Madrugar para coger un vuelo no cuesta tanto. Y más si el avión es con destino Gran Canaria para escuchar el nuevo disco de Quevedo. El cantante invitó a 20minutos para descubrir en primicia El Baifo de una manera muy especial: una ruta en coche con él y su equipo por diferentes localizaciones de la isla que hacen de esta primera impresión algo único y diferente a escucharlas desde casa o con auriculares.. Nada más aterrizar, nos fuimos a desayunar para coger fuerzas y comenzar esta aventura musical. La primera parada fue en Las Coloradas. Desde un mirador con vistas nubladas a la ciudad de Las Palmas escuchamos los primeros temas del disco: Está en casa, Caprichoso y El Baifo. En este bloque se perciben de una manera notable ritmos de reguetón antiguo, un género que al artista le va como guante en mano y que sus fans le han reclamado tanto.. «Ocho islas, un sentimiento», canta Quevedo en el tercer tema nombrado, y no es para menos, pues este proyecto se caracteriza por esa identidad canaria de la que tan orgulloso se siente. Para ello, en este tema hace homenaje también a un himno insular: Vivo en un archipiélago, del cantante canario Manuel Negrín, conocido artísticamente como Pololo.. En dirección a nuestro siguiente destino, descubrimos Gáldar, un pueblo al noroeste de la isla que da nombre al cuarto tema del álbum y donde se ha formado parte de este. Esta canción invita a dejarse llevar y a poner el foco en lo que apetece en el momento, sin pensar en lo que el futuro deparará. Con él llegamos a Puerto de Sardina, donde escuchamos Scandic, tema que publicó como previa a la salida del disco y que, junto a Ni Borracho, ha conseguido liderar las listas de éxitos durante semanas consecutivas. Este segundo bloque lo cierra Al Golpito, canción en la que Quevedo cuenta con las voces de Nueva Línea, el grupo de orquesta que ha conquistado las redes y que se convierte en esa colaboración que no sabíamos que necesitábamos en nuestras vidas hasta que se ha fraguado.. Continuamos con la ruta y nos adentramos en el interior de la isla. Entre curvas cerradas, carreteras empinadas y un paisaje completamente verde bajo un cielo ya abierto y con el sol iluminando, llegan las siguientes canciones de El Baifo: 2010ypico, un tema que recuerda a Tu Chat —tema que publicó en verano de 2025—, que habla de una ruptura desde la nostalgia y funciona como un «refugio emocional», y Algo va a pasar, en la que se junta con La Pantera, Lucho RK y Juseph para plasmar en un tema fiestero la influencia de esa escena canaria que han consolidado entre los cuatro y que les ha llevado a lo más alto.. A nuestra llegada al pueblo de Tejeda descubrimos Flakito y Hookah y Calor, dos canciones que nada tienen que ver en cuanto a ritmos con lo que veníamos escuchando durante todo el trayecto. En ellas, Quevedo arriesga y acierta con una bossanova y un afrobeat perfectos para disfrutar en un tardeo de verano con amigos y vistas al mar. Tras ello, hacemos una parada para comer en la finca de Borja Marrero, un cocinero con estrella Michelin que nos deleita con sus quesos elaborados por él mismo, así como con un mojo casero, pierna de cordero de plato principal y unas palmeras y helados artesanales de postre.. «De todos los álbumes que he hecho, es del que más tranquilo estoy, dentro del estrés que aun así conlleva. Escucharlo con contexto tiene mucho más sentido. (El Baifo) viene de una necesidad personal grande de explicar la sensación que tengo de querer volver a casa para disfrutar de todo lo que ha pasado este tiempo», nos cuenta en la sobremesa.. Es un disco al que se le ha dado formado durante un año en diferentes partes del mundo, pero que cobra sentido en Gran Canaria: «Hay temas que hice en Costa Rica, en mitad de la gira, otros los hicimos en Puerto Rico, en Ibiza… Al final de verano dije: ‘Vale, me tengo que venir aquí a terminarlo porque estoy más relajado y me contagio menos de la industria, de los estándares a los que hay que llegar’. Aquí siento que no tengo a nadie con quien hablar de eso y lo agradezco».. Ese mensaje de identidad cultural que engloba a El Baifo recuerda, en cierta medida, a Debi tirar más fotos de Bad Bunny, donde el artista puertorriqueño hace una reivindicación de su isla de manera