (PVV), la francesa Sarah Knafo y el polaco Jacek Wilk.. En contraste, el resultado encendió las alarmas en el continente. El ministro francés Benjamin Haddad lo tildó de «momento grave» y advirtió que «el nacionalismo y la xenofobia nunca serán una solución», mientras que el primer ministro polaco, Donald Tusk, criticó con dureza a los políticos de su país que celebraron el éxito de AfD. Asimismo, Josef Schuster, del Consejo Central de los Judíos de Alemania, mostró su «consternación» ante la posibilidad de que la extrema derecha gobierne una región en solitario.
