El acuerdo de transferencia del jugador al club francés generará unos ingresos de aproximadamente 50 millones de euros para la organización del Barcelona.
El acuerdo de transferencia del jugador al club francés generará unos ingresos de aproximadamente 50 millones de euros para la organización del Barcelona.
La etapa de Ferran Torres como jugador del Barça a todas luces ya es historia. El club azulgrana ha cerrado este mismo martes la venta del futbolista, autor del tanto que le dio a la Roja el segundo Mundial de su historia, al PSG a cambio de algo menos de 50 millones de euros según se señala desde el entorno de la entidad barcelonista.
A falta de que el club que preside Joan Laporta haga oficial la operación, está previsto que el jugador, que no se ha entrenado con el equipo pese a que este mismo miércoles culminó el plazo de vacaciones concedidas a los internacionales que llegaron más lejos en la última cita mundialista, ponga rumbo a París para incorporarse a la disciplina del equipo que dirige Luis Enrique, su gran valedor en su etapa como seleccionador español.
La venta de Ferran, cuyo contrato con el Barça culminaba el 30 de junio del año que viene, le supone además al club azulgrana un ahorro de unos 8 millones de euros que, tal y como quedó reflejado en el acuerdo de traspaso alcanzado en su momento con el Manchester City, debería haberle abonado al club inglés en caso de que hubiera prorrogado su compromiso con el club.
El hecho de que el propio futbolista dejara completamente abierta la puerta a una salida de la entidad barcelonista a lo largo de su particular tour por televisiones estadounidenses, que tuvo lugar la semana pasada a instancias de su patrocinador deportivo personal, ya había dejado muy claro a propios y extraños que la posibilidad de que continuara a las órdenes de Hansi Flick en el curso que ya está a punto de comenzar eran mucho más que remotas.
También, que el alemán le diera mucho protagonismo a lo largo de la pasada temporada pesó aparentemente en este caso mucho menos que los esfuerzos por incorporar a un relevo en principio de campanillas para cubrir la salida de Robert Lewandowski, que puso fin a su etapa en el club hace solo unos meses.
Ferran, de hecho, llegó a dejar caer que no se sentía lo bastante valorado por el club azulgrana. Algo que, unido al montante que debía abonarse como variable para el City, en caso de sellar su continuidad, acabó siendo también decisivo para que el Barça acelerara su salida.
Tras una primera oferta del PSG considerada del todo insuficiente por la entidad, cifrada en unos 40 millones de euros, finalmente el conjunto parisino ha optado por acercarse más a los 50 millones en que, en principio, habían tasado los azulgrana su venta. Una cantidad que, en este caso, no contará con las tan típicas variables que suelen manejarse en este tipo de operaciones.
La venta del delantero, además, podría acelerar también la llegada al club de Rodri, una de las operaciones que ahora mismo tiene el Barça abiertas, junto con la de reforzar la punta de ataque. Algo que, tras la marcha del Tiburón, se hace si cabe incluso un poco más urgente.
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