Es el sueño de la mayoría de las personas. Ganar un premio de lotería, uno grande, que te permita hacer realidad tus sueños y vivir a cuerpo de rey el resto de tu vida. Pero en realidad, las historias suelen ser muy diferentes.El diario The Sun ha entrevistado a Andy Carter, el asesor principal de Allwyn, la empresa que gestiona los sorteos de lotería en Reino Unido, y este explica que cuando las personas ganan, «esas cosas nunca suceden porque la vida se vuelve más seria».La primera reacción de los ganadores suele ser muy común: «La gente no se lo cree, sobre todo con las victorias online, porque no tienen un papel delante», dice Carter. «Están en estado de shock, en negación, y la gente desconfía de las estafas. Pero una vez que les explicas las medidas de seguridad y empiezan a revisar sus números, ese shock inicial comienza a desaparecer», prosigue el ejecutivo de la compañía Allwyn.Y aunque la mayoría de la gente dice que si gana varios millones lo primero que haría sería dejar de trabajar, la realidad no es así: «La gente piensa que van a dejar de trabajar, pero en realidad la mayoría no lo hace».»Puede que reduzcan sus horas o cambien de trabajo, pero el trabajo les da estructura. Les da un motivo para levantarse por la mañana», prosigue el ejecutivo de Allwyn.»El dinero no cambia a las personas. Simplemente les da más opciones», afirma Carter, que dice que estos premios grandes también afectan a las personas que rodean a los ganadores.»Si tu hermano ha ganado 322 millones de libras y quiere ayudarte, lo acompañarás en ese camino. Si tu mejor amigo ha ganado 322 millones de libras y quiere ayudarte, lo acompañarás en ese camino», dice. «No se trata solo de un ganador de la lotería. También se trata de su familia y amigos», agrega Carter.En cuanto a las cosas en las que se gastan el dinero los ganadores, Carter dice que «sin duda, ha habido un cambio desde que empecé a asesorar a ganadores». «La gente se ha alejado de los artículos de lujo. (Ahora) quieren experiencias», sostiene Andy Carter.
«Puede que reduzcan horas o cambien, pero el trabajo les da estructura. Les da un motivo para levantarse por la mañana», dice Andy Carter, ejecutivo de loterías en Reino Unido.
20MINUTOS.ES – Internacional
Es el sueño de la mayoría de las personas. Ganar un premio de lotería, uno grande, que te permita hacer realidad tus sueños y vivir a cuerpo de rey el resto de tu vida. Pero en realidad, las historias suelen ser muy diferentes.El diario The Sun ha entrevistado a Andy Carter, el asesor principal de Allwyn, la empresa que gestiona los sorteos de lotería en Reino Unido, y este explica que cuando las personas ganan, «esas cosas nunca suceden porque la vida se vuelve más seria».La primera reacción de los ganadores suele ser muy común: «La gente no se lo cree, sobre todo con las victorias online, porque no tienen un papel delante», dice Carter. «Están en estado de shock, en negación, y la gente desconfía de las estafas. Pero una vez que les explicas las medidas de seguridad y empiezan a revisar sus números, ese shock inicial comienza a desaparecer», prosigue el ejecutivo de la compañía Allwyn.Y aunque la mayoría de la gente dice que si gana varios millones lo primero que haría sería dejar de trabajar, la realidad no es así: «La gente piensa que van a dejar de trabajar, pero en realidad la mayoría no lo hace».»Puede que reduzcan sus horas o cambien de trabajo, pero el trabajo les da estructura. Les da un motivo para levantarse por la mañana», prosigue el ejecutivo de Allwyn.»El dinero no cambia a las personas. Simplemente les da más opciones», afirma Carter, que dice que estos premios grandes también afectan a las personas que rodean a los ganadores.»Si tu hermano ha ganado 322 millones de libras y quiere ayudarte, lo acompañarás en ese camino. Si tu mejor amigo ha ganado 322 millones de libras y quiere ayudarte, lo acompañarás en ese camino», dice. «No se trata solo de un ganador de la lotería. También se trata de su familia y amigos», agrega Carter.En cuanto a las cosas en las que se gastan el dinero los ganadores, Carter dice que «sin duda, ha habido un cambio desde que empecé a asesorar a ganadores». «La gente se ha alejado de los artículos de lujo. (Ahora) quieren experiencias», sostiene Andy Carter.
