15.000 euros, nada más y nada menos, fue la cantidad que Fermín desembolsó a una supuesta vidente que le prometía torcer el rumbo de su vida sentimental mediante amarres de amor. A sus 65 años, ha visitado Y ahora Sonsoles para hacer pública su experiencia y advertir a quienes, empujados por la angustia, puedan confiar en promesas similares.
El afectado ha decidido hablar, aunque no enseñar su rostro. Se ha sentado en el plató del programa de espaldas a la cámara para preservar su identidad mientras reconstruía una historia que comenzó en julio de 2025, cuando vio anunciados los servicios de la mujer y contactó con ella a través de mensajes.
«Yo estaba conociendo a una chica y nos enfadamos y yo quería saber si ella quería seguir conmigo», ha comentado el invitado al remontarse al comienzo de todo. Una inquietud sentimental fue, por tanto, el origen de sus consultas con la supuesta vidente. Primero llegaron las cartas, cuya lectura le costó 130 euros, y más adelante una sucesión de rituales encaminados a propiciar la reconciliación.
Ese particular ceremonial se componía de canela, velas y supuestos talismanes, elementos que la mujer incorporaba a sus indicaciones hasta el extremo de explicarle a Fermín cómo utilizar los dos primeros y enviarle unos pretendidos amuletos a los que atribuía propiedades protectoras frente a sus males amorosos. «Cuando los recibí, comprobé que eran dos trozos de piedra», ha lamentado.
Fermín fue encadenando transferencias de entre 180 y 300 euros mientras la presunta pitonisa alimentaba la esperanza de que los trabajos esotéricos surtirían efecto. Pago a pago, la factura de la promesa emocional ascendió hasta hasta los 15.000 euros.
Fermín no ha eludido la autocrítica y ha admitido que siguió pagando porque «estaba desesperado» y era un «ignorante». La confianza, sin embargo, se resquebrajó en octubre de 2025, cuando se percató de que los resultados continuaban sin producirse mientras las exigencias económicas persistían. «Ellos lo tienen estudiado. Llegan a amenazarte si dejas de hacerlo», ha alertado.
El individuo que fue agraviado ha elegido compartir su historia en ‘Y ahora Sonsoles’ para revelar su experiencia y advertir a aquellos que, por desesperación, podrían confiar en promesas idénticas.
15.000 euros, nada más y nada menos, fue la cantidad que Fermín desembolsó a una supuesta vidente que le prometía torcer el rumbo de su vida sentimental mediante amarres de amor. A sus 65 años, ha visitado Y ahora Sonsoles para hacer pública su experiencia y advertir a quienes, empujados por la angustia, puedan confiar en promesas similares.
El afectado ha decidido hablar, aunque no enseñar su rostro. Se ha sentado en el plató del programa de espaldas a la cámara para preservar su identidad mientras reconstruía una historia que comenzó en julio de 2025, cuando vio anunciados los servicios de la mujer y contactó con ella a través de mensajes.
«Yo estaba conociendo a una chica y nos enfadamos y yo quería saber si ella quería seguir conmigo», ha comentado el invitado al remontarse al comienzo de todo. Una inquietud sentimental fue, por tanto, el origen de sus consultas con la supuesta vidente. Primero llegaron las cartas, cuya lectura le costó 130 euros, y más adelante una sucesión de rituales encaminados a propiciar la reconciliación.
Ese particular ceremonial se componía de canela, velas y supuestos talismanes, elementos que la mujer incorporaba a sus indicaciones hasta el extremo de explicarle a Fermín cómo utilizar los dos primeros y enviarle unos pretendidos amuletos a los que atribuía propiedades protectoras frente a sus males amorosos. «Cuando los recibí, comprobé que eran dos trozos de piedra», ha lamentado.
Fermín fue encadenando transferencias de entre 180 y 300 euros mientras la presunta pitonisa alimentaba la esperanza de que los trabajos esotéricos surtirían efecto. Pago a pago, la factura de la promesa emocional ascendió hasta hasta los 15.000 euros.
Fermín no ha eludido la autocrítica y ha admitido que siguió pagando porque «estaba desesperado» y era un «ignorante». La confianza, sin embargo, se resquebrajó en octubre de 2025, cuando se percató de que los resultados continuaban sin producirse mientras las exigencias económicas persistían. «Ellos lo tienen estudiado. Llegan a amenazarte si dejas de hacerlo», ha alertado.
20MINUTOS.ES – Televisión
