El portugués cambia el tono de sus primeras ruedas de prensa tras la polémica del derbi contra el Atlético. Denuncia que no expulsaran a Romero y Lee y que los árbitros han favorecido al Barça y a los rojiblancos. Leer
El portugués cambia el tono de sus primeras ruedas de prensa tras la polémica del derbi contra el Atlético. Denuncia que no expulsaran a Romero y Lee y que los árbitros han favorecido al Barça y a los rojiblancos. Leer
Estábamos todos un poco expectantes desde su llegada, como esperando que en cualquier momento se encendiera el fuego. Y él, por su tono, y los trabajadores del club, por sus comentarios, insistían una y otra vez en un Jose Mourinho «más tranquilo». Bueno, olvídense. Hay incendio. El portugués ha vuelto. Salió a una rueda de prensa con un papel, como en diciembre de 2010 cuando apareció con los errores de Clos Gómez tras un Real Madrid – Sevilla, y enseñó a todo el mundo las dos acciones polémicas del derbi ante el Atlético. «No debería ni haber comparecencia, porque la historia del partido esta aquí», dijo, señalando las acciones de Cuti Romero y Kang-In Lee sobre Jude Bellingham y Fede Valverde. El Madrid es ahora mismo una trinchera contra el Comité Técnico de Árbitros. Ningún jugador salió a zona mixta porque, según fuentes internas del vestuario, se arriesgaban a ser sancionados. Pero no hizo falta, estaba Mourinho.. Fue un derbi caliente en todos los sentidos. Temperaturas altas en el ambiente y en el césped, donde los agarrones, las faltas y las protestas protagonizaron un encuentro que no tuvo freno. El Madrid reclamó dos rojas a Romero y Lee en la primera parte y Huijsen fue expulsado tras cometer penalti sobre Giuliano cuando era el último hombre. Punto de inflexión a un duelo eléctrico que se llevó el Atlético y que terminó con Mourinho desatado en la sala de prensa.. El portugués apareció ante los medios con las fotografías impresas de las acciones, criticó al árbitro de campo, al del VAR, felicitó al CTA y puso ejemplos de lo que él considera que han sido decisiones que han beneficiado al Atlético y al Barcelona en estas primeras jornada.. «Quien tiene que estar feliz es la gente del Atlético y el Comité Técnico de Árbitros por su designación arbitral. Enhorabuena. Ha sido todo muy extraño. Primero, una semana antes ya se sabía quién era el árbitro, cuando según me dicen esto es 24 horas antes. Después se mete un árbitro de 41 años, sin internacionalidades… No será porque es un gran árbitro. Después el pobre no ha podido con la presión», siguió.. En el 36 llegó la primera jugada polémica. Un choque entre Bellingham y Romero que Ortiz Arias resolvió con amarilla para el inglés. El VAR, sin embargo, le llamó para que lo revisara en la pantalla. El colegiado lo vio, le quitó la amarilla al británico y se la sacó al argentino, mientras los madridistas pedían la roja para el central por poner la plancha en el muslo del centrocampista.. Según la norma del CTA, hubo revisión por un error de identidad al sacar amarilla al futbolista equivocado, pero en esas acciones no se revisa la infracción como tal. Algo que el Madrid no termina de entender, porque en dicha norma también se dice que «las únicas excepciones son los incidentes que entran dentro de las categorías revisables por el VAR: goles e infracciones previas a un gol, decisiones relativas a penaltis e incidentes de roja». Eso es lo que indigna al Madrid.. Unos minutos después, el banquillo del Madrid pidió la roja para Kang-In Lee por una dura entrada con la plancha sobre el gemelo derecho de Valverde, que protestó al colegiado sin éxito. «El señor Trujillo, el del VAR, lo ha llamado a la primera roja y no le ha llamado en la segunda que es más grave que la primera. Este señor tiene una historia muy completa como árbitro de VAR en los partidos del Madrid. Pues enhorabuena al comité de designación arbitral», criticó.. Las dos acciones calentaron el duelo y Ortiz Arias expulsó en el descanso a Pedro Machado, asistente de Mourinho, y al entrenador de porteros del Atlético, Pablo Vercellone, por una pelea en los vestuarios.. El penalti de Huijsen a Giuliano provocó la segunda revisión de la tarde. El colegiado había señalado penalti y amarilla, pero tras revisarlo en el VAR castigó al central con una roja directa que condenó al Madrid. «En el vestuario me dicen que si no hay una intención clara de derribar no es roja», dijo Mourinho, que recordó lo que para él son «cosas extrañas en estas jornadas».. «El gol anulado a Osasuna o el penalti en San Sebastián contra el Atlético, es para reir, el penalti al Barcelona es para reir, la no expulsión ante el Athletic con este chico que ha sido muy simpático con el Barça… Pensaba que encontraba una Liga diferente a la que había dejado (en 2013), y no, me han explicado por qué no era diferente. Negreira no está, ¿no?», se preguntó el portugués.. El Madrid se va al parón a seis puntos del Barça, pero Mourinho no pierde la esperanza, aunque con una condición: «No quiero pensar que estaba preparado. Si nos dejan competir en igualdad, queda mucho».
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