El socio de Uría Menéndez y presidente de Redi pide valentía a los líderes y recuerda que visibilizarse «no es buscar protagonismo» sino trabajar por los que llegan detrás Leer
El socio de Uría Menéndez y presidente de Redi pide valentía a los líderes y recuerda que visibilizarse «no es buscar protagonismo» sino trabajar por los que llegan detrás Leer
Las vistas privilegiadas desde la planta 11 de la sede de Uría Menéndez permiten contemplar un Madrid que ha cambiado mucho en las últimas décadas. También las empresas. Borja Sainz de Aja (Pamplona, 1976) ha sido testigo de ambas transformaciones. Socio del despacho desde hace años y presidente de Redi, la mayor red empresarial por la diversidad LGTBI en España, ha vivido en primera persona la evolución de un mundo corporativo en el que la orientación sexual pasó de ser un asunto silenciado a formar parte de la conversación sobre talento y liderazgo. Coincidiendo con la semana del Orgullo, conversa con Actualidad Económica sobre diversidad, regulación, referentes y empresa, pero también sobre el coste de esconderse y la liberación que supone dejar de hacerlo.Lleva 27 años en el bufete. ¿Qué ha cambiado en este tiempo desde el punto de vista del colectivo LGBTI?Lo que ha llegado es la diversidad. Cuando yo empecé, en un despacho de algo más de 150 profesionales, fundamentalmente mandaba el aspecto profesional. Los aspectos personales o la diversidad no estaban visibilizados ni se les esperaba, por así decirlo. El despacho ha ido con los tiempos; e incluso diría que, en este tiempo y en este sector, ha ido por delante de los tiempos. Para nosotros el talento es una cuestión crítica, y hablar de talento es hablar de personas.¿Cuándo se decide dar un paso adelante en la empresa?Nos dimos cuenta a principios de la década pasada de que había que apelar a todo el talento en la sociedad. Eso implicaba buscar nuevos centros educativos de los que traer gente, hacer medidas especialmente dirigidas a personas de distintos colectivos… de alguna manera, todo eso llevó a que en la conversación hoy en día se normalicen los aspectos personales. En una sociedad limitada (S.L.), como lo es Uría Menéndez, estos aspectos son esenciales.¿De qué manera?Porque en torno a ellos se construye la confianza.¿El armario implica desconfianza?Las personas que pertenecemos a colectivos infrarrepresentados en los puestos de dirección tendemos a asumir, porque ya venimos con esa barrera, que es mejor para nosotros no expresar aspectos personales en nuestras carreras profesionales. Y sin embargo, es justo al revés. Al no mencionar esos aspectos y ocuparte muy bien de no compartir nada personal con tus compañeros, lo que generas es, naturalmente, una cierta rareza, desconfianza, extrañeza y distancia.¿Y eso es un lastre también profesional?Eso hace que tengas menos posibilidades de desarrollo profesional.¿Cuál ha sido para su bufete el resultado de este viaje?El haber sabido traer desde hace ya 15 años todos esos aspectos personales a la conversación pública dentro del despacho ha puesto las condiciones para que nuestros profesionales se sientan capacitados, seguros y cómodos para expresar aspectos de su vida y crear relaciones de confianza.En su caso, su salida del armario laboral fue prácticamente por un encargo de la empresa, ¿
Actualidad Económica // elmundo
