Difícil de olvidar una luna de miel en la que el novio desaparece para hacer un casting y la novia termina compartiendo avión con Jimmy Giménez-Arnau. A Ion Aramendi y María Amores les ocurrió en 2011, cuando un compromiso profesional se coló en sus primeros días como matrimonio.
La pareja ha recordado la anécdota en El verano se mueve, donde ambos han contado cómo sus vacaciones de recién casados sufrieron un inesperado cambio de planes. Después de disfrutar de Nueva York, tocaba continuar la aventura en Formentera. Las maletas estaban listas, el siguiente destino esperaba y, entonces, sonó el teléfono de Aramendi.
Al presentador le ofrecieron realizar un casting para sustituir a Ana Rosa Quintana durante el verano. La ocasión profesional era muy tentadora, aunque llegara con una puntualidad sentimental desastrosa. «No pude decir que no. Lo intenté, pero no salió», ha reconocido Aramendi delante de María, que tantos años después ya puede contemplar con humor aquella espantada.
Ella tampoco estaba por la labor de que la prueba televisiva se llevara por delante su periplo. Por aquel entonces tenían «poca pasta» y ni siquiera se planteaba perder un vuelo ya pagado, así que decidió continuar sola. La casualidad quiso que en el avión se encontrara con Jimmy Giménez-Arnau, que enseguida le propuso marcharse con él y con su mujer a Ibiza para hacerle compañía. «Todavía me estoy arrepintiendo de haberle dicho que no. Es que me fui sola», ha bromeado.
Aramendi, consciente de que el plantón exprés no lo estaba dejando en buen lugar, se ha apresurado a esgrimir un atenuante importante: «Fue solo un día». Una vez finalizado el proceso de selección, se reunió rápidamente con su mujer y ambos retomaron la normalidad.
15 años después, ese pequeño agravio parece más que olvidado. «Es el mejor viaje de mi vida que he hecho contigo», le ha dicho Aramendi a Amores antes de sellar la historia con un beso.
La pareja ha recordado la anécdota en ‘El verano se mueve’.
Difícil de olvidar una luna de miel en la que el novio desaparece para hacer un casting y la novia termina compartiendo avión con Jimmy Giménez-Arnau. A Ion Aramendi y María Amores les ocurrió en 2011, cuando un compromiso profesional se coló en sus primeros días como matrimonio.
La pareja ha recordado la anécdota en El verano se mueve, donde ambos han contado cómo sus vacaciones de recién casados sufrieron un inesperado cambio de planes. Después de disfrutar de Nueva York, tocaba continuar la aventura en Formentera. Las maletas estaban listas, el siguiente destino esperaba y, entonces, sonó el teléfono de Aramendi.
Al presentador le ofrecieron realizar un casting para sustituir a Ana Rosa Quintana durante el verano. La ocasión profesional era muy tentadora, aunque llegara con una puntualidad sentimental desastrosa. «No pude decir que no. Lo intenté, pero no salió», ha reconocido Aramendi delante de María, que tantos años después ya puede contemplar con humor aquella espantada.
Ella tampoco estaba por la labor de que la prueba televisiva se llevara por delante su periplo. Por aquel entonces tenían «poca pasta» y ni siquiera se planteaba perder un vuelo ya pagado, así que decidió continuar sola. La casualidad quiso que en el avión se encontrara con Jimmy Giménez-Arnau, que enseguida le propuso marcharse con él y con su mujer a Ibiza para hacerle compañía. «Todavía me estoy arrepintiendo de haberle dicho que no. Es que me fui sola», ha bromeado.
Aramendi, consciente de que el plantón exprés no lo estaba dejando en buen lugar, se ha apresurado a esgrimir un atenuante importante: «Fue solo un día». Una vez finalizado el proceso de selección, se reunió rápidamente con su mujer y ambos retomaron la normalidad.
15 años después, ese pequeño agravio parece más que olvidado. «Es el mejor viaje de mi vida que he hecho contigo», le ha dicho Aramendi a Amores antes de sellar la historia con un beso.
20MINUTOS.ES – Televisión