explícita en las letras de las canciones. «Es inevitable la comparación y yo a él le admiro, es mi inspiración máxima. Pero, a diferencia del de Bad Bunny, que ha metido temas de folclore, salsa, la plena, (El Baifo) yo no me he metido ahí porque creo que no era el momento de hacer una folía; ni me sale, ni me apetece ahora mismo tanto eso. Que el álbum esté ligado a mi tierra, creo que, para todo el mundo que haya seguido mi carrera, tiene sentido», explica Quevedo al respecto.. Para él, la música es tanto su trabajo como su hobby, y es por ello que, ese sentido, puede llegar incluso a convertirse en algo «secundario», ya que es consciente de que «hay cosas más importantes». Este trabajo plasma la evolución y madurez del artista y él está «contento» con lo que ha hecho y con lo que ha conseguido plasmar en él.. Antes de volver a los coches para finalizar con la ruta, escuchamos Mi Balcón, uno de los temas más sinceros del álbum. Desde ese propio balcón, Quevedo se sitúa en una casa costera desde la que ve la vida y los cambios de esta pasar. Para subir los ánimos y volver a la pista de baile, le sigue Ni Borracho y La Graciosa, canción en la que cuenta con la voz de Elvis Crespo, una colaboración inesperada, pero muy significativa y que cierra un círculo generacional.. Para despedir esta jornada nos trasladamos al Mirador Degollada de Becerra, donde Quevedo nos pone, desde el interior de su coche, Hijo de volcán, el tema más «puro, honesto y crudo» del álbum. En él, muestra su lado más íntimo y vulnerable y reflexiona sobre los diferentes aspectos del proceso, tanto los positivos como esos miedos e inseguridades que ha descubierto en el camino.. Con esta canción y contemplando las vistas a las montañas y los campos del interior de Gran Canaria, concluimos este viaje sonoro y lleno de múltiples sensaciones con las que nos hemos quedado después de haber escuchado El Baifo al completo.
’20minutos’ se va hasta Gran Canaria para escuchar el nuevo trabajo del artista de una manera muy especial y diferente al hacerlo desde casa o con auriculares.
Madrugar para coger un vuelo no cuesta tanto. Y más si el avión es con destino Gran Canaria para escuchar el nuevo disco de Quevedo. El cantante invitó a 20minutos para descubrir en primicia El Baifo de una manera muy especial: una ruta en coche con él y su equipo por diferentes localizaciones de la isla que hacen de esta primera impresión algo único y diferente a escucharlas desde casa o con auriculares.. Nada más aterrizar, nos fuimos a desayunar para coger fuerzas y comenzar esta aventura musical. La primera parada fue en Las Coloradas. Desde un mirador con vistas nubladas a la ciudad de Las Palmas escuchamos los primeros temas del disco: Está en casa, Caprichoso y El Baifo. En este bloque se perciben de una manera notable ritmos de reguetón antiguo, un género que al artista le va como guante en mano y que sus fans le han reclamado tanto.. «Ocho islas, un sentimiento», canta Quevedo en el tercer tema nombrado, y no es para menos, pues este proyecto se caracteriza por esa identidad canaria de la que tan orgulloso se siente. Para ello, en este tema hace homenaje también a un himno insular: Vivo en un archipiélago, del cantante canario Manuel Negrín, conocido artísticamente como Pololo.. Vistas a la ciudad de Las Palmas desde la carretera.20MINUTOS. En dirección a nuestro siguiente destino, descubrimos Gáldar, un pueblo al noroeste de la isla que da nombre al cuarto tema del álbum y donde se ha formado parte de este. Esta canción invita a dejarse llevar y a poner el foco en lo que apetece en el momento, sin pensar en lo que el futuro deparará. Con él llegamos a Puerto de Sardina, donde escuchamos Scandic, tema que publicó como previa a la salida del disco y que, junto a Ni Borracho, ha conseguido liderar las listas de éxitos durante semanas consecutivas. Este segundo bloque lo cierra Al Golpito, canción en la que Quevedo cuenta con las voces de Nueva Línea, el grupo de orquesta que ha conquistado las redes y que se convierte en esa colaboración que no sabíamos que necesitábamos en nuestras vidas hasta que se ha fraguado.. Continuamos con la ruta y nos adentramos en el interior de la isla. Entre curvas cerradas, carreteras empinadas y un paisaje