Emma Suárez comienza esta charla mencionando “Dulce pájaro de juventud”, película de Richard Brooks que adapta un libreto de Tennessee Williams. En ella, Paul Newman es un eterno aspirante a actor que no ha conseguido que su carrera despegue. Sin embargo, empieza una relación sentimental con otra intérprete venida a menos, Geraldine Page, con la esperanza de que su estrellato pueda finalmente cumplirse. Aunque esta trama dista bastante de la de “El anfitrión”, sí que ve semejanzas en esas enredaderas donde el dinero y la frustración colisionan. “El infiltrado” está basada en el libro de Panos Karnezis “The birthday party”, título que se mantuvo para la película aunque la distribuidora en España la haya traducido de distinta manera. “Quizá ‘La fiesta de cumpleaños’ era un nombre muy infantil”, plantea Miguel Ángel Jiménez, que reconoce que al principio le chocó mucho esta decisión, pero ha acabado abrazándola. Él es el director de este drama en el que un magnate griego festeja en una isla de su propiedad el cumpleaños número 25 de su única hija viva, pues su otro heredero falleció prematuramente. Viviendo con ese peso difícil de sobrellevar, el convite, con aristócratas de distintos países, será el escenario ideal para que las tensiones familiares y pasionales de todos los presentes dinamiten. Esta descripción se asemeja, indudablemente, a la de una de las figuras más populares del siglo pasado: el multimillonario Aristóteles Onassis. El realizador matiza que en la novela se ve claramente que el protagonista es un trasunto del empresario, y con esa idea comenzó el proyecto. No obstante, el actor principal expresó su deseo, según Jiménez, de crear un mundo apartado del que fuera marido de Jacqueline Kennedy. Éste es, ni más ni menos, Willem Dafoe. A pesar de la reestructuración de su rol, el cineasta lo deja claro: “Aquellos que sepan algo de historia identificarán a quién estamos retratando al momento”. Acompañando a este “tan pobre que no tenía más que dinero”, tal como cantaba Sabina, está un reparto coral. “El libro se centraba principalmente en las relaciones entre el padre y la hija, pero yo quería poner el foco en el resto de los personajes”, asegura Jiménez. Por ello, aparte de la descendiente, la danesa Victoria Carmen Sonne, que fue la desdichada Karoline en “La chica de la aguja”, encontramos una amalgama de caras patrias e internacionales, como Carlos Cuevas, Christos Stergioglou (los más fans helénicos lo recordarán por ser el tirano padre en “Canino” de Yorgos Lanthimos) y Emma Suárez en el rol de nueva novia de Dafoe. Para la ocasión, la madrileña habla casi exclusivamente en inglés. “Ha sido un desafío enorme, no solo por la lengua, sino por la magnitud de la producción”, explica. Sin embargo, el realizador, sentado a su lado, considera que no fue una hazaña que le costara mucho, pues “desde los primeros ensayos, se pro
Esta película sobre una fiesta de ricos cuenta con el protagonismo de Willem Dafoe como trasunto de Aristóteles Onassis y Emma Suárez en un papel hablado en inglés
Emma Suárez comienza esta charla mencionando “Dulce pájaro de juventud”, película de Richard Brooks que adapta un libreto de Tennessee Williams. En ella, Paul Newman es un eterno aspirante a actor que no ha conseguido que su carrera despegue. Sin embargo, empieza una relación sentimental con otra intérprete venida a menos, Geraldine Page, con la esperanza de que su estrellato pueda finalmente cumplirse. Aunque esta trama dista bastante de la de “El anfitrión”, sí que ve semejanzas en esas enredaderas donde el dinero y la frustración colisionan. “El infiltrado” está basada en el libro de Panos Karnezis “The birthday party”, título que se mantuvo para la película aunque la distribuidora en España la haya traducido de distinta manera. “Quizá ‘La fiesta de cumpleaños’ era un nombre muy infantil”, plantea Miguel Ángel Jiménez, que reconoce que al principio le chocó mucho esta decisión, pero ha acabado abrazándola. Él es el director de este drama en el que un magnate griego festeja en una isla de su propiedad el cumpleaños número 25 de su única hija viva, pues su otro heredero falleció prematuramente. Viviendo con ese peso difícil de sobrellevar, el convite, con aristócratas de distintos países, será el escenario ideal para que las tensiones familiares y pasionales de todos los presentes dinamiten. Esta descripción se asemeja, indudablemente, a la de una de las figuras más populares del siglo pasado: el multimillonario Aristóteles Onassis. El realizador matiza que en la novela se ve claramente que el protagonista es un trasunto del empresario, y con esa idea comenzó el proyecto. No obstante, el actor principal expresó su deseo, según Jiménez, de crear un mundo apartado del que fuera marido de Jacqueline Kennedy. Éste es, ni más ni menos, Willem Dafoe. A pesar de la reestructuración de su rol, el cineasta lo deja claro: “Aquellos que sepan algo de historia identificarán a quién estamos retratando al momento”. Acompañando a este “tan pobre que no tenía más que dinero”, tal como cantaba Sabina, está un reparto coral. “El libro se centraba principalmente en las relaciones entre el padre y la hija, pero yo quería poner el foco en el resto de los personajes”, asegura Jiménez. Por ello, aparte de la descendiente, la danesa Victoria Carmen Sonne, que fue la desdichada Karoline en “La chica de la aguja”, encontramos una amalgama de caras patrias e internacionales, como Carlos Cuevas, Christos Stergioglou (los más fans helénicos lo recordarán por ser el tirano padre en “Canino” de Yorgos Lanthimos) y Emma Suárez en el rol de nueva novia de Dafoe. Para la ocasión, la madrileña habla casi exclusivamente en inglés. “Ha sido un desafío enorme, no solo por la lengua, sino por la magnitud de la producción”, explica. Sin embargo, el realizador, sentado a su lado, considera que no fue una hazaña que le costara mucho, pues “desde los primeros ensayos, se pro
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