El parque natural de la Sierra Norte (Guadalajara) ya ha visto arder más de 32.000 de sus hectáreas en el incendio más grande registrado en Castilla-La Mancha. Desde que el fuego se iniciase el pasado jueves en el municipio de La Mierla, no ha dejado de avanzar y aún no está controlado. Las llamas están afectando a un paisaje montañoso particular del norte de esta región con unas condiciones geológicas y botánicas únicas. Seguir leyendo
Castilla-La Mancha lucha por salvar arboledas de gran valor de pino silvestre en la Sierra de Ayllón
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El parque natural de la Sierra Norte (Guadalajara) ya ha visto arder más de 32.000 de sus hectáreas en el incendio más grande registrado en Castilla-La Mancha. Desde que el fuego se iniciase el pasado jueves en el municipio de La Mierla, no ha dejado de avanzar y aún no está controlado. Las llamas están afectando a un paisaje montañoso particular del norte de esta región con unas condiciones geológicas y botánicas únicas. El daño que está causando a fauna y flora es aún complicado de evaluar, ya que la extensión concreta del área calcinada no se puede determinar hasta que no se acceda a la zona. No obstante, es el hogar de especies amenazadas y vulnerables como el lobo ibérico, la musaraña ibérica o la mariposa apolo, cuyo hábitat se encuentra dentro del área dañada. En la mañana del miércoles, el vicepresidente primero de Castilla-La Mancha, José Luis Martínez Guijarro, ha señalado en rueda de prensa que “puede haber superficie dentro del perímetro que no se haya visto afectada”.Sin embargo, las perspectivas no son buenas. En la zona que está ardiendo viven cuatro manadas de lobos, una especie que en esta época del año está criando a sus lobeznos. No obstante, Rafael Ruiz, director del Parque Natural de la Sierra Norte, ha indicado a EL PAÍS que se tiene constancia de que los lobos no se encuentran en la actualidad en la zona del incendio.“Se trata de un espacio muy diverso, de gran complejidad geológica, con unos valores de biodiversidad realmente espectaculares, y cuyo abandono tiene que ver con lo que está ocurriendo”, explica Adrián Escudero, director del Instituto de Cambio Global de la Universidad Rey Juan Carlos de Madrid y que lleva años estudiando la zona. El espacio natural afectado se sitúa en la confluencia de las dos grandes cordilleras de la meseta Central: el sistema Central y el Ibérico. Aquí se encuentra el techo de la región, el Pico del Lobo (2.273 metros), junto a otras cimas que superan los 2.000 metros de altitud, que forman parte de la Sierra de Ayllón.Su riqueza es fruto de unas condiciones únicas en las que, como explica Escudero, conviven “robledales en el entorno de La Miñosa, remanentes del clima atlántico; hayedos cercanos a Cantalojas; turberas increíbles y poco frecuentes en ambiente mediterráneo, como las de Hiendelaencina, o brezales también singulares en el Alto Rey y otras zonas altas, que puede que hayan ardido”. En el entorno existen además “pinares naturales de pino silvestre (Pinus sylvestris) que son una maravilla en la zona de Somolinos y Galve de Sorbe”, añade. Esta es una de las áreas que más está sufriendo. El director del parque informa de que los pinos silvestres de la zona del río Pelagallinas y Condemios “se están viendo afectados por el incendio”. Las actuaciones se centraban este miércoles por la tarde en contener el avance de las llamas en ese sector.Época de cría del loboEn este paisaje vive la población de lobo más