completamente verde bajo un cielo ya abierto y con el sol iluminando, llegan las siguientes canciones de El Baifo: 2010ypico, un tema que recuerda a Tu Chat —tema que publicó en verano de 2025—, que habla de una ruptura desde la nostalgia y funciona como un «refugio emocional», y Algo va a pasar, en la que se junta con La Pantera, Lucho RK y Juseph para plasmar en un tema fiestero la influencia de esa escena canaria que han consolidado entre los cuatro y que les ha llevado a lo más alto.. A nuestra llegada al pueblo de Tejeda descubrimos Flakito y Hookah y Calor, dos canciones que nada tienen que ver en cuanto a ritmos con lo que veníamos escuchando durante todo el trayecto. En ellas, Quevedo arriesga y acierta con una bossanova y un afrobeat perfectos para disfrutar en un tardeo de verano con amigos y vistas al mar. Tras ello, hacemos una parada para comer en la finca de Borja Marrero, un cocinero con estrella Michelin que nos deleita con sus quesos elaborados por él mismo, así como con un mojo casero, pierna de cordero de plato principal y unas palmeras y helados artesanales de postre.. Quevedo durante la escucha de ‘El Baifo’, su tercer disco.ÁLVARO MÉNDEZ. «De todos los álbumes que he hecho, es del que más tranquilo estoy, dentro del estrés que aun así conlleva. Escucharlo con contexto tiene mucho más sentido. (El Baifo) viene de una necesidad personal grande de explicar la sensación que tengo de querer volver a casa para disfrutar de todo lo que ha pasado este tiempo», nos cuenta en la sobremesa.. Es un disco al que se le ha dado formado durante un año en diferentes partes del mundo, pero que cobra sentido en Gran Canaria: «Hay temas que hice en Costa Rica, en mitad de la gira, otros los hicimos en Puerto Rico, en Ibiza… Al final de verano dije: ‘Vale, me tengo que venir aquí a terminarlo porque estoy más relajado y me contagio menos de la industria, de los estándares a los que hay que llegar’. Aquí siento que no tengo a nadie con quien hablar de eso y lo agradezco».. Ese mensaje de identidad cultural que engloba a El Baifo recuerda, en cierta medida, a Debi tirar más fotos de Bad Bunny, donde el artista puertorriqueño hace una reivindicación de su isla de manera explícita en las letras de las canciones. «Es inevitable la comparación y yo a él le admiro, es mi inspiración máxima. Pero, a diferencia del de Bad Bunny, que ha metido temas de folclore, salsa, la plena, (El Baifo) yo no me he metido ahí porque creo que no era el momento de hacer una folía; ni me sale, ni me apetece ahora mismo tanto eso. Que el álbum esté ligado a mi tierra, creo que, para todo el mundo que haya seguido mi carrera, tiene sentido», explica Quevedo al respecto.. Para él, la música es tanto su trabajo como su hobby, y es por ello que, ese sentido, puede llegar incluso a convertirse en algo «secundario», ya que es consciente de que «hay cosas más importantes». Este trabajo plasma la evolución y madurez del artista y él está «contento» con lo que ha hecho y con lo que ha conseguido plasmar en él.. Antes de volver a los coches para finalizar con la ruta, escuchamos Mi Balcón, uno de los temas más sinceros del álbum. Desde ese propio balcón, Quevedo se sitúa en una casa costera desde la que ve la vida y los cambios de esta pasar. Para subir los ánimos y volver a la pista de baile, le sigue Ni Borracho y La Graciosa, canción en la que cuenta con la voz de Elvis Crespo, una colaboración inesperada, pero muy significativa y que cierra un círculo generacional.. Para despedir esta jornada nos trasladamos al Mirador Degollada de Becerra, donde Quevedo nos pone, desde el interior de su coche, Hijo de volcán, el tema más «puro, honesto y crudo» del álbum. En él, muestra su lado más íntimo y vulnerable y reflexiona sobre los diferentes aspectos del proceso, tanto los positivos como esos miedos e inseguridades que ha descubierto en el camino.. Vistas desde el Mirador Degollada de Becerra (Gran Canaria).ÁLVARO MÉNDEZ. Con esta canción y contemplando las vistas a las montañas y los campos del interior de Gran Canaria, concluimos este viaje sonoro y lleno de múltiples sensaciones con las que nos hemos quedado después de haber escuchado El Baifo al completo.
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