El verano de 2026 en Francia, sin que haya acabado agosto, pasará ya a la historia como uno de los peores y más mortíferos desde que existen registros. El país contabilizó 1.243 muertos adicionales entre el 3 y el 22 de julio, durante la segunda ola de calor estival, que se suman a los 5.764 decesos registrados del 17 al 30 de junio, en la primera canícula. Esto sitúa el balance provisional en unos 7.300 fallecidos, según informaron este miércoles el Ministerio de Sanidad y la agencia Santé Publique France. Las autoridades advierten que este exceso de mortalidad es por todo tipo de causas y “no se pueden atribuir aún con total seguridad al calor extremo”.
Entre el 3 y el 22 de julio hubo 1.243 fallecidos y este verano, además de ser el más caluroso, es ya el más mortífero tras el de 2003, con 15.000 decesos Feed MRSS-S Noticias
El verano de 2026 en Francia, sin que haya acabado agosto, pasará ya a la historia como uno de los peores y más mortíferos desde que existen registros. El país contabilizó 1.243 muertos adicionales entre el 3 y el 22 de julio, durante la segunda ola de calor estival, que se suman a los 5.764 decesos registrados del 17 al 30 de junio, en la primera canícula. Esto sitúa el balance provisional en unos 7.300 fallecidos, según informaron este miércoles el Ministerio de Sanidad y la agencia Santé Publique France. Las autoridades advierten que este exceso de mortalidad es por todo tipo de causas y “no se pueden atribuir aún con total seguridad al calor extremo”.
Casi tres cuartas partes de estas muertes en los días más calurosos de julio (917) “corresponden a personas de 75 años o más”, que son “las más vulnerables ante este tipo de episodios”, según recordó Sébastien Denys, director de sanidad en Santé Publique France, durante una conferencia de prensa virtual para presentar los datos. El balance previo se dio el 2 de julio.
Estas muertes afectaron a todos los grupos de edad a partir de los 45 años, según el ministerio de Sanidad, que destacó el incremento de los decesos a domicilio (casi el 26%). La mitad se produjeron en hospitales y un 18% residencias de ancianos.
Francia atraviesa su quinta canícula desde primavera (la tercera del verano), que está remitiendo estos días y es la segunda más larga que se ha vivido nunca, tras 22 días con temperaturas extremadamente altas. Además, el país ha sufrido desde finales de primavera 52 días de ola de sofoco, una cifra también histórica, según Météo France, la agencia de meteorología.
Las olas de calor se han encadenado con tan pocos días de tregua que incluso resulta difícil diferenciarlas. La de junio, que duró 10 días, fue la más intensa que ha habido, peor incluso que la de 2003. Aquel verano fue traumático en el país, pues murieron 15.000 personas por culpa de las altas temperaturas. La canícula de julio ha sido menos dura pero más duradera y además ha afectado a prácticamente todo el país, 78 departamentos del centenar que hay. El 80% de la población estuvo expuesta a las altas temperaturas.
“Todas las regiones han sufrido un exceso de mortalidad, a excepción de la isla de Córcega, que ha estado menos expuesta”, recordó Sébastien Denys, de la agencia de salud. En la conferencia de prensa, las autoridades explicaron la complejidad a la hora de manejar estas estadísticas y establecer un balance de muertes atribuibles al calor.
Los datos muestran el exceso de mortalidad durante estos periodos y hay que tomarlos “con prudencia”. Aún así, son cifras “que dan una idea del impacto sanitario que tienen las canículas en la salud de la población”, detalló Didier Lepelletier, director general de Sanidad. “El verano que estamos viviendo es excepcional en el plano meteorológico, por la intensidad [de las canículas], su precocidad, duración y frecuencia”, ilustró.
El balance completo se publicará en el mes de octubre, cuando acabe el periodo estival, aunque las cifras hasta la fecha, sin tener en cuenta el mes de agosto, convierten este año en el peor tras el de 2003. En 2025 se contabilizaron 1.900 muertes vinculadas a las altas temperaturas en las tres olas de calor que vivió el país y 5.700 entre junio y septiembre.
